Un estudio revela cómo pueden entrenar la fuerza las personas mayores de forma eficaz y segura
Pueden obtener beneficios sin necesidad de alcanzar el agotamiento muscular
Las personas mayores pueden obtener beneficios del entrenamiento de fuerza sin necesidad de alcanzar el agotamiento muscular. Así lo ha revelado un nuevo estudio de la Universidad de Valencia (@UV_EG), que muestra cómo las personas mayores pueden entrenar la fuerza de forma eficaz y segura.
“Lo que hemos demostrado es que las personas mayores no necesitan llegar al agotamiento extremo para obtener beneficios claros del entrenamiento de fuerza", explica el catedrático Juan Carlos Colado, quien ha dirigido el Grupo de Investigación en Prevención y Salud en el Ejercicio y el Deporte (PHES) de la Universidad de Valencia.
El estudio, publicado en la revista International Journal of Sports Physical Therapy, aporta nueva evidencia sobre cómo pueden entrenar la fuerza las personas mayores de forma eficaz y segura con bandas elásticas.

Registro de la actividad muscular mediante electromiografía en el estudio desarrollado por el grupo PHES de la Universitat de València. Foto: Universidad de Valencia.
"Aprender a interpretar el esfuerzo desde la primera repetición permite ajustar la resistencia, saber cuántas repeticiones se pueden realizar y entrenar con mayor seguridad y eficacia", señala el investigador principal, que afirma que "los resultados dejan un mensaje claro y tranquilizador: para ganar fuerza en las personas mayores no hace falta llegar al límite".
"Entrenar de forma intensa pero controlada, deteniéndose un poco antes de no poder más, permite obtener prácticamente los mismos beneficios musculares y, al mismo tiempo, reduce el estrés innecesario para el corazón y la tensión arterial", explica.
"Apostar por una forma de entrenamiento basada en escuchar el propio cuerpo, ajustar el esfuerzo desde la primera repetición y dejar un pequeño margen de seguridad no solo hace el ejercicio más seguro, sino también más sostenible a largo plazo", asegura en este sentido, según recogen en una nota".
De este modo, concluye, "el entrenamiento de la fuerza se consolida como una herramienta accesible, eficaz y segura para mejorar la salud, la autonomía y la calidad de vida de las personas mayores”,


