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Ola de calor: Errores que cometes al refrescar tu casa sin aire acondicionado

Marta Vicente

Sábado 31 de julio de 2021

6 minutos

Evita hacer estos trucos extendidos en verano

Ola de calor: Errores que cometes al refrescar tu casa sin aire acondicionado
Marta Vicente

Sábado 31 de julio de 2021

6 minutos

Llega el verano y nos resulta imposible salir a la calle hasta que no se vaya el sol. Sin embargo, si no tenemos aire acondicionado o decidimos no encenderlo para ahorrar en luz, la casa se puede convertir en un horno. Para evitarlo, existen ciertos trucos que tratan de bajar la temperatura del hogar. Pues bien, algunas de esas técnicas en vez de ayudar, empeoran la situación. Si quieres que tu vivienda sea un lugar fresco y cómodo donde relajarte las horas más cálidas del día en verano, no comentas estos errores para combatir el calor en casa.

Cerrar las persianas todo el día

Una de las recomendaciones es cerrar las persianas para no dejar que el calor entre en casa, pero esto es efectivo solo por el día. Mantener las ventanas y las persianas cerradas durante el día y abiertas durante la noche permitirá que el aire exterior más frío entre y evitará que nuestra casa se llene de aire caliente. No olvides cerrar las ventanas antes de que el calor comience a subir de nuevo, de lo contario, el calor se acumulará en casa y los ventiladores moverán el aire a altas temperaturas.

Lo más aconsejable para combatir el calor es cerrar las persianas durante el día y cerrarlas por la noche

Ducharse con agua helada

En verano, lo habitual es querer quitarnos el sofoco con una ducha de agua fría. Si hacemos esto, cuando salgamos de la ducha el organismo necesitará volver a subir la temperatura corporal, que debe estar a 37 grados. Por tanto, aunque en el momento nos dé placer, después empezaremos a sudar y nos sentiremos acalorados, teniendo que volver a ducharnos de nuevo.

Esta es la temperatura ideal del agua para una ducha sana (Foto Bigstock) 4

Lo recomendable es ducharnos con agua templada, entre los 25 y los 30º. De hecho, esa sería una temperatura ideal para todo el año, ya que el agua templada favorece que se cierren los poros de la piel y nos ayuda a mantener su hidratación, con lo que su aspecto también mejorará (se verá más tersa y menos envejecida). De modo que, si puedes tolerarla, esa temperatura podría ser siempre el punto de partida en tu higiene diaria.

Tomar bebidas muy frías

Al igual que en la ducha, si bebemos agua muy fría, el organismo tratará de compensar la diferencia de temperaturas.

¿Es bueno beber agua fría?

El primer efecto al beber agua muy fría no es la sensación de haber calmado la sed ni de habernos hidratado, lo que sí notamos es un fuerte pinchazo en la cabeza debido al cambio brusco de temperatura que sometemos a nuestro cuerpo. Al ingerir agua muy fría la arteria anterior cerebral se dilata para atraer el calor a través del riego sanguíneo y, así, contrarrestar el frio que produce el agua.

Utilzar mucho los ventiladores

A falta de aire acondicionado, el ventilador se convierte en nuestro mejor amigo en verano. Sin embargo, estos aparatos mueven el aire de las estancias y, por tanto, no las enfrían. Puede ayudar a calmarnos, sin embargo, una buena opción para que nuestro hogar sea un lugar fresco, es utilizar un truco que consiste en colocar delante del ventilador un cuenco de metal con hielo y sal gorda. A medida que el hielo se derrita, el ventilador recogerá las partículas de agua fría y las soplará por la habitación.

Combate el calor con estos trucos para enfriar el aire del ventilador

Abanicarnos muy rápido

El abanico en verano es esencial. Pero, debemos tener en cuenta que si movemos brusca y rápidamente este tradicional complemento, nos cansaremos al momento y estaremos ejercitando el brazo, produciéndonos más sensación de calor. Es mejor disminuir la energía y mover más despacio al mejor compañero para refrescarnos en las calurosas jornadas veraniegas.

Abanicarnos muy rápido no ayuda a combatir el calor

Sobre el autor:

Marta Vicente

Marta Vicente Carmona es Graduada en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos y Máster de Marketing Digital y en Edición y Postproducción Digital. Es redactora especializada en temas de sociedad y salud y tiene experiencia como Community Manager.

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