Alimentación

¿Hinchazón en labios, lengua o paladar? Puedes tener el habitual Síndrome de Alergia Oral

Toni Esteve

Foto: Bigstock

Lunes 9 de noviembre de 2020

5 minutos

Los síntomas suelen ser leves, aparecen justo tras la ingesta y desaparecen en unos minutos

¿Hinchazón en labios, lengua o paladar? Puedes tener el habitual Síndrome de Alergia Oral
Toni Esteve

Foto: Bigstock

Lunes 9 de noviembre de 2020

5 minutos

La sintomatología de las alergias alimentarias depende del alimento ingerido y del paciente. Los síntomas en labios, lengua, paladar y garganta (sintomatología orofaríngea) suelen ser los principales en el caso de alergias a frutas y hortalizas, ya que la reacción se da únicamente en la mucosa orofaríngea, pocos minutos después de la exposición, incapacitando a dichos alérgenos para afectar otros órganos. Esta sintomatología se conoce como el síndrome de alergia oral (SAO), y es bastante específica de frutas y hortalizas que se consumen crudas (debido a que estos alérgenos se alteran fácilmente con la acción del calor, los pacientes toleran dichos alimentos una vez cocinados). Entre los síntomas del SAO encontramos: picor, cosquilleo, enrojecimiento, inflamación, sensación de quemazón en labios, boca, lengua y/o garganta

Según se recoge en el Informe de estado de situación sobre “Frutas y hortalizas: nutrición y salud en la España del S.XXI” de la Fundación Española de la Nutrición (FEN @FENnutricion), más del 90% de los pacientes que presentan reactividad cruzada entre el polen del abedul y los alimentos vegetales padece SAO, por lo que muchas veces no se relaciona con alergia a estos alimentos. Es decir, que lo habitual es que quien padece el SAO ya presente inicialmente una sensibilización primaria a pólenes y tenga, por ejemplo, rinitis o rinoconjuntivitis alérgica con sensibilidad a los pólenes. Así, la FEN señala que las hortalizas en las que se ha observado reacciones cruzadas en alérgicos al polen de abedul son: zanahoria, apio, especias de la familia Apiaceae, lechuga, alcachofa, tomate, pimiento y patata.

salsa tomate pizza

 

En cualquier caso, ante la sospecha de padecer alergia a alguna fruta u hortaliza, debe ser el alergólogo el encargado de realizar el diagnóstico. Igual que en el resto de alergias alimentarias, una vez confirmada la alergia se deberá eliminar de la dieta el alimento que la provoca. Además, se recomiendan revisiones periódicas que permitan controlar la evolución de la alergia así como adecuar el consejo dietético a la situación actual. Para el diagnóstico también es importante conocer el historial médico del paciente, puesto que, como hemos apuntado, hay pacientes que tienen síntomas orofaríngeos al comer alimentos crudos con proteínas que causan reacción cruzada con el polen. Este caso se suele dar principalmente durante y justo después de la temporada de polen (primavera-verano).

No excluir todos los alimentos del mismo grupo

Dado que no es frecuente padecer alergia a todas las frutas u hortalizas, para conseguir una dieta variada y equilibrada conviene sustituir las hortalizas y las frutas que causan la alergia por otras del mismo grupo de alimentos. Según la FEN, no se recomienda excluir de la dieta todos los alimentos del mismo grupo botánico antes de comprobar que éstos causan reacciones adversas, ya que de esta manera existe un riesgo mayor de sufrir carencias nutricionales: “Actuando de esta forma y aprendiendo a evitar el alérgeno, el paciente alérgico puede llevar una vida sin complicaciones en la salud”.

Aprender a identificar el alérgeno en el etiquetado es una parte importante del tratamiento. Entre las hortalizas, el apio es la única cuya declaración en la etiqueta es obligatoria. Por eso, los pacientes con alergia a otra clase de hortalizas deberán poner mayor atención en la elección de productos procesados. Además, el paciente alérgico también deberá poner atención en cuanto a los productos que no contienen el alérgeno de forma natural. Así, una correcta manipulación de los alimentos y un mayor cuidado con los alimentos sin etiquetar es imprescindible para evitar alergias por contaminaciones cruzadas. En cualquier caso, se recomienda evitar la hortaliza o fruta que provoca la alergia en la cocina del alérgico, aunque el resto de la familia sea capaz de consumirla.

Por último, las personas alérgicas tendrán que prestar una mayor vigilancia en fiestas y restaurantes, ya que pueden resultar situaciones complicadas en cuanto a la correcta manipulación de los alimentos. Igualmente, es vital aprender a reconocer los síntomas provocados por la alergia, para poder actuar a tiempo en caso necesario. La forma de proceder dependerá de si la reacción es leve o grave, siendo el factor educacional imprescindible en ambos casos.

Sobre el autor:

Toni Esteve

Toni Esteve es redactor especializado en temas de economía y consumo.

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