Cuídate

¿Crees que sufres de rinitis alérgica? Conoce los síntomas más significativos

Victoria Herrero

Miércoles 8 de mayo de 2019

1 minuto

Picor en nariz y ojos, estornudos o secreción nasal pueden hacer que lo confundamos con un resfriado

Persona con síntomas de rinitis alérgica (bigstock)
Victoria Herrero

Miércoles 8 de mayo de 2019

1 minuto

Notas un picor en la nariz y los ojos, lagrimeo, así como secreción y congestión nasal acompañadas de estornudos. Puede que tengas un simple resfriado o que sean los síntomas de una patología como puede ser la rinitis alérgica que, si no se cuidan, con el tiempo pueden hacer que el malestar vaya en aumento complicando tu vida diaria. 

El origen de la rinitis alérgica

Este tipo de dolencia hace referencia a una inflamación de la mucosa nasal cuyas causas se relacionan con la alergia a determinadas sustancias como los ácaros del polvo, el polen o al epitelio de animales, un tipo de alérgeno. Pero también la contaminación urbana, sobre todo procedente del humo de los automóviles, puede estar detrás de esta situación alérgica.

Tras ese contacto, los síntomas aparecen como en otras enfermedades como el asma. De hecho, algunos pacientes que empiezan sufriendo rinitis alérgica, con el paso del tiempo, puede que tengan señales de asma. Algo que ocurre entre el 25 y el 45% de las personas con rinitis alérgica, como explican desde el Centro Médico Teknon. 

Una rinitis alérgica puede ser estacional, que se conoce con el popular nombre de la fiebre del heno, cuando tiene una mayor prevalencia en aquellos meses del año donde hay una mayor proliferación de alérgenos aéreos, como es el caso del polen y esporas. Y por otro lado, tenemos la de características más permanentes que hace su aparición con el polvo, el moho y esa caspa de la piel de nuestras mascotas

¿Cómo se diagnostica y cuál es el tratamiento?

Como muchas alergias, la prueba para hacer efectivo el diagnóstico pasa por un análisis de sangre y un test en la piel. Para ello, sobre el brazo se aplica esa sustancia alérgena para comprobar la reacción en la zona cutánea pasados unos minutos. Junto a esta sencilla prueba, el análisis de una muestra de nuestra sangre permitirá conocer de forma más precisa los anticuerpos específicos para ese alérgeno que nos está causando ese malestar. Es decir, cómo responde nuestro sistema inmunitario ante esa agresión externa. 

Una vez confirmado que se trata de una rinitis alérgica, se inicia el tratamiento. Así, se emplean medicamentos antihistamínicos o tratamientos específicos, una vez encontrado el origen de esa alergia, para que el cuerpo pueda hacer frente a esa reacción sin que le cause malestar alguno. 

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