Encuentran una nueva forma de retrasar la pérdida de memoria en el alzhéimer
Se trata de inhibir la proteína PTP1B, lo que ha mejorado el aprendizaje y la memoria en ratones
La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia y un problema mundial urgente. A medida que aumenta su prevalencia, crece la demanda de servicios de salud, lo que supone una carga cada vez mayor para la sociedad. un hecho que ha relatado este diario en más de una ocasión y del que se hace referencia en una artículo en The Lancet.
El origen y desarrollo de la enfermedad es complejo, la acumulación de placas de β-amiloide (Aβ) en el cerebro se reconoce como un evento iniciador clave que, en última instancia, contribuye a la neurodegeneración y al deterioro cognitivo, como propone la hipótesis de la cascada amiloide.
El Aβ existe en múltiples estados de agregación, que van desde oligómeros solubles hasta agregados fibrilares insolubles. Los depósitos insolubles forman placas que representan etapas avanzadas de la patología, mientras que las especies solubles se consideran ahora las más tóxicas para kala sinapsis y proinflamatorias, como se documenta en EBioMedicine.
Aducanumab y lecanemab
Un estudio de Lancet Health Longevity nos recuerda que los anticuerpos terapéuticos antiamiloide, como aducanumab y lecanemab, se dirigen a las especies agregadas de Aβ en diferentes etapas de ensamblaje, pero, a pesar de reducir eficazmente la carga de Aβ, han mostrado beneficios clínicos limitados y existe preocupación por los posibles efectos secundarios, lo que sugiere que necesitamos nuevos enfoques terapéuticos que se dirijan a múltiples aspectos de la enfermedad. En los últimos años, la creciente evidencia sugiere que la disfunción metabólica cerebral desempeña un papel crítico en la patología de la EA, se indica en Biochemical.
La captación y utilización de glucosa cerebral deteriorada puede preceder a la disfunción cognitiva por años, o incluso décadas. Además, los trastornos, como la obesidad y la diabetes tipo 2, son factores de riesgo bien conocidos de la EA.
Ozempic y el resto
Estas afecciones se asocian con inflamación crónica, resistencia a la insulina y disfunción mitocondrial, todas las cuales pueden exacerbar la patología de la EA. En conjunto, estos hallazgos sugieren que dirigirse a la desregulación metabólica y al metabolismo energético cerebral podría abrir oportunidades terapéuticas únicas para la EAEs por ello que la reutilización de fármacos antidiabéticos, como la insulina y los agonistas del receptor GLP-1, como el famoso ozempic ha mostrado resultados preclínicos y clínicos de fase temprana prometedores para la EA.
Y aunque la enfermedad de Alzheimer se mide a menudo en estadísticas: millones de afectados en todo el mundo, casos en rápido aumento, costos que ascienden a billones. Para las familias, la enfermedad se vive de forma mucho más íntima. "Es un duelo lento", ha afirmado el profesor Nicholas Tonks, del Laboratorio Cold Spring Harbor, cuya madre vivió con Alzheimer. "Se pierde a la persona poco a poco", ha comentado. Ahora este experto y su equipo han presentado un nuevo estudio que trae nuevas esperanzas a los pacientes y sus familias.

Inhibición de PTP1B en un modelo murino de alzhéimer (Laboratorio Tonks).
Existe un amplio debate sobre cómo la acumulación de placa en el cerebro puede causar este trastorno neurodegenerativo. Cuando alguien se refiere a esta placa, se refiere al β-amiloide (Aβ), un péptido que se produce de forma natural, pero que puede acumularse y unirse. Se sabe que esto promueve el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, como ya hemos descrito.
Ahora, Tonks, el estudiante de posgrado Yuxin Cen y el investigador postdoctoral Steven Ribeiro Alves han descubierto que inhibir una proteína llamada PTP1B mejora el aprendizaje y la memoria en un modelo de ratón con enfermedad de Alzheimer.
El hallazgo de 1988
Tonks descubrió la PTP1B en 1988 y desde entonces ha estudiado las implicaciones de esta enzima para la salud y la enfermedad. En este último estudio, su equipo demuestra cómo la PTP1B interactúa directamente con otra proteína llamada tirosina quinasa del bazo (SYK), que normalmente regula la microglía (las células inmunitarias del cerebro) para eliminar residuos como el exceso de Aβ. "Con el transcurso de la enfermedad, estas células se agotan y pierden eficacia. Nuestros resultados sugieren que la inhibición de la PTP1B puede mejorar la función microglial, eliminando las placas de Aβ", ha declarado Cen.
Además del Aβ, la obesidad y la diabetes tipo 2 son factores de riesgo bien conocidos p y se cree que contribuyen a su creciente prevalencia a nivel mundial. Estos vínculos justifican aún más el uso de PTP1B en la enfermedad de Alzheimer, ya que es una diana terapéutica validada para ambos trastornos metabólicos.
Las terapias recientemente aprobadas para la enfermedad de Alzheimer se centran principalmente en la depuración de Aβ, pero ofrecen solo beneficios clínicos modestos para muchos pacientes. "El uso de inhibidores de PTP1B que actúan sobre múltiples aspectos de la patología, incluida la depuración de Aβ, podría tener un impacto adicional", ha insistido Ribeiro Alves, quien tambièn ha participado en el nuevo trabajo, cuyos resultados se publican en PNAS
El laboratorio de Tonks colabora actualmente con DepYmed, Inc. para desarrollar inhibidores de PTP1B para múltiples aplicaciones. Para la enfermedad de Alzheimer, Tonks prevé una combinación de terapias que combinen fármacos aprobados existentes con inhibidores de PTP1B. "El objetivo es ralentizar la progresión del Alzheimer y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Esta investigación, que establece la PTP1B como posible diana terapéutica para la enfermedad, podría ser la clave para lograr precisamente eso", ha comentado.


