Consejos

¿Qué debes hacer si recibes en tu buzón una carta que no es para ti?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 11 de enero de 2020

6 minutos

¿Te preguntas si debes abrirla o entregarla directamente en una oficina de correos?

¿Qué debes hacer si recibes en tu buzón una carta que no es para ti?
Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 11 de enero de 2020

6 minutos

Recoger una carta del buzón y comprobar que tu nombre no figura como destinatario siempre crea cierta desazón sobre qué conviene hacer en este caso, pero es algo que ocurre con relativa frecuencia. En primer lugar hay que diferenciar los posibles supuestos:

  • La misiva en cuestión no tiene nada que ver contigo. Ni viene a tu nombre ni la dirección es correcta. Está claro que ha sido un error en el reparto.
  • Como destinatario figura un nombre desconocido, pero la dirección es correcta. En este caso, hay que pensar bien qué hacer.
  • En alguno de los dos casos anteriores, la carta además puede llegar con o sin remitente.
  • Por último, hay cartas que resultan más preocupantes que otras, como aquellas que proceden del Ayuntamiento, de Hacienda, de una entidad bancaria o una multa de la Dirección General de Tráfico (@DGTes).

Lo que no debes hacer

Ante la recepción de un envío erróneo, hay algo importante que conviene recordar. Abrir la correspondencia dirigida a otra persona es delito. Así lo determina el artículo 197.1º del Código Penal (@boegob), que dispone: “El que para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, correo electrónico (...) será castigado con penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a 24 meses”.

Como explican abogados expertos, la Ley no está pensando en que hayas podido abrir por error una carta que has encontrado en tu buzón, sino en delitos de apropiación indebida de datos y documentación o violación de la intimidad. En este caso, habría que demostrar intencionalidad, pero, como primer consejo, siempre es mejor no abrirla. Ten en cuenta que no sabes lo que contiene ese sobre. Puede tratarse de una carta con datos económicos o fiscales, quizás haya un determinado recibo o estén las claves de una tarjeta bancaria.

Devolución de cartas

Posibles soluciones ¿qué hacer en cada caso?

El supuesto más sencillo es que la carta ha llegado a tu buzón por error, ya que no corresponde ni el nombre ni la dirección. Puede que el fallo radique en que debería haber sido depositada en el buzón de tu vecino, que está junto al tuyo. Lógicamente, en este supuesto, no te cuesta nada ponerla en el destino correcto. Si es otra dirección, que no es próxima y te resulta desconocida, lo mejor es dejarla en algún lugar visible con una indicación, para que el cartero pueda verla y recogerla.

Cuando recibes una misiva y simplemente se trata de un error puntual, entregarla al cartero o dejarle un aviso es muy fácil. Lo normal es que el tema quede solucionado con rapidez y que el equívoco no se repita. Otra situación, algo más compleja, se produce cuando de manera recurrente recibes cartas en tu domicilio a nombre de otra persona, siempre la misma, porque quizás se trate del antiguo propietario de tu vivienda o de un inquilino anterior.

En estos casos, en primer lugar, intenta devolverla de la manera ya descrita, pero esta vez indica en el sobre “Esta persona ya no vive aquí” o algo por el estilo. Puede resultar aún más efectivo dirigirte a la oficina de Correos (@Correos) más próxima a tu domicilio y exponer la situación, solicitando al mismo tiempo que cesen los envíos. También puedes hacerlo a través del servicio de atención al cliente. En ocasiones, especialmente si se trata de comunicados de alguna de las Administraciones Públicas, la medida funciona.

Si pese a todo, las cartas continúan llegando, aunque sea una molestia es conveniente intentar aclarar el motivo de esos envíos erróneos.

Oficina Correos

El primer paso es ir al ayuntamiento y comprobar quién está empadronado en tu casa para, si fuera necesario, actualizar el padrón municipal. También puedes contactar con el remitente de esas cartas erróneas y explicarle que estas no están llegando a la persona indicada porque no es su domicilio.

También conviene recordar que, ante cualquier carta certificada que no venga a tu nombre, por mucho que llegue a la dirección correcta, nunca debes firmar el resguardo que confirma su entrega, ni recogerla en ningún caso.

En ocasiones, también puede suceder que alguien haya dado una dirección falsa de manera aleatoria e intencionada y que resulta ser la tuya. El tema es delicado porque probablemente quien lo ha hecho pretende no ser localizado. Hay que aclarar que esta situación, en principio, no es constitutiva de delito, pues no hay una suplantación de identidad. En estos casos, lo mejor es, de nuevo, dejar el sobre a la vista del cartero señalando que esa persona no vive en tu domicilio.

En resumen, si te llega correspondencia equivocada, no la abras y pon en conocimiento de los servicios postales el error de envío. Si las cartas continúan llegando, intenta en la medida de tus posibilidades sacar del error al remitente, sobre todo si es una empresa u organismo público con el que resulte sencillo contactar.