Viajes

La Bureba, máxima expresión burgalesa del arte románico

Teresa Rey

Domingo 21 de abril de 2019

2 minutos

Esta comarca llena de ríos, montes y sierras, posee varios edificios con este estilo arquitectónico

La Bureba, máxima expresión burgalesa del arte románico (Turismo de Burgos. Promotourist).

La Bureba es una comarca burgalesa, al noreste de esta provincia de Castilla y León, repleta de ríos y arroyos que unen sus aguas a las del río Ebro. Se encuentra en una amplia llanura rodeada de montes y sierras de montañas altas, y por su ubicación estratégica ha sido una zona en la que se han asentado diversas culturas. Es por este motivo que su legado arquitectónico resulta especialmente atractivo para el viajero, destacando el arte románico de algunas de sus construcciones. Azorín la definió como el “corazón de la tierra de Burgos” y se la considera como la “verdadera esencia de Castilla”. Una buena manera de desconectar para los amantes del turismo cultural o de la naturaleza.

Paisaje y restos de culturas

El río Oca y el río Turón recorren la comarca, y su caudal se emplea para regar los cultivos y caminos que van configurando el paisaje y los pueblos que la forman. Entre las maravillas naturales que se pueden contemplar destacan las hoces del Sobrón o los desfiladeros de los montes Obarenes.

En cuanto al patrimonio de La Bureba es muy amplio, al haber sido una tierra donde han confluido culturas tan variopintas como celtas, romanos, godos, musulmanes y cristianos. Por ello, y a lo largo y ancho de la comarca, se conservan yacimientos arqueológicos, calzadas romanas, necrópolis altomedievales, castillos, palacios y ermitas e iglesias de gran valor.

Vestigios románicos

Entre estas joyas arquitectónicas destacan las edificaciones en donde el arte románico es el principal protagonista. Lo podemos encontrar en una gran variedad de templos erigidos durante la Edad Media.  Empezamos el recorrido en la ermita de Nuestra Señora del Valle en el Monasterio de Rodilla. Es el único vestigio del monasterio que dio nombre al pueblo. Data del siglo XII y está compuesta por una torre campanario de dos tramos, el ábside, la portada, y en su interior posee bellas esculturas.

Del mismo siglo es la ermita de San Fagún en Los Barrios. De esta construcción, a menos de un kilómetro del pueblo, sobresale su ábside y la decoración de las columnas, de las ventanas y los capiteles.

Estos son los dos ejemplos más representativos de esta comarca de Burgos, pero explorando algo más podemos toparnos con más representaciones de arte románico. Así, tenemos la iglesia rural de San Juan Bautista, en Villanueva de Río Ubierna; el templo de dos naves de Santa María La Mayor de Abajas, con interesantes esculturas en los capiteles; y la iglesia de Santa María La Mayor, en Aguilar de Bureba.

Las arquivoltas de las portadas de las iglesias de San Blas y San Andrés, en Navas de Bureba y en Soto de Bureba respectivamente, son otra obligada parada en el camino. Y ya muy cerca de la frontera con Álava, la iglesia de San Cosme y San Damián de Encío y el monasterio de Santa María de Bujedo de Candepajares, son también vestigios de arte románico en la provincia. 

Para finalizar, solo nos quedaría pasarnos por la pedanía treviñesa de San Vicentejo, donde se encuentra la ermita románica de la Purísima Concepción, de la orden del Temple. Del siglo XII igualmente, tiene una sola nave y lo más llamativo es su ábside semicircular de cinco paños.

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