Consumo

Productos de limpieza con los que nunca debes mezclar la lejía para no intoxicarte

Agus Calvet

Martes 5 de mayo de 2020

2 minutos

Con más de 150 años de historia, el desinfectante por antonomasia se reinvindica durante la pandemia

Productos con los que nunca debes mezclar la lejía

 

El consumo medio de lejía por hogar en España se estimaba antes de la pandemia del coronavirus en unos 26 litros al año, según datos la multinacional Henkel, pero esta cifra se verá superada, y por mucho, este 2020. Estudios, como los de la consultora Nielsen, hablan de un crecimiento superior al 60%.

La lejía está demostrando su adaptación a los tiempos, reivindicándose como el desinfectante universal. Eso sí, siempre respetando unas normas básicas de uso y precaución, como:

  • Utilizarla siempre en pequeñas cantidades.
     
  • Con guantes.
     
  • Nunca mezclarla con amoniaco, aguafuerte, vinagre, alcohol o salfumán, ya que producen vapores muy tóxicos
  • Lo adecuado para desinfectar es una proporción de una parte de lejía por 50 de agua, o lo que es lo mismo, un vaso de lejía por cada cubo de 10 litros de agua.
Agua con lejía

Orígenes

Licor de Dakin, Agua de Labarraque o lejía. Son algunos de los nombres que se han utilizado en los últimos 150 años para el hipoclorito sódico, el más fiel aliado durante las últimas semanas en la lucha contra el contagio por el COVID-19.

Y es que poco podía imaginar el químico francés Claude Louis Berthollet, allá por 1789, que su compuesto, destinado a la industria textil como blanqueante, sería más de dos siglos después tan deseado y buscado en los lineales de las tiendas y supermercados de todo el mundo.

Este producto, básico para la desinfección, ha estado siempre presente en los hogares españoles, en especial por su bajo coste. La primera marca comercializada en España, la lejía Conejo, lo hizo en 1889, y desde entonces el hipoclorito sodio ha formado parte de las fórmulas de los principales limpiadores en venta actualmente.

La demanda de la lejíz ha cambiado de ‘barrios’. Si antes eran las industrias y empresas de todo tipo los grandes consumidores, ahora son los hogares los que buscan de nuevo este producto. A ellos se unen las instituciones, como ayuntamientos, servicios de emergencia o el Ejército, que están utilizando el hipoclorito sódico como uno de los componentes para las desinfecciones masivas que están teniendo lugar en calles y edificios.

En España se produce buena parte de la lejía que se consume. Los principales fabricantes son la multinacional Henkel, con marcas propias reconocidas como Conejo, Neutrex o Estrella, y SPB, centrada especialmente en marca blanca para cadenas como Mercadona. Esta última, desde su mayor planta, localizada en Húevar (Sevilla), ha incrementado la producción de lejía en más de un 50%, incorporando casi a 70 nuevas personas en plantilla. “Este incremento ha provocado dificultades para el acceso a materias primas”, indican fuentes de SPB, “y para suplirlo estamos buscando proveedores alternativos y firmando contratos a largo plazo”.

 

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