Urgen a preparar la sanidad pública para una nueva era del alzhéimer y la llegada de nuevos fármacos
Los expertos insisten en que se debe trabajar para que esta nueva medicación llegue a los pacientes
Cerca de dos millones de personas en España tendrán demencia en 2050
¿Cómo viven los pacientes de alzhéimer y sus familiares la enfermedad?
Se abre un nuevo camino para detectar el alzhéimer de forma muy precoz
El reto está ya aquí y, al parecer, no estamos preparados. Todos los expertos reunidos en el acto de presentación en el Congreso de los Diputados del nuevo informe “Un nuevo escenario en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del Alzheimer: propuestas para preparar el Sistema Nacional de Salud” del Observatorio del Alzheimer y las Demencias, impulsado por la Fundación Pasqual Maragall, han estado de acuerdo en la necesidad urgente de tomar medidas ante la nueva era del alzhéimer.
Así, por ejemplo, el director general de la Fundación Pasqual Maragall, Arcadi Navarro, ha insistido en la necesidad de repensar la gestión de la enfermedad en el Sistema Nacional de Salud ante la llegada de nuevos tratamientos y herramientas de diagnóstico, que a su juicio suponen un cambio de paradigma.
Motivos sobran. Basta con ver las cifras: cerca de dos millones de personas en España padecerán alzhéimer u otras demencias en 2050 si no se adoptan medidas estructurales de prevención, diagnóstico temprano y atención integral, según los neurólogos que han participado en el debate del Congreso.
Estamos en el @congreso_es para presentar el nuevo informe “Un nuevo escenario en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del Alzheimer: propuestas para preparar el Sistema Nacional de Salud”, del Observatorio del Alzheimer y las Demencias.
— Fundación Pasqual Maragall (@fpmaragall) February 2, 2026
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El cambio de paradigma
"El reto que tenemos obliga a repensar circuitos asistenciales, roles profesionales, capacidades diagnósticas, modelos de coordinación entre niveles de atención, y también obliga a gestionar de forma responsable las expectativas y las necesidades de las personas y las familias", ha puntualizado Navarro, que se ha preguntado también si los sistemas de salud están preparados para el cambio que se avecina y ha subrayado que los avances científicos tienen consecuencias inmediatas, ya que obligan a transformar la organización de la atención social y sanitaria. "Se está pasando de un modelo centrado casi exclusivamente en los cuidados tardíos a otro que debe integrar la prevención, el diagnóstico precoz, la estratificación por biomarcadores y los tratamientos modificadores de la enfermedad cuando estén indicados", ha añadido.
En el caso de los nuevos fármacos, ha declarado que no se trata de una innovación aislada, sino de un cambio de paradigma, por lo que se debe trabajar para que esta nueva medicación llegue a los pacientes que la necesitan. "Hay ahora mismo en España probablemente decenas de miles de personas que podrían beneficiarse de estas nuevas terapias que han sido aprobadas en Europa. Y nuestro sistema sanitario tiene que adaptarse a esta realidad", ha manifestado.
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha coincidido en que se debe trabajar para conseguir las herramientas de financiación cuando lleguen los nuevos medicamentos a España: "Tenemos que empezar a encontrar esquemas de financiación que permitan acceder a los pacientes que tienen que acceder a ellos y se puedan beneficiar, pero también resolver las incertidumbres de los nuevos tratamientos que vayan llegando. Lo que tenemos que garantizar aquí es que más allá de lo que ocurra entre la memoria y el olvido, el Estado y los servicios públicos no se olviden de lo que nos pase a cada uno y cada una de nosotras y lo de lo que les pase a las familias de cada uno y cada una de nosotras", ha ahondado Padilla.
"Una cuestión de justicia social y de derechos"
Por su parte, la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, ha apostado por invertir en ciencia para mejorar la implementación de estas nuevas terapias: "Los avances científicos están abriendo un nuevo horizonte, especialmente en las fases iniciales de la enfermedad, y el nuevo escenario nos ofrece una esperanza real. Como he repetido muchas veces, la inversión en ciencia y en investigación es fundamental para la salud de nuestras democracias". Durante la bienvenida ha recordado "la relevancia social de este documento" y ha agradecido a la Fundación Maragall que haya puesto con este trabajo las demencias "en el centro del debate político". Armengol ha insistido en que la enfermedad constituye "un reto sanitario, social y económico", pero también "una cuestión de justicia social y de derechos". Además, la ha definido como una "epidemia silenciosa", frente a la que la mayor inversión en ciencia e investigación "resulta fundamental".

Según los datos recogidos en el documento técnico, el alzhéimer representa hoy en España entre el 60% y el 70% de los casos de demencia y afecta a entre 830.000 y 950.000 personas. Algunos cálculos establecen que esta cifra podría llegar a duplicarse en los próximos 20 años si no se hallan tratamientos que curen la enfermedad o frenen su avance. El aumento de la longevidad global, especialmente relevante en España, sumado a la elevada prevalencia de la patología en edades avanzadas tendrá un gran impacto negativo en la viabilidad y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y asistenciales como documenta la Organización Mundial de la Salud.
Las proyecciones demográficas, ligadas al envejecimiento de la población apuntan, como ya hemos mencionado, anteriormente, a que en 2050 la cifra podría situarse en torno a dos millones de personas, lo cual tendrá "profundas consecuencias sanitarias, sociales y económicas", según coincidieron responsables institucionales, expertos sanitarios y representantes del ámbito científico.
Implementar el diagnóstico precoz
El neurólogo Pablo Villoslada, director del Servicio de Neurología del Hospital de Mar en Barcelona, ha destacado que los nuevos biomarcadores de plasma, basados en un análisis de sangre, suponen un cambio de paradigma diagnóstico. Ha explicado que "las herramientas diagnósticas tradicionales presentan limitaciones relevantes. La confirmación mediante biomarcadores obtenidos por punción lumbar requiere procedimientos invasivos y recursos hospitalarios, mientras que las pruebas de Tomografía por Emisión de Positrones (PET cerebral) tienen un elevado coste y una disponibilidad limitada. Estas dificultades logísticas y económicas explican que muchos profesionales no puedan utilizar de forma sistemática estas técnicas, pese a su utilidad clínica, según este doctor.
Y ha insistido: "Los nuevos marcadores de plasma representan un cambio de paradigma diagnóstico y pueden permitir al SNS incorporar la detección precoz del alzhéimer de forma más eficiente y equitativa. Estos marcadores, basados en un simple análisis de sangre, permiten "identificar de forma temprana alteraciones biológicas asociadas a la enfermedad, facilitando diagnósticos más rápidos, menos invasivos y más accesibles. Hemos visto una revolución que yo creo que no ha tenido toda la visibilidad que merece, que es el nuevo test diagnóstico, el biomarcador de sangre, es decir, un análisis de sangre que tarda un par de semanas. Lo pedimos a la consulta y en un par de semanas tenemos el resultado de un análisis de sangre directamente y que nos puede ya dar el diagnóstico en una fase relativamente precoz, esto es un cambio de paradigma completo", ha detallado Villoslada
Por ello, el experto ha pedido que el 2026 sea el año en que se consiga implementar esta nueva herramienta. "Que podamos hacer un diagnóstico precoz pudiendo pedir un TAC, un estudio de neuropsicología y esta prueba de sangre. Luego seguiremos con todo el armamentario de pruebas que tenemos en neurología. Por tanto, propuesta 2026: el año del diagnóstico precoz, para reducirlo a unas pocas semanas", ha indicado.
En este sentido, Araceli Garrido, del grupo de neurología de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFyC), ha afirmado que los pacientes cada vez consultan antes con los profesionales de Atención Primaria los primeros síntomas de la enfermedad. Sin embargo, Garrido ha lamentado que estas nuevas pruebas diagnósticas no están disponibles en AP. "Tenemos unas herramientas diagnósticas limitadas y poco tiempo", ha añadido.
El papel de la prevención
El documento considera necesario impulsar una estrategia nacional de prevención basada en hábitos saludables y en la reducción de factores de riesgo. Esta estrategia debe incluir formación continuada para profesionales sanitarios y campañas dirigidas a la población para promover el envejecimiento saludable y la salud cerebral y reducir el estigma social asociado a la enfermedad. Josep M. Argimon, ha asegurado que la herramienta de la prevención es clave, además de más accesible que los nuevos fármacos y biomarcadores. Por ello, ha puesto como ejemplo la concienciación que se ha conseguido en la prevención de la salud cardiovascular. "Además, se ha demostrado que una buena salud cardiovascular, mejora la prevención del alzhéimer", ha indicado.

Tras ello, Argimón ha resumido la prevención en tres puntos: "Necesitamos estar cognitivamente activos, por tanto mejorar la capacidad educativa y cognitiva de la población, también físicamente activos y socialmente activos".
El informe
El informe es fruto del trabajo de 40 expertos y "no es un trámite, sino una gran oportunidad y una invitación a impulsar un marco de atención que esté a la altura del reto. Las demencias son una de las principales amenazas para la sanidad y el alzhéimer es la segunda enfermedad que más preocupa a los españoles, solo por detrás del cáncer", ha recalcado. Recordemos que en noviembre de 2024, el Observatorio del Alzheimer y las Demencias presentó el documento “Propuestas para una nueva priorización del Alzheimer en España”. Este informe contó con la participación y las aportaciones de más de 40 profesionales y expertos, como hemos mencionado, representantes de sociedades científicas, organizaciones sociales, asociaciones de pacientes y profesionales sanitarios, y fue avalado por más de 30 organizaciones
El nuevo documento plantea finalmente un conjunto de propuestas orientadas a reconfigurar el abordaje del alzhéimer en España, que incluyen la mejora de la prevención actuando sobre factores de riesgo modificables y el refuerzo del diagnóstico precoz desde la atención primaria. Además, la integración de la atención sanitaria y social, el impulso de la investigación y la adaptación del sistema a la incorporación de nuevas terapias y tecnologías, con especial atención "a la equidad social y territorial".
El 'coste' del alzhéimer
El impacto del alzhéimer incluye los costes sanitarios y sociales que esta enfermedad supone para el sistema y, especialmente, para las familias, un aspecto en el que se ha insistido especialmente a lo largo de la presentación del informe como durante el turno de los expertos en las dos mesas redondadas, moderadas por Graziella Almendral, presidenta de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) que se han llevado a cabo en el Congreso-
Recordemos, además, que el coste medio anual por persona con alzheimer asciende a 42.000 euros, como se detalla en 'Pharmaeconomcis'. Estos costes son afrontados mayoritariamente por las familias, quienes se ocupan del cuidado en el 80% de los casos y asumen el 87% del coste derivado de las tareas de cuidado y atención. Junto a los costes económicos, es fundamental tener presente la carga invisible que asumen las familias a causa de las labores de cuidado y atención: el desgaste físico, el impacto emocional y las consecuencias en su vida laboral y en la pérdida de ingresos, que no siempre se cuantifican en términos de costes de la enfermedad, pero que son igualmente determinantes.
Más de 130 fármacos en investigación
Actualmente, se están llevando a cabo más de 180 ensayos clínicos que están evaluando más de 130 fármacos, como se documenta en Alzheimers Dementia, lo que vislumbra un futuro donde el abordaje de la enfermedad será significativamente diferente. El acceso a nuevos tratamientos, como hemos mencionado, requerirá garantizar la accesibilidad a todas las personas con la enfermedad en fases iniciales, por lo que será necesario contar con herramientas diagnósticas menos costosas, menos invasivas y más accesibles, como el desarrollo de biomarcadores en sangre.
Factores de riesgo
Finalmente, se estima que, mediante la incidencia en 14 factores de riesgo modificables a lo largo de la vida, hasta el 45% de los casos de demencia podrían ser evitados o retrasados. Contar con más investigación y un mayor conocimiento y difusión de estos factores resulta esencial para diseñar estrategias y políticas de prevención y de promoción de la salud cerebral que favorezcan el envejecimiento saludable y reduzcan la incidencia de enfermedades como el alzhéimer.
Real Decreto de accesibilidad cognitiva
Por su parte, el director general de Derechos de las Personas con Discapacidad, Jesús Martín Blanco, ha anunciado que su departamento está ultimando un protocolo de consentimiento informado adaptado a personas con deterioro cognitivo, al advertir de que muchos pacientes "no entienden lo que se les tiene que hacer" en los procedimientos sanitarios. Martín Blanco ha subrayado la necesidad de dotar de herramientas específicas a los profesionales y avanzó que próximamente verá la luz un Real Decreto de accesibilidad cognitiva, orientado a garantizar los derechos y la comprensión de las personas con discapacidad.


