Descalabro en la contratación de mayores de 45 años: pierden casi 80.000 empleos en agosto
El paro sénior también empeora: sube en 10.231 personas y ya hay 1.354.401 desempleados de 45+
Agosto de 2026 ha traído consigo la habitual pérdida de empleo tras el fin de la campaña estival (-163.000 puestos de trabajo este año) y el tradicional aumento del paro (+44.500 desocupados), con un tremendo impacto en los profesionales sénior: según los datos del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal), agosto ha sido un mes negro, con un auténtico descalabro en la contratación de mayores de 45 años, quienes vuelven a quedar relegados y evidencian la realidad del edadismo laboral en España.
Aunque el Gobierno trata de quitar hierro a los negativos datos, subrayando que agosto es un mes "fuertemente" marcado por la estacionalidad y destacando el comportamiento muy positivo del empleo entre los menores de 35 años y los mayores de 55, lo cierto es que los mayores de 45 años han sufrido el doble embate del descenso del número de contratos y el aumento del desempleo (detalles en gráficos inferiores).

Muro del edadismo: solo un 26% de contratos para sénior
Las estadísticas oficiales reflejan que en agosto se rubricaron un total de 1.144.827 contratos de trabajo en el país. De esta cifra global, los mayores de 45 apenas captaron 294.789 empleos. Esto significa que, en pleno parón de la actividad, el colectivo sénior únicamente logró el 25,75% de las contrataciones. O lo que es lo mismo: tan solo 1 de cada 4 oportunidades de empleo surgidas en el mes fueron destinadas a profesionales de 45 o más años.
La caída en la cifra de contratos sénior con respecto al mes anterior es drástica. Tras un inicio de verano con mayor dinamismo, los mayores de 45 experimentaron en agosto un fuerte desplome: firmaron 77.848 contratos menos que en julio (el -20,89% en tasa mensual).
Más en detalle, el volumen de contratación de este colectivo se ha hundido a mínimos de hace un año (en agosto de 2025 la pérdida de empleo fue aún mayor y se esfumaron 117.277 puestos sénior), demostrando que, cuando el mercado se contrae, el talento veterano es de los primeros en sufrir el cierre de grifo de las empresas (detalles en gráfico inferior).

Un persistente embudo laboral atrapa a los 45+
El desajuste del mercado laboral de nuestro país se hace evidente al contrastar los datos de contratación por franjas de edad. Así, en comparación con los citados 294.789 contratos para trabajadores de 45 o más años en agosto, los menores de 25 firmaron un total de 311.584 contratos. Es decir, este grupo juvenil consiguió más contratos absolutos que todo el colectivo de mayores de 45, pese a que el volumen de población activa sénior es mucho más numeroso.
Asimismo, el grupo de edad intermedio, de 25 a 44 años, lideró con diferencia la contratación, con 538.454 empleos, a pesar de experimentar también un descenso mensual del 22,49%.
Estas comparativas certifican el persistente embudo del mercado laboral español, donde los currículos de los profesionales maduros siguen teniendo dificultades extremas para superar los sesgos de los procesos de selección y, muy a menudo, van directos a la papelera.
A esta mayor dificultad de los sénior para acceder a un puesto de trabajo, en agosto hay que añadir las condiciones de los pocos contratos firmados, que siguen marcados por la inestabilidad. Del total de 294.789 contratos formalizados, únicamente el 35,84% fueron de carácter indefinido (105.659 empleos). Esta cifra se divide en 98.685 contratos indefinidos iniciales y apenas 6.974 conversiones de contratos temporales a fijos.
Por el contrario, los contratos temporales supusieron el 64,16% del empleo captado por los sénior, sumando un total de 189.130 firmas. Esta fuerte temporalidad apunta a que la inserción de los mayores de 45 en la época estival sigue estando fuertemente ligada a puestos de trabajo de carácter estacional, con escasa proyección de permanencia y riesgo de baja calidad laboral.
Casi 6 de cada 10 parados registrados en el SEPE son 45+
El drama de la baja contratación se traduce de manera directa en las listas de desempleo, donde el paro sénior muestra un alarmante carácter estructural.
En agosto de 2026, el paro registrado en las oficinas del SEPE se situó en un total de 2.355.918 personas desempleadas en España. De esta preocupante cifra, 1.354.401 son personas que tienen 45 años o más (detalles en gráfico inferior).

Esto significa que el 57,49% de todo el desempleo en el país pertenece al segmento sénior. Es decir, casi 6 de cada 10 parados en España superan los 45 años.
Lejos de reducirse, la bolsa de desempleados de mayor edad ha seguido engrosándose en la época estival: en agosto se registraron 10.231 parados más de esta edad (el 0,76% más) respecto a julio, evidenciando un preocupante estancamiento.
“La evolución de la contratación sénior en momentos de menor dinamismo del mercado pone de manifiesto que el talento sénior sigue considerándose erróneamente un recurso prescindible, sin tener en cuenta que aportan experiencia, conocimiento y capacidades de gran valor para las organizaciones y para el conjunto de la sociedad”, advierte Sonia Catalán, directora general de la Fundación Más Senior, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas sénior y su participación activa en la sociedad.
Estas cifras “muestran la necesidad de contar con políticas que fomenten la empleabilidad y la formación y erradiquen el edadismo en los procesos de selección. Debemos construir un mercado laboral capaz de ofrecer oportunidades a todas las generaciones”, hace hincapié Sonia Catalán.
Las mujeres sénior sufren en mayor medida en agosto
La brecha de género es otra variable que continúa perjudicando con fuerza al colectivo, tanto en lo referido a la contratación como al desempleo.
Al analizar la firma de contratos por sexos en agosto de 2026, los hombres mayores de 45 años captaron 149.640 contratos (un 20,36% menos que el mes anterior), mientras las mujeres solo 145.149 (mayor desplome mensual, con caída del 21,43%).
Todavía peor es la realidad del paro femenino sénior: existen 828.988 desempleadas de más de 45 años en agosto, frente a los 525.413 parados varones del mismo grupo etario. Esta desproporción señala otra lacra del desempleo en España: un paro crónico y feminizado, donde las mujeres mayores de 45 años no solo tienen más dificultades para ser contratadas, sino que representan la inmensa mayoría de las listas de desempleo de larga duración.
¿Qué nos dice la comparativa anual del paro en 45+?
La comparativa interanual de los datos de paro registrado en el SEPE en agosto ofrece una evolución más favorable, pero con muchos matices, al decir de los expertos.
Tal como detalla el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, "en agosto de 2025 había 1.409.928 parados mayores de 45 años, por lo que en los últimos doce meses el desempleo sénior se ha reducido en 55.527 personas (el 3,94%)".
Sin embargo, esta ligera mejoría hay que tomarla con precaución, en parte por la elevada estacionalidad del empleo en estos meses y en parte debido a que "los mayores de 45 años constituyen el grupo más numeroso dentro del desempleo y, por lo tanto, concentran buena parte de su reducción. Además, el descenso del paro registrado no equivale necesariamente a creación de empleo, ya que también puede incluir salidas hacia la jubilación, la inactividad o el abandono de la inscripción", matizan desde la Fundación Adecco.
A su vez, la evolución anual que muestran los datos del SEPE es algo más favorable entre las mujeres sénior: el desempleo femenino de 45 años o más disminuyó en 36.462 personas (el 4,21%), mientras que entre los hombres se redujo en 19.065 (el 3,50%). No obstante, "esta mejora no elimina la brecha existente: las mujeres continúan representando el 61,2% del paro sénior", destacan estos expertos.
Para la Fundación Adecco, la clave es que existe un "problema estructural: casi 6 de cada 10 personas inscritas en el paro tienen 45 años o más, una proporción influida tanto por el envejecimiento de la población activa como por las dificultades de reincorporación laboral que aparecen cuando el desempleo se prolonga".

