Viajes

Estrasburgo, una ciudad cosmopolita y de ensueño para ver en un fin de semana

Teresa Rey

Viernes 3 de mayo de 2019

3 minutos

La sede del Parlamento Europeo tiene un casco histórico de cuento y una majestuosa catedral gótica

Estrasburgo, una ciudad cosmopolita y de ensueño para ver en un fin de semana (Bigstock)
Teresa Rey

Viernes 3 de mayo de 2019

3 minutos

Ubicada en la región de Alsacia (Francia) y siendo la capital de esta zona, Estrasburgo es una ciudad con un casco histórico de cuento, al igual que otros pueblos de Francia, por las casas que lo forman, así como por la majestuosidad de su catedral. También es sede del Parlamento Europeo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos o Corte Europea de Derechos Humanos. Además es una urbe con una gran actividad en cuanto a la celebración de congresos y actividades culturales como exposiciones de arte o actuaciones musicales, entre otras. Es una gran población que hay que vivir in situ y que se puede conocer en dos o tres días.

La catedral y su plaza

Dentro de su centro histórico, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, destaca la Plaza de la Catedral, el edificio más representativo de la ciudad. La catedral de Notre-Dame de Estrasburgo tiene una tonalidad rojiza que llama la atención, al igual que su torre de 142 metros que despunta sobre el cielo de la ciudad, y los elementos góticos predominantes en su estilo. En su interior posee un bello rosetón, que con unos 15 metros de diámetro resulta ser uno de los más grandes de Europa. Merece la pena ascender a la plataforma para ver una panorámica completa de la ciudad.

En esta plaza destaca también la Casa Kammerzell, que tiene 75 ventanas y una fachada singular, con gran cantidad de detalles.

La Petit France

Otro de los parajes que nos llamará la atención de Estrasburgo es el barrio de la Petit France, que a algunos les recuerda a Amsterdam o incluso a Venecia, por la gran cantidad de canales y puentes que la configuran. Sus casas siguen el patrón de las construcciones alemanas, de tejados puntiagudos y vigas de madera a la vista. Así se percibe la cercanía a la frontera con Alemania, a pocos kilómetros y delimitada por el propio río Rin. Este lugar era antiguamente el barrio y la morada de los pescadores, molineros y curtidores de pieles. Si nos apetece podemos recorrerlo en uno de los barcos que recorren los canales, ofreciéndonos una perspectiva diferente.

Otros barrios

El barrio imperial es otro lugar al que podemos acercarnos, pues también posee edificios singulares y de grandes dimensiones que nos permiten conocer mejor la historia de esta ciudad. Algunos recuerdan incluso a los castillos del Valle del Loira.

Por último, nos quedaría el barrio de las sedes europeas. Está más alejado del centro, pero nos podemos acercar en transporte público. Los edificios son modernos, pero lo más curioso es que en los alrededores de los mismos, se encuentran numerosos escritos o pancartas donde se relatan historias individuales o colectivas de supuestas violaciones de los derechos humanos.