Las pensiones no son el único problema: la AIReF alerta de una tasa de dependencia disparada
La tasa de dependencia de mayores casi se duplicará, redoblando la presión sobre los trabajadores
El segundo examen de la AIReF a las pensiones se ha saldado con un aprobado, pero también con una seria advertencia sobre su sostenibilidad en las dos décadas próximas, en las que el sistema tendrá que digerir la jubilación del baby boom. "El gasto en pensiones neto de medidas de ingresos se sitúa en el 13,0% del PIB en promedio entre 2022 y 2050, tres décimas por debajo del umbral del 13,3% establecido en la disposición adicional segunda del Real Decreto-ley 2/2023", dictamina el organismo, presidido por Inés Olóndriz.
No obstante, la Autoridad Fiscal alerta de que, para financiar el aumento del gasto en pensiones esperado, las transferencias implícitas del resto de los Fondos de la Seguridad Social o del Estado deberán aumentar 2,3 puntos hasta alcanzar el 3,0% del PIB. Un incremento que, "en ausencia de medidas, supondrá una minoración de los recursos disponibles para otras políticas de gasto o el recurso al endeudamiento", detalla en su Estudio sobre la regla de gasto de pensiones.
Pero pagar a los pensionistas no es el único problema que acecha a España a la vuelta de la esquina: junto con el reto de poder financiar las jubilaciones, el país sufrirá una avalancha de gastos de todas las partidas ligadas al envejecimiento.

La tasa de dependencia de mayores, imparable
"La tasa de dependencia total mostraría una tendencia creciente hasta finales de la década de 2050, debido al progresivo envejecimiento de la población. La tasa de dependencia, definida como la proporción de población menor de 15 años y mayor de 74 sobre la población en edad de trabajar, pasa del 30,2% a 1 de enero de 2025 al 38,9% a 1 de enero de 2050", avisa la AIReF en su informe.
Este desequilibrio entre la población en edad de trabajar y los inactivos se producirá, sobre todo, por culpa de la evolución de la tasa de dependencia de mayores (población de más de 74 sobre población entre 15 y 74), que crece de forma continuada y casi se duplicará en el periodo analizado. En concreto, los expertos de la AIReF estiman que pasaría del 13,3% de 2025 al 24,5% en el año 2050. En sus proyecciones, alertan de que el creciente porcentaje de dependientes producirá una cascada gastos en todo lo relacionado con el envejecimiento.
Por su parte, la tasa de dependencia de menores de 15 años disminuirá, al pasar del 16,8% en 2025 al 14,4% en 2050; experimentará un descenso, al contrario de lo que sucede con la población más longeva.
FUERTE AUMENTO DE LA TASA DE DEPENDENCIA DE MAYORES

¿Cómo llega la AIReF a esta conclusión de invierno demográfico? En su estudio sobre la regla de gasto, pronostica que la población total de España aumentará desde los 49,1 millones a 1 de enero de 2025 hasta unos 52,7 millones en 2050, debido, fundamentalmente, a la evolución del saldo migratorio neto. Sin embargo, este repunte poblacional no significa que la inmensa mayoría sean personas en edad de trabajar o ciudadanos que puedan desarrollar sus actividades de manera independiente.
De hecho, la Autoridad Fiscal pronostica que la población entre 15 y 74 años alcanzará un nivel máximo de 40,2 millones a mediados de la década de 2030 (el baby boom ya estará en plena fase de jubilación) para, a partir de ese momento, sufrir un paulatino descenso hasta disminuir a 38 millones de personas a finales de la década de 2050 (ver gráfico inferior).
Esta evolución demográfica intensificará de forma significativa las presiones sobre el gasto y la deuda a mediados de la próxima década. En concreto, el organismo fiscalizador avanza que el aumento del gasto por el envejecimiento presionará al alza la deuda pública nacional, hasta situarla en el inédito porcentaje del 123 % del PIB en 2050.
PROYECCIONES DEMOGRÁFICAS (AIREF, 2026)

Dependencia, sanidad, cuidados, pensiones... Tormenta perfecta
El panorama que esboza la AIReF de aquí a 2050, si no se toman nuevas medidas de ajuste, es el de una tormenta perfecta. A saber: el gasto en sanidad y en cuidados de larga duración incrementará su peso sobre el PIB en más de 2 puntos entre 2025 y 2050, de acuerdo con su último diagnóstico.
Además, el envejecimiento de la población, junto con otros factores como el progreso tecnológico y el aumento de la renta per cápita, presionará al alza el gasto sanitario hasta alcanzar el 7,9% del PIB en 2050.
Asimismo, por mor del envejecimiento, la ampliación de la cobertura del sistema impulsará una senda creciente del gasto en cuidados de larga duración, hasta el 1,6% del PIB, de de acuerdo con el pronóstico del organismo.
GASTO EN PENSIONES PREVISTO POR AIREF

La suma de estos factores, que por sí solos pueden ser manejables, acarreará serios problemas de sostenibilidad a las finanzas públicas, habida cuenta de que la principal partida de gasto española, la de las pensiones, aumentará del 13% al 16,4% del PIB entre 2025 y 2050, si se cumplen las previsiones de la Autoridad Fiscal.
