Seguimos pendientes de las reivindicaciones de los mayores en el Congreso
Opinión

La Venganza de una mujer mayor

Blas Esteban
La lectura y la dislexia

Estoy asistiendo desde el mes de enero pasado a una sesión semanal, de forma presencial al Club de Lectura Participativo por Temas, que tiene, en este caso el nombre de “La Venganza como Obra de Arte”. Asisto por primera en mi vida a este tipo de actividad. Me escribí por el título y por salir de la vida tan monótona que estamos soportando los mayores al estar en casa tantas horas.

La lectura y puesta en común de cuentos y narraciones breves que tienen que ver con la venganza es la motivación de este Club. Cada semana, el coordinador, Manuel, nos envía por mails, las narraciones-cuentos asequibles y breves, de gran calidad literaria, para leerlos y luego comentarlos entre todos los asistentes a las sesiones, siete mujeres y tres hombres. Me está gustando esta forma de leer juntos, nuevas temáticas y personas conocidas, a pesar de las mascarillas y la distancia. Los escritos de E.A. Poe, Roald Dahi, Guy de Maupassant, Bécquer, Borges, Isabel Allende, Homero y un largo etcétera de autores, nos descubren las diversas formas de venganza. Casi todas, centradas y cometidas por mujeres.

Teresa pertenece a la asociación de Mujeres del Distrito de Retiro en Madrid, entidad creada en 1989 y formada por más de 300 mujeres, me suele contar asuntos de sus amigas, que ya son mayores como ella. Una de estas historias está relacionada con el fallecimiento del marido de su amiga Berta. El mismo día del entierro del marido, al llegar a su casa, se puso a abrir todas las ventanas y al día siguiente, a comprarse nuevos vestidos. Según comento la amiga, era una persona nueva y libre, comenzaba a vivir una segunda vida.

La venganza se ha consumado. Lo demás se lo dejo a los psicólogos.


Blas Esteban Barranco, es presidente de la Confederación Española de Aulas de la Tercera Edad (CEATE) y miembro del Comité Asesor de 65Ymás.