Si has reformado tu casa, puedes ahorrarte hasta 9.000 euros en la declaración de la Renta
Hacienda contempla tres grandes deducciones temporales
La declaración de la Renta está a la vuelta de la esquina y no está de más que los ciudadanos sepan qué tipo de acciones se pueden desgravar de la declaración y pagar menos impuestos. Uno de estos escenarios tiene que ver con la vivienda y las reformas en casa.
La normativa del IRPF mantiene actualmente importantes deducciones por obras de eficiencia energética y, además, conserva un régimen transitorio para quienes compraron su vivienda habitual antes de 2013. Dos vías distintas que conviene conocer, especialmente entre los mayores propietarios.
Por un lado, la Agencia Tributaria contempla tres grandes deducciones temporales vinculadas a obras que mejoren la eficiencia energética de la vivienda.
1. Reducción de la demanda de calefacción y refrigeración
Si la reforma logra disminuir al menos un 7% la demanda energética (por ejemplo, mediante cambio de ventanas, mejora del aislamiento o renovación de cerramientos), puede aplicarse una deducción del 20% sobre las cantidades invertidas, con los límites fijados por la ley.
2. Mejora del consumo de energía primaria no renovable
Cuando la actuación reduce al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o permite mejorar la calificación energética del inmueble hasta una A o B, la deducción asciende al 40%, también con una base máxima establecida.
3. Rehabilitación energética en edificios completos

En el caso de intervenciones más ambiciosas realizadas en comunidades de propietarios —como aislamiento integral de fachada o sustitución de sistemas centralizados— el porcentaje puede alcanzar el 60% de las cantidades satisfechas, prorrateadas según la cuota de participación de cada vecino.
En determinados supuestos, y si se planifican las actuaciones en distintos ejercicios fiscales respetando los límites anuales, el ahorro acumulado puede acercarse a los 9.000 euros.
Para beneficiarse, es imprescindible contar con certificados energéticos antes y después de las obras que acrediten la mejora, abonar los trabajos por medios bancarios y conservar facturas y justificantes.
La deducción por vivienda habitual anterior a 2013
Además de estas ayudas vinculadas a la eficiencia energética, sigue vigente el régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual para quienes compraron o comenzaron a pagar por su casa antes del 1 de enero de 2013.
Aunque esta deducción desapareció para nuevas adquisiciones a partir de esa fecha, quienes ya la aplicaban pueden seguir haciéndolo si cumplen los requisitos. La vivienda debe tener la consideración de habitual —residencia efectiva y continuada— y las cantidades deducibles incluyen la amortización del préstamo hipotecario, intereses y otros gastos asociados.
El límite general de inversión que da derecho a deducción es de 9.040 euros anuales. En casos de obras de adaptación por discapacidad realizadas antes de 2013 bajo el régimen anterior, el tope puede alcanzar 12.080 euros anuales, con límites diferenciados.


