Practicopedia

El truco para pelar los huevos con facilidad, más allá del agua fría

Miriam Gómez Sanz

Sábado 24 de enero de 2026

7 minutos

La clave también está en elegir bien cuándo cocerlos

El truco para pelar los huevos fácilmente. Fuente: BigStock.
Miriam Gómez Sanz

Sábado 24 de enero de 2026

7 minutos

Pelar huevos duros sin destrozarlos es una de esas tareas sencillas que, a menudo, terminan en frustración. La clara se rompe, la membrana se queda pegada y el resultado dista mucho de ese huevo perfecto que imaginábamos para una ensaladilla o unos huevos rellenos. Durante años se ha señalado al agua fría como la gran solución, pero la experiencia dice que el verdadero secreto empieza mucho antes de encender el fuego.

Aunque pueda sorprender, los huevos muy frescos son los más difíciles de pelar una vez cocidos. Esto es algo bien conocido por productores y profesionales que trabajan con ellos a diario. En los huevos recién puestos, la clara tiene un pH más bajo y la membrana interior está muy adherida, lo que provoca que la cáscara se rompa en pequeños fragmentos y arrastre parte del huevo al retirarla.

Con el paso de los días, incluso conservados en frío, el interior del huevo va cambiando. La clara modifica ligeramente su composición y entra una pequeña cantidad de aire entre la cáscara y la membrana. Ese proceso natural hace que ambas se separen poco a poco, facilitando un pelado limpio.

No hace falta tener paciencia durante semanas. La práctica demuestra que unos pocos días marcan la diferencia. Los huevos con alrededor de una semana desde la puesta se pelan mucho mejor que los ultrafrescos.

En la mayoría de los hogares, los huevos comprados en el supermercado ya tienen varios días, por lo que dejarlos cuatro o cinco días más en la nevera suele ser suficiente para situarlos en el punto ideal. El cambio se nota especialmente cuando se preparan muchos huevos de una vez, donde cada fallo se multiplica.

El agua fría, un buen aliado

El clásico paso de enfriar los huevos cocidos en agua muy fría o con hielo sigue teniendo sentido. El contraste de temperatura ayuda a que la cáscara se contraiga ligeramente y termine de despegarse de la clara.

Eso sí, por sí solo no obra milagros. Si el huevo es demasiado fresco, el agua fría no evitará que se pele mal. Por eso, quienes más saben del tema combinan ambas cosas: usar huevos que no sean ultrafrescos y enfriarlos rápidamente tras la cocción.

Sobre el autor:

Miriam Gómez Sanz

Redactor

… saber más sobre el autor