Cine

'Identidad borrada', la historia sobre una terapia para 'curar' la homosexualidad

Marco Herrera

Viernes 5 de abril de 2019

3 minutos

Film basado en la historia real de la niñez y juventud de Garrard Conley

Kidman y Hedges en 'Identidad Borrada' (2018) (Unerased Films)
Marco Herrera

Viernes 5 de abril de 2019

3 minutos

Identidad Borrada (2018), basada en la autobiografía de Garrard Conley, es un film basado en la historia real de un adolescente homosexual en el sur de Estados Unidos. Si tuviésemos que definir el grado de fidelidad de la película sobre las historias reales del libro, se podría decir que únicamente cambian los nombres. Aunque no solo han variado los nombres de las personas, las nacionalidades de los actores también lo han hecho, de modo que un pequeño rincón de Arkansas en la década de 1970 ha pasado a estar prácticamente en sus antípodas.

Actores

En este relato sobre la terapia institucionalizada de repulsa hacia los homosexuales, antes de la era de la liberación LGBT, Russell Crowe y Nicole Kidman interpretan a los padres de un niño angustiado por su condición sexual (el estadounidense Lucas Hedges), mientras que el actor australiano Joel Edgerton (también director de la película) es el jefe de la institución de terapia que pone a los jóvenes "pervertidos" (como los definen) constantemente contra la pared. De catequesis a castigos a peores para revertir lo que ellos consideran su pecaminosa conducta sexual.

Crowe es un exvendedor de coches de éxito que vive en Arkansas como estricto pastor laico que se dedica a la predicación. Kidman es su abnegada y sufrida esposa y madre de Jared (Hedges), el protagonista del film. Y Edgerton es un religioso psicótico, con fuertes impulsos para el castigo y la opresión.

Se queda a medias

Y es que siendo una historia de terror, parece que el director se empeña demasiado en demostrarlo, en hacerlo evidente constantemente durante la película. El título seguramente se habría beneficiado de introducir detalles condenatorios más sutiles y silenciosos; de un toque más íntimo que muchos cineastas con debilidad por las historias de activismo social saben proporcionar a este tipo de relatos entre el drama, el terror y la denuncia a una de las instituciones más poderosas de su país.

El tema elegido para el film es tan digno como poderoso, y se nota la voluntad por hacer ver a la sociedad hechos como este. Pero en varias ocasiones durante la película, que se estrena este viernes en España, algunos espectadores pueden llegar a tener la sensación de que no se explota todo lo posible una temática con tantas posibilidades.