Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

La importancia del ácido fólico

Ramón Sánchez-Ocaña
Sanidad alerta del riesgo de labio leporino por consumo de ondansetrón en el embarazo

Se ha demostrado que si la madre ingiere un suplemento diario de ácido fólico reduce el riesgo de que el niño tenga espina bííida y otros defectos del sistema nervioso central así como cardiopatías congénitas, labio leporino y posiblemente reducciones de extremidades y otros defectos congénitos.

El problema está en que para proteger al futuro bebé de espina bífida, por ejemplo, se necesita ingerir más ácido fólico del que nos puede proporcionar una dieta normal. Por eso, los especialistas sostienen que para estar segura de alcanzar los niveles de ácido fólico necesarios, la mujer que desee tener un hijo y protegerle de esos defectos congénitos debe mantener una dieta equilibrada e ingerir un suplemento diario de alrededor de 1 mg de ácido fólico.

Antes del embarazo

La suplementación con ácido fólico debe iniciarse antes de estar embarazada con el fin de que el organismo adquiera los niveles adecuados para la prevención de defectos congénitos. Porque el problema que debe conocerse es que este tipo de defectos que se pueden prevenir, se producen precisamente en los momentos más tempranos del desarrollo embrionario. En muchas ocasiones antes de que la mujer sepa que esta embarazada. Por eso, si no se comienza con la ingestión de esta vitamina antes del embarazo, no se podrá proteger al bebé en esas etapas iniciales de la formación fetal.

Por tanto, para prevenir defectos congénitos es necesario iniciar la toma de ácido fólico en el momento en que se planifica el embarazo y, en su caso, de abandono del método anticonceptivo. De todos modos, no hay que asustarse. Estas malformaciones no son tan frecuentes. Pero si se produce un embarazo sin haber comenzado el toma de la vitamina, debe iniciarse cuanto antes, porque es una forma sencilla de prevención.

Tres meses

Una vez confirmado el embarazo, se debe continuar con la toma diaria de ácido fólico hasta que termine la semana 12 de gestación; es decir, el primer trimestre de desarrollo fetal. Esa semana corresponde a la semana 14 desde la ultima regla.

Lo que debe quedar claro es que estas recomendaciones no se hacen porque la madre tenga deficiencia de esta vitamina, sino que para prevenir esas posibles -pero poco probables- malformaciones, hace falta un mayor aporte. En otras palabras: es una ración extra de vitamina para mujeres sanas.

Es recomendable que al menos al comienzo exista un control médico porque aunque muy rara, podría existir alguna situación especial o alguna contraindicación individual. Además, en aquellas parejas en las que exista una historia familiar de espina bífida, las dosis diarias de ácido fólico deberán ser superiores.

También debe  saberse que ese suplemento vitamínico no garantiza nada. Lo que produce el ácido fólico es una reducción notable del riesgo individual; pero no lo elimina. La estadística y los estudios científicos demuestran que la reducción del riesgo es lo suficientemente grande como para que se recomiende ese aporte diario extra.

Una pregunta que suelen hacer las futuras madres es esta: si se planifica el embarazo y se comienza a tomar ácido fólico, ¿ocurre algo si después no hay embarazo?¿puede perjudicar ese aporte extra de vitamina?

Los especialistas son rotundos en este sentido. No ocurre nada, porque en esas dosis, el ácido fólico no produce ningún efecto indeseable, aunque se tome durante años. Incluso podría decirse que todo lo contrario. Porque entre quienes  ingieren dosis bajas diarias de ácido fólico, aparece un menor riesgo de padecer problemas cardiacos. En otras palabras: ese aporte extra es además beneficioso para la mujer por su potencial efecto cardioproptector.

Es una medida preventiva muy sencilla. Hoy por hoy  hay muchos productos farmacéuticos que contienen esa vitamina en distintas formas y con diferentes precios. 

(La espina es una  malformación del tubo neural , es decir que cuando se esta formando el hueco por el que la médula recorre la espina dorsal, se produce un defecto, el tubo no se cierra y parte de la medula espinal  toma otro camino; se sale de su conducto y se bifurca).

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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