Donación o herencia: las claves para tributar poco
Para evitar que Hacienda se lleve una buena parte de la herencia se puede considerar la donación
A la hora de transferir el patrimonio a los hijos, se busca que éste sea lo más completo posible y que Hacienda no se lleve una buena parte. Para lograrlo, existen diversas opciones y medidas, las cuales se pueden poner en práctica en vida para lograr que el traspaso sea el mayor posible.
Todo depende de la cantidad de bienes de los que se disponga, el lugar de residencia, tanto de la persona que deja la herencia como de los herederos, y cuál es la composición de la familia y el régimen matrimonial.
En este contexto y teniendo todos estos aspectos en cuenta, se presentan dos opciones claras para le traspaso del patrimonio: dejar los bienes en herencia para ser recibidos tras la muerte o donarlos en vida.
Según explica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), para elegir entre ellas se debe tenere en cuenta si los hijos tienen algún tipo de necesidad que se deba cubrir con urgencia o si se tiene gran interés en reducir el porcentaje que Hacienda se quedará en la operación. En caso de que las posesiones tengan poco valor, lo más probable es que tus herederos no tengan que pagar nada por recibirlas en herencia, ya que hasta ciertos límites, y aunque depende de la comunidad autónoma, no hay que pagar el Impuesto de Sucesiones.
Sin embargo, cuando la cantidad es cuantiosa, los herederos tendrán que pagar por la herencia con total seguridad. Por ello, existen opciones para reducir los impuestos y evitar que la cantidad supere lo deseado.

Cuatro impuestos a tener en cuenta
Se debe pensar en tres impuestos a la vez a la preveer una herencia, o mejor dicho en cuatro, ya que el impuesto de sucesiones y donaciones funciona de forma diferente si se trata de una cosa u otra, y es clave para elegir un método u otro.
En primer lugar, el Impuesto de Sucesiones lo pagan los herederos en función de lo que se deje en herencia en la Comunidad Autónoma donde más días se pasen en los últimos 5 años de vida. Dicho impuesto está cedido a las comunidades y una herencia puede variar en miles de euros de una a otra.
Por su parte, el Impuesto de Donaciones lo pagan los hijos en función de lo que se done y, de igual manera, en la Comunidad Autónoma donde más se residió en los últimos 5 años previos a la donación. Únicamente si se recibe un inmbuele se declarará en la comunidad donde esté situado. Al igual que el de sucesiones, varía entre comunidades.
El IRPF debe tenerse en cuenta también por muchas razones. Por ejemplo, los bienes podrían venderse poco después de heredarse, lo que obligaría a incluirlos en la declaración de la renta como ganancia o pérdida. Asimismo, si se donan bienes que se han revalorizado en posesión, se tendrá que pagar IRPF por la diferencia, como si en vez de donar lo hubieses vendido. Y, porque si transmites bienes que producen rentas por alquiler, por ejemplo, repercute en tu IRPF y en el del receptor de la donación.
Por último, se ha de tener en cuenta la plusvalía municipal, un impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU). Este impuesto lo pagan aquellos que reciben una herencia o donación de inmuebles urbanos que se han revalorizado.
Teniendo en cuenta estos cuatro impuestos, es posible calcular el desembolso que supondría donar o dejar en herencia los bienes propios, lo que permite calcular la mejor vía para evitar cargarse de impuestos. La donación en vida permite la ventaja de poder ir dejando bienes poco a poco, reduciendo la cantidad del impuesto.
De todas maneras, existen muchos otros métodos para "burlar" o programar una herencia de la mejor manera, como cambiar de residencia, renunciar a la herencia como viudo, conmutar el usufructo o aceptar a beneficio de inventario.
