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La garantía de un producto: qué es, qué cubre y todo lo que tienes que saber para aplicarla

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Miércoles 25 de diciembre de 2019

6 minutos

Un artículo nuevo tiene una cobertura de 2 años, salvo si se trata de un objeto de segunda mano

La garantía de un producto: qué es, qué cubre y todo lo que tienes que saber para aplicarla
Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Miércoles 25 de diciembre de 2019

6 minutos

Se nos ha roto el frigorífico y toca comprar uno nuevo. Ese desembolso económico que hacemos por este producto del hogar en algunos casos puede ser importante; además, hablamos de uno de los electrodomésticos esenciales que toda casa debe tener. Es por ello que, a la hora de adquirir ese producto, preguntemos por la garantía del mismo, ya sea la de tipo legal o la comercial.

A continuación te explicaremos en qué se diferencian ambas, qué coberturas contemplan y cómo ejercer tus derechos como consumidor en este sentido. 

Mis derechos como consumidor

Como explican desde KontsumoBIDE, el departamento de consumo del Gobierno Vasco, (@kontsumoBIDE), esta garantía es un derecho que la ley reconoce a las personas consumidoras y atañe a todos los bienes que estos usuarios destinen para su consumo privado.

En el primer caso (el de la garantía legal) hablamos de una cobertura obligatoria en relación a los derechos que tiene el consumidor por la devolución, reparación, rebaja del precio o resolución de un contrato de compraventa. Además, esta cobertura se extiende a la instalación (cuando se requiera y así quede fijado en ese contrato). 

Por otro lado está la garantía comercial que ofrecen esas empresas de forma voluntaria como complemento de esa primera y sin que en ningún caso pueda ser inferior a la legal; y ni mucho menos sustituirla (fíjate bien cuando leas estos documentos). En este caso, la ley obliga al vendedor a aportar información relativa al modelo y marca del producto, datos del responsable de esa garantía, qué derechos recoge y cuáles no ofrece, el plazo de duración de esa cobertura comercial y la aplicación geográfica; así como las vías disponibles en el caso de que el consumidor quiera interponer alguna reclamación

Por todo ello, es importante que durante el plazo acordado para esa garantía, tanto la legal como la comercial, guardes (como es debido para que no resulte tóxico) todos los resguardos de compra, contratos o folletos de instrucciones de cara a poder ejercer tus derechos como consumidor en este caso. 

La garantía de un producto: qué es, qué cubre y todo lo que tienes que saber para aplicarla

¿Qué cubre esta garantía y cómo podemos aplicarla?

Electrodomésticos, calzado, ropa, vehículos, muebles, bombonas de butano y hasta viviendas. Son solo algunos de los productos en los que se puede aplicar esa garantía. Una protección para el consumidor que tiene una duración de 2 años que empieza a contar a partir de la fecha de la compra de ese producto (o albarán posterior si la entrega del mismo se hace pasado un tiempo). Ese plazo es menor cuando lo que hemos adquirido es un objeto o artículo de segunda mano, ya sea a un profesional o a un particular. 

Puede que durante esos meses nos asalten algunas dudas si el producto tiene algún problema. Te explicamos los casos más comunes a la hora de aplicar esa garantía:

  • Si estamos dentro de los primeros 6 meses y ese producto falla, lo más normal es que se deba a un defecto de fábrica. En este caso, la empresa vendedora puede demostrar que esto no es así y que el desperfecto se ha producido por un mal uso del usuario. Este, por su parte, no tiene que demostrar nada como explica la OCU (@consumidores) si ocurre en ese plazo. 
  • Si el fallo se da a partir de esa fecha (todavía estamos dentro de la cobertura de garantía), es el comprador el que tiene que demostrar que ese defecto ya estaba cuando lo compró y que no ha sido culpa suya. Un perito será el encargado de resolver esta cuestión si no hay un entendimiento entre las partes.
  • Si el comprador está en lo cierto, el vendedor debe responder con un arreglo del mismo (salvo si es de segunda mano). Si este tiene un valor excesivo, puede que le pida "explicaciones" al propio fabricante de ese producto. 
  • Y una cosa que lo más seguro que se nos escape: las instrucciones deben venir en nuestro idioma si lo hemos comprado en nuestro territorio. No es una bobada: esos tutoriales de uso e instalación de ese dispositivo deben estar redactados en castellano para evitar errores en la instalación. Sin embargo, si has comprado ese objeto en otro país o por Internet, la responsabilidad en este sentido corre por tu cuenta si todo aparece en chino, por ejemplo. 
  • Si lo que hemos comprado es un aparato del tipo un producto de tecnología, un electrodoméstico o una motocicleta, por ejemplo, dentro de la garantía se cubre la reparación técnica durante ese tiempo. Además, si necesitamos una pieza de repuesto, esa garantía cubre un plazo mínimo de 5 años a contar desde la fecha en la que ese producto dejó de fabricarse. 
  • Si ese artículo tiene que arreglarse, el tiempo de garantía no corre durante esos días. Se mantiene en suspensión, por así decirlo. 
  • Si tras la reparación, ese objeto sigue dando el mismo fallo, entonces ese usuario puede exigir que le sustituyan ese frigorífico (el ejemplo que hemos escogido) por uno totalmente nuevo. 
  • Todas estas acciones (reparaciones y cambios de productos) que se hagan deben quedar perfectamente registradas en un nuevo contrato o documento firmado por ambas partes. 
  • Y si el establecimiento de venta ha cerrado, lo recomendable es que acudas al fabricante o productor de ese bien. 
La garantía de un producto: qué es, qué cubre y todo lo que tienes que saber para aplicarla