Tareas de desinfección en residencias de personas mayores y centros sociosanitarios
Onega Fogonazos

 

Recuerdo con nostalgia aquellas Semanas Santas en que el director general de Tráfico anunciaba un centenar de muertos en las carreteras y acertaba. Hoy, los muertos son otros: las víctimas del Covid. Y son muchísimos más: ya se han sobrepasado los 15.000. Esta mañana he leído que más de la mitad, exactamente 8.400, han fallecido en residencias de mayores. Me cuesta mucho creer que sea cierta esa cantidad.

Tiene que haber algún error o alguna exageración. Pero, aunque la redujésemos a la mitad –y tampoco veo por qué–, seguiría siendo una cantidad escandalosa, insoportable para cualquier sensibilidad. Y no vale acudir al tópico de que los mayores somos personas de máximo riesgo, porque seguimos viendo personas muy mayores, de 90 y de 100 años, que salen del hospital.

Una tormenta perfecta de descuidos, desinformación y faltas de atención, recursos, vigilancia y control han convertido a algunas, demasiadas, residencias en lugares para morir en el primer asalto de una pandemia. No pido responsabilidades. Pido que se pongan los medios para que algo así no se vuelva a repetir. 

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Julio Méndez Hace 1 mes
Las residencias llevan muchos años funcionando mal y con mucha escasez de personal. Múltiples denuncias a las que nadie ha hecho caso nunca. Inspecciones?. Ahora salta la cruda realidad de esos negocios inhumanos en manos de personajes o sociedades sin conciencia.
Marga Hace 1 mes
Eso es,no es momento de aumentar esta carga sobrehumana pidiendo respondabilidades,pero no olvidemos, y contribuyamos todos a impedir que se repita. Ya no podemos argumentar la ignorancia