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Todo lo que puedes hacer si sabes o te animas a aprender punto de cruz o "petit point"

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Martes 17 de marzo de 2020

1 minuto

Son dos tipos de labores, más de moda que nunca, con los que decorar multitud de objetos

Punto de cruz y petit point

La costura puede convertirse en un hobby de lo más entretenido y gratificante que, además, puede resultar muy beneficioso a la hora de frenar el deterioro cognitivo leve. De hecho, la  Fundación Alzheimer España (Alzfae) la incluye entre las actividades recomendables para lograrlo.

Tal vez aprendiste de pequeña a hacer punto de cruz o quizá no tienes ni idea pero te apetece probar. En cualquier caso, tanto este tipo concreto de bordado, como el llamado petit point, son dos labores que pondrán a prueba tu creatividad, haciendo que tus manos y tus dedos se ejerciten más de lo que piensas y consiguiendo, además, que tu capacidad de concentración mejore al tiempo que te relajas.

No es nada difícil hacer trabajos de este tipo y con tus diseños puedes dar un toque personal a multitud de complementos de moda o pensados para el hogar.

Cómo empezar o convertirte en experto en estos bordados decorativos

El más sencillo de hacer es el punto de cruz, que como su nombre indica, consiste en coser, sobre una tela generalmente de algodón y con un entramado específico que forma una especie de esterilla, realizando con la aguja los cuatro movimientos necesarios para formar un aspa (X). Para hacer el petit point tendrás que coser del mismo modo, pero sobre una tela tupida llamada cañamazo y realizando únicamente dos puntadas para crear el “medio punto” o “punto pequeño”. De cara a que resulte más sencillo, debe hacerse sujetando la tela en un bastidor.

En ambos casos las opciones son infinitas. Tienes kits preparados para iniciarte en el punto de cruz y hacer, fácilmente, desde un cuadro hasta un cojín. Incluyen la tela en forma de entramado y los distintos hilos.

Si tienes algo de soltura con la aguja, el petit point da bastante más juego y es perfecto para hacer pequeñas labores con las que podrás adornar, o incluso forrar, un bolso, un cinturón, un coqueto joyero, la tulipa de tela de una lámpara… con un poco de práctica, no solo tendrás mente y manos de lo más ocupadas, sino que podrás hacer tus propios diseños para ti o para crear regalos personalizados de gran valor.

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