El Hospital de Getafe mejora la capacidad funcional de los mayores antes del tratamiento
El programa incluye ejercicio físico, dieta adaptada y acciones de educación sanitaria
El Hospital Universitario de Getafe, perteneciente a la red pública de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha un Programa de Prehabilitación para preparar físicamente a las personas mayores antes de someterse a tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas que pueden afectar a su autonomía y calidad de vida.
El envejecimiento de la población ha incrementado la incidencia de enfermedades cardiovasculares y oncológicas, patologías que, junto a sus tratamientos, pueden afectar de forma notable al estado físico de los pacientes de mayor edad. Este riesgo es especialmente elevado en quienes presentan fragilidad clínica o sarcopenia, una pérdida progresiva de masa y fuerza muscular que condiciona tanto la recuperación como el grado de independencia posterior.
Para minimizar estas consecuencias, el Servicio de Geriatría del hospital ha diseñado un programa dirigido a pacientes que deben someterse a cirugías de distinta complejidad, procedimientos cardiológicos como el implante de válvula aórtica transcatéter (TAVI) o tratamientos contra el cáncer, incluidos quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia. El planteamiento consiste en preparar al paciente antes del proceso clínico mediante intervenciones específicas que mejoren su respuesta física y funcional.

La prehabilitación sigue las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sitúan el mantenimiento de la capacidad funcional como uno de los principales indicadores de salud en el envejecimiento. Desde este enfoque, la fragilidad deja de considerarse un impedimento para recibir tratamiento y pasa a entenderse como un aspecto sobre el que actuar previamente para aumentar la resiliencia del organismo frente al estrés médico.
El programa se desarrolla en el Hospital de Día de Geriatría con la participación coordinada de distintas especialidades, entre ellas Oncología, Ginecología, Cirugía General y Digestiva, Cardiología y Urología. Antes de iniciar la intervención, los pacientes son sometidos a una valoración geriátrica integral que analiza su estado clínico, funcional, cognitivo, emocional, nutricional y social, además de estudiar la composición corporal para detectar signos de sarcopenia o distintos niveles de fragilidad.
Con esta información, un equipo formado por geriatras, enfermería y terapeutas ocupacionales establece un plan personalizado que combina revisión de enfermedades y tratamientos farmacológicos, ejercicio físico multicomponente, asesoramiento nutricional y educación sanitaria para favorecer la implicación activa del paciente en su propio proceso de salud.
Durante 2025 participaron en el programa 70 pacientes. Aproximadamente el 90% pudo seguir las pautas desde su domicilio de forma autónoma, mientras que el resto requirió un seguimiento más intensivo mediante sesiones presenciales de ejercicio supervisado.
Según el propio centro sanitario, los participantes destacan mejoras físicas perceptibles, así como una mayor sensación de seguridad y acompañamiento antes de afrontar los tratamientos indicados. La experiencia está favoreciendo además una mayor coordinación entre servicios hospitalarios, facilitando la identificación de nuevos pacientes candidatos.
El siguiente paso será integrar de forma progresiva la prehabilitación geriátrica dentro de los circuitos asistenciales habituales, reforzando un modelo sanitario centrado en la persona y orientado a preservar la funcionalidad como elemento clave del envejecimiento saludable.




