"El hipotiroidismo es mi compañera silenciosa, a la que tengo controlada"
Afecta más a las mujeres y 3 millones de españoles pueden tener patologías de tiroides sin saberlo
"Me diagnosticaron hipotiroidismo al poco de nacer mi segundo hijo. El diagnóstico fue rápido, porque en mi caso sigo mis revisiones ginecológicas con rigurosa puntualidad y siempre van acompañadas de análisis de sangre, lo que facilitó el dictamen de la enfermedad inmediatamente". Quien nos comenta estas palabras es Rosalía Fernández, de 56 años, periodista, actualmente fundadora artesana del taller de bolsos de piel PepeBerto.com, miembro de la red oficial de Artesanos de la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, no todas y todos los pacientes tienen la misma suerte. Como documenta Rosa Casañ Fernández, vocal del Área de conocimiento de Tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), "el hipotiroidismo aumenta con la edad, y es más frecuente en mujeres. Como los síntomas son muy vagos, a veces no se piensa en esta patología, especialmente en hombres. Al ser más frecuente en ellas, al menos es más fácil pensar en esta enfermedad".
Aunque tanto el hipo como el hipertiroidismo tienen tratamiento, "si no se diagnostican y reciben la terapia adecuada pueden causar daños importantes en el corazón, el hígado, así como en otros órganos", agrega la experta.
Una preocupación en alza
Sin embargo, los datos de algunos estudios preocupan. "La prevalencia del hipotiroidismo no diagnosticado es mayor en sujetos de mayor edad, en mujeres y en algunos grupos étnicos, lo que es consistente con la enfermedad diagnosticada. Se necesita más investigación para cuantificar la carga clínica del hipotiroidismo no diagnosticado en todo el mundo, con esfuerzos educativos dirigidos al público y a los profesionales de la salud destinados a identificar y tratar a estos individuos. como se documenta en Current Medical Research and Opinion.
Como recuerda además la SEEN, "un 10% de personas en España lo sufre, de lo cuales entre el 40 y el 60% no lo saben, lo que supone que entre 1,9 y 2,9 millones de españoles podrían tener problemas de tiroides sin saberlo".

"Antes de la confirmación de los resultados yo no me sentía para nada como antes. Me mantenía muy activa en todos los sentidos, profesionalmente desempeñaba mi trabajo como periodista, estaba en plena crianza de mis dos hijos, pero además llevaba adelante uno de mis mayores sueños que era la construcción de mi casa. Emocional y físicamente todo iba rodado, pero noté que algo empezaba a cambiar en mi estado de ánimo y en la balanza de peso. Me sentía más aletargada, más lenta, con cambios de humor, apatía, sequedad en la piel, y cuanto más activa estaba más aumento de peso experimentaba. Corría, iba al gimnasio, llevaba un ritmo de vida muy activo y además cuando tenía tiempo entre el trabajo y la familia, me ponía a pintar las paredes de mi nueva casa", explica Rosalía.
Sin razón aparente
La preocupación empezó a hacer mella en ella: "No había razón evidente para que estuviera experimentado esa transformación física y mental hasta que los análisis de sangre desvelaron la causa. Mi glándula tiroidea no trabajaba bien. Normalmente, el hipotiroidismo surge más en mujeres y en edades a partir de los 40 años. A mí me la diagnosticaron teniendo 31”.
Como explica la especialista de la SEEN, "la tiroiditis silenciosa o tiroiditis subaguda indolora es una inflamación de la misma que aparece de forma poco sintomática o asintomática, sin dolor cervical ni fiebre. Suele ocurrir en los 6 meses tras el parto, y diagnosticarse de forma casual. Sabemos que generalmente comienza con hipertiroidismo (tiroides hiperactiva) y puede progresar a hipotiroidismo (tiroides hipoactiva) antes de que la función tiroidea se normalice. Suele tener una fase de liberación de la hormona preformada a la sangre (con aumento de niveles de hormonas tiroideas en sangre), que es la fase de hipertiroidismo, y después, al haber vaciado los depósitos, cuesta volver a fabricar las hormonas, y hay una fase de hipotiroidismo, generalmente transitorio".
Señala además que “esta afección es parte de un grupo más amplio de trastornos de tiroiditis. Se engloba en las tiroiditis subagudas, que aparecen de forma larvada, y en este caso no se acompaña de dolor ni de fiebre, a diferencia de la tiroiditis subaguda de De Quervain, que suele cursar con fiebre, dolor en la zona del tiroides, y afectación del estado general".
Las cifras
Si hablamos del hipotiroidismo clínico, "la prevalencia está en torno al 2-3% de la población. El hipotiroidismo subclínico es más frecuente, y si sumamos ambas entidades, la prevalencia alcanza el 9%", enumera
Y efectivamente, y como le sucedió a Rosalía, los síntomas “de hipotiroidismo son muy inespecíficos: cansancio, caída del cabello, caída de la cola de las cejas, estreñimiento, bradicardia, sequedad cutánea, edemas palpebrales, caída del párpado superior, voz ronca, dificultad de concentración o aumento de peso”.
“Desde hace ya más de 25 años estoy medicada para controlar los efectos de esta enfermedad crónica que ya se va a quedar conmigo de por vida. Y ahora convivo muy bien con ella, para mí es una compañera silenciosa que tengo controlada. Si hay apatía o lentitud, me obligo a espabilarme con grandes dosis de voluntad; contra la sequedad cutánea, una buena hidratante diaria; la lentitud metabólica la ataco poniendo en práctica los consejos de mi nutricionista; y la somnolencia…, siempre procuro dormir mis ocho horas rigurosas”, explica la artesana.
Las causas
El hipotiroidismo también puede provocar una deficiencia de vitaminas, como la vitamina D o la B12. "Con la primera nunca he tenido bajos niveles, al contrario, una vida en plena naturaleza, las caminatas y ejercicio al aire libre, me han mantenido siempre con unos excelentes niveles de vitamina D. Ahora en cambio, sí me suplemento a diario B12, porque con la ‘hipo’ y mi edad me ayuda a estar más despierta mental y físicamente", agrega.
Hay diferentes “causas, la más frecuente es la autoinmune (tiroiditis de Hashimoto) por anticuerpos que producen un infiltrado inflamatorio que destruye las células productoras de hormona tiroidea. Otra causa es el déficit de Yodo, actualmente infrecuente en España. La cirugía de la glándula tiroides también es una causa de hipotiroidismo, así como la radioterapia cervical", aclara la Dra. Casañ.
El hipotiroidismo congénito es infrecuente, "por mala migración de la glándula tiroides, pero afortunadamente se detecta precozmente por la prueba del talón, y al tratarse, evita consecuencias graves en el desarrollo cognitivo del niño”, especifica.
"Las mujeres somos bombas hormonales"
Por desgracia, “ahora tengo nuevos problemas. Las mujeres somos bombas hormonales, y los cambios a lo largo de nuestra vida nos crean fuertes desequilibrios. Ahora con la menopausia, me ha surgido resistencia a la insulina que, junto con el hipotiroidismo y el desbarajuste hormonal propio de esta etapa, me han vuelto a disparar mi índice de masa corporal hasta una peligrosa prediabetes”, recalca la fundadora de PepeyBerto.com.

Pero “gracias al control anual de la tiroides se desveló este nuevo desbarajuste. Ahora junto a la pastilla diaria de Tiroxina, también tengo que tomar Metformina y además ha sido necesario someterme a los pinchazos de Mounjaro durante casi dos años para revertir esa prediabetes, regular mi IMC que llegó a Obesidad Grado 1, y controlar todos estos desbarajustes. Todo siempre bajo estricto criterio médico, programa nutricional y constancia en el ejercicio, sobre todo ejercicio de fuerza muscular, tres veces por semana. Agotador, pero necesario”, añade.
La doctora recuerda que, normalmente “el tratamiento es dar hormona tiroidea. Tenemos preparados de Levotiroxina (T4) a diferentes dosis, para darle la dosis adecuada a cada paciente. Es importante, además, reconocer que “como es una enfermedad autoinmune, puede asociarse a otras enfermedades autoinmunes en el mismo paciente, como la celiaquía, la diabetes mellitus tipo 1, la artritis reumatoide o la enfermedad inflamatoria intestinal. A veces, incluso, se confunde con cuadros depresivos.
Llamada de atención
Una señal característica “es la aparición de bocio (tiroides grande). También es común poseer una frecuencia cardiaca baja, edemas en los párpados, voz ronca y un aumento repentino de las cifras de colesterol. Se diagnostica solicitando hormonas tiroideas y anticuerpos antitiroideos. Son pruebas fáciles y rápidas, habitualmente en 24-48 h tenemos el resultado", explica la especialista de la SEEN.
Hábitos de vida
Es importante tener en cuenta el papel juegan los hábitos de vida en la enfermedad. "La ingesta de yodo previene algunos casos de hipotiroidismo. Una dieta mediterránea variada, rica en antioxidantes como el selenio, también reduce el riesgo de padecerla. Unos factores riesgo clave de la patogía son: tener otras enfermedades autoinmunes, tener anticuerpos contra el tiroides, la edad, ser mujer, el postparto, la cirugía cervical, la radioterapia cervical, algunos síndromes como el Síndrome de Down, algunos medicamentos como la Amiodarona, el Litio o el Interferón", agrega.
Afortunadamente, la enfermedad no conlleva riesgo de cáncer de tiroides. No es frecuente que el hipotiroidismo asocie cáncer de tiroides, cuando aparece suele ser en pacientes con anticuerpos antitiroideos positivos, y en general tiene igual o mejor pronóstico que los carcinomas de tiroides no asociados a tiroiditis autoinmune, probablemente por un diagnóstico más precoz, al ser pacientes ya controlados por problemas tiroideos”, tranquiliza la Dra. Rosa Canañ.




