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La lava llega al mar: ¿qué podemos esperar ahora?

65ymás

Foto: Twitter

Miércoles 29 de septiembre de 2021

8 minutos

Las autoridades recomiendan permanecer a más de 3,5 kilómetros de la zona

y ahora qué
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Miércoles 29 de septiembre de 2021

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La colada de lava del volcán en La Palma alcanzó el mar este martes 28 de septiembre a las 23 horas (hora canaria), produciendo columnas de humo. En concreto lo ha hecho en el entorno de la playa de Los Guirres, en su zona norte, donde se precipita de un acantilado de cerca de 100 metros de altura, según ha informado el ministerio de Transportes, movilidad y agenda urbana gracias a información de la Dirección general de la marina mercante (DGMM).

El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcán) ha explicado que "en el encuentro de la lava, con una temperatura superior a los 1.000ºC, con el mar, con una temperatura entorno a los 20ºC, se produce un choque térmico que genera columnas (penachos) de vapor de agua cargados con ácido clorhídrico (HCl) como consecuencia del importante contenido de cloruro (Cl-) en el agua de mar".

 

 

"Estas columnas de vapor de agua, de un color blanquecino, también contienen a su vez diminutas partículas de vidrio volcánico como consecuencia de la reacción que se produce entre la lava y el agua de mar", ha explicado en sus redes sociales el instituto, que subraya que estas columnas de vapor de naturaleza ácida "representan un peligro local –bien delimitado–" para las personas que visitan o se encuentran en la zona costera dónde se produce ese encuentro entre la lava y el mar.

"No se trata de una columna o penacho volcánico tan energético como el que tiene lugar en el cono volcánico donde se está produciendo un jet de gases volcánicos ácidos que se inyectan a la atmósfera con tanta energía que llegan a alcanzar los 5 km de altura. Por lo tanto, las columnas de vapor generadas por el encuentro entre la lava y el mar son unos penachos volcánicos menos energéticos. El régimen de vientos en la zona dónde se producen estos penachos volcánicos costeros contribuye a la dispersión de estas columnas, pero el peligro que representan es muy local, en el entorno del área donde se produce el encuentro de la lava con el mar", asegura.

La inhalación o el contacto de gases y líquidos ácidos pueden irritar la piel, los ojos y el tracto respiratorio, y puede provocar dificultades respiratorias, especialmente en personas con enfermedades respiratorias preexistentes.

El Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (PEVOLCA) ha ordenado el confinamiento de San Borondón, Marina Alta, Marina Baja y La Condesa, ante la posibilidad de que la lava del volcán Cumbre Vieja de La Palma llegue al mar.

 Así, el servicio de Emergencias y Seguridad 112 de Canarias ha detallado en sus redes sociales que esta orden responde a la "previsión de posibles emanaciones de gases nocivos para la salud" en la zona costera de Tazacorte. La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, citó la semana pasada entre los efectos de la llegada de la lava al mar desde la emisión de gases hasta posibles explosiones.

 

 

Desde el Ministerio de Ciencia, se observa como la llegada de la lava al mar pueda afectar al suelo marino y al ecosistema, así como qué gases y emisiones producirá y los desprendimientos y laderas que se puedan producir precisamente en este entorno tan sensible.

 El Instituto Geográfico Nacional explica que el magma, antes de convertirse en lava, contiene gases disueltos con una proporción en peso que puede llegar al 5%. Al incorporar agua procedente del mar o de acuíferos, la cantidad de gas disponible puede aumentar considerablemente.

 Los componentes principales del gas volcánico son: agua, casi el 80%, dióxido de carbono (CO2), anhídrido sulfuroso (SO2), y ácido sulfhídrico (H2S) y ya en mucha menor proporción hidrógeno (H2), cloro (Cl) o flúor (F).

 La Dirección General de la Marina Mercante del Ministerio de Transportes ha prohibido en La Palma la navegación marítima en previsión de que las coladas volcánicas lleguen al mar. La medida se delimita a la zona próxima a la erupción de La Palma y se mantendrá hasta que cese.

Según ha señalado, la llegada de la lava al mar supone un riesgo para la navegación marítima. También se pretende evitar la concentración de embarcaciones en las zonas circundantes a los posibles puntos de llegada de la lava a la costa para observar este fenómeno.

Sobre la probabilidad de que la lava provoque un tsunami al llegar al mar,  el experto vulcanólogo del Ilustre Colegio de Geólogos (ICOG), José Luis Barrera, ha descartado en declaraciones a Europa Press la posibilidad de que se vaya a producir un tsunami si la lava llega al mar porque el volumen de lava "no es excesivo". Son erupciones estrombolianas, "pequeñas" que, "como mucho pueden matar algún pez", pero no provocarán un tsunami, ha señalado.

 

 

"No tiene volumen suficiente para crear una ola. No es una ladera que se rompe. Esto no es Indonesia", compara Barrera, que opina que apuntar a que vaya a producirse un tsunami es "sensacionalista" pero que probablemente no va a ocurrir.

¿Y ahora, qué?

José Mangas, profesor de geología de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha explicado en la BBC que ahora el riesgo de que se produzcan explosiones y denotaciones es bastante elevado, ya que han entrado en contacto diversos componentes quìmicos que reaccionan entre sí. 

Además, cuando el magma se enfría al entrar en contacto con el agua salada se solidifica y en ese momento, pueden salir despedidos pequeños proyectiles.

Por eso, el  Coordinador de Emergencias de Canarias (112)  recomienda permanecer al menos a 3,5 kilómetros de la zona y advierten de que se forman nubes blancas de vapor de agua pero también gases nocivos para la salud: "La lava ya ha llegado al mar. Si te encuentras en el exterior, busca un lugar seguro donde refugiarte", pidieron los servicios de emergencia de Canarias a través de Twitter. Y es que en la última erupción en La Palma en 1971, al menos una persona murió intoxicada por los gases.

Si se siguen las medidas de seguridad, los expertos esperan que la población no se vea afectada. Por eso, han recordado una de las erupcciones volcánicas que sufrió la isla de Hawái, y cómo el contacto entre la lava y el mar hizo que los ciudadanos de las poblaciones más cercanas al fenómeno experimentaran picor y escozor en las mucosas.

 

El tráfico aéreo y marítimo

Lo que no se sabe todavía es cómo afectará al tráfico aéreo y marítimo, ya que la columna de humo, que es visible desde varios kilómetros a la redonda, podría dificultar el recorrido de los aviones y embarcaciones de algunas zonas. Por el momento, se han suspendido la circulación de los barcos al sur de la isla por Punta del Pozo (Puerto Naos, Los Llanos de Aridane) y al norte por la playa de las Viñas (Tazacorte): “Es un desastre a nivel de infraestructura porque las comunicaciones están cortadas y las redes de riego también”, afirmó Juan Miguel Rodríguez, alcalde de Tazacorte en Espejo Público.

Otro de los más afectados por la erupción del volcán es la fauna marina, especialmente aquellos que no tienen movilidad. Cuando tuvo lugar la erupción del volcán de El Hierro, esta fauna tardó tres años en volver a regenerarse.

Una de las posibilidades es que el mar se tiña en los próximos días de un color verde turquesa, formando una mancha que podría observarse desde el espacio, que es lo que ocurrió en Hawái. La entrada de la roca fundida movió las capas de agua más superficiales, haciendo que las más profundas subieran. Y como estas son las que tienen más nutrientes, favorecieron el crecimiento de algas que tiñieron el mar de verde.

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