María Liébana
Economía familiar
Las comunidades autónomas en las que heredar sale más caro
Son las propias regiones las encargadas de regular el Impuesto de Sucesiones
Recibir una herencia familiar debería ser un mero trámite de transición patrimonial, pero en España se ha convertido en una auténtica "lotería" que depende directamente del lugar de residencia. Un análisis de la compañía de Defensa Jurídica ARAG destapa las grandes diferencias fiscales que sufren los ciudadanos a la hora de liquidar el Impuesto de Sucesiones, señalando a Asturias, Aragón, Cataluña y Castilla-La Mancha como las comunidades autónomas donde heredar resulta más costoso.
El origen de esta brecha territorial reside en una Ley estatal completamente anclada en el pasado: “Ni se han actualizado los importes aprobados en su momento, ni parece que exista intención de hacerlo”, advierte de forma contundente María Esther González, abogada fiscalista de ARAG en una nota de prensa.
Los gobiernos regionales han diseñado su propio escenario fiscal, y según detalla González, “las Comunidades Autónomas tienen potestad para regular y establecer normativas más favorables para sus ciudadanos. Sin embargo, las diferencias entre territorios son notables, especialmente cuando el patrimonio heredado es elevado”.
Las tres caras de la herencia en España
Para ilustrar esta realidad, el análisis de ARAG parte de tres supuestos en los que los hijos de la persona fallecida reciben herencias de 200.000€, 500.000€ y 1.000.000€.
1. Herencias de 200.000 euros. En este primer escenario (que incluye vivienda habitual y otros bienes), la tributación estatal ascendería a unos 5.500€, pero esta normativa únicamente se aplica en caso de extranjeros en España.

La mayoría de las Comunidades Autónomas apenas penalizan este tipo de transmisiones y, en territorios como Madrid, Extremadura, Murcia, La Rioja, Ceuta y Melilla, el importe no supera los 60€. La experta lo justifica señalando que: “Esto se debe a las reducciones y bonificaciones por parentesco, que prácticamente eliminan la carga fiscal para patrimonios modestos”.
2. Herencias de 500.000 euros. Aquí, las diferencias autonómicas se hacen más patentes. La abogada indica que “Andalucía, Baleares, Cantabria, Galicia y Canarias apenas exigen pago, mientras que territorios como Navarra, Catalunya y Castilla-La Mancha obligan a sus ciudadanos a desembolsar entre 5.000€ y 16.000€”. Las autonomías forales (Álava, Guipuzkoa y Bizkaia) se sitúan en torno a los 1.600€, y otras comunidades como la Comunidad Valenciana o Madrid mantienen cuotas inferiores a 1.000€.
3. Herencias de 1.000.000 de euros. En el tercer supuesto, comunidades como Andalucía, Baleares, Cantabria y Galicia siguen eximiendo del pago, y Canarias apenas exige una cantidad simbólica. Sin embargo, la brecha se dispara en otras zonas: “En el extremo opuesto, territorios como Navarra, Castilla-La Mancha, Catalunya, Aragón y Asturias imponen pagos que pueden superar los 100.000€, siendo Aragón y Asturias los más gravosos”, señala González.
Claves para planificar y reducir el impacto fiscal
Ante esta situación, desde ARAG recomiendan conocer a fondo la normativa autonómica para aprovechar reducciones y bonificaciones, mencionando especialmente las reducciones de seguros de vida, que suelen olvidarse y pueden ayudar a rebajar la fiscalidad de las herencias.
“La planificación sucesoria, mediante la confección de un testamento adaptado a la legislación civil y fiscal, es fundamental para optimizar la carga tributaria”, cuenta Maria Esther González. Además, la fiscalista aconseja analizar la posibilidad de realizar donaciones en vida, aunque advierte que “Eso se ha de hacer con cuidado para evitar un impacto negativo en otros impuestos, como el IRPF”.


