Avances

Se investiga en drones que suministren medicamentos a personas mayores de zonas remotas

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Lunes 9 de diciembre de 2019

3 minutos

La legislación es el principal escollo que se encuentran los proyectos para llevar medicinas en dron

Se investiga en drones que suministren medicamentos a personas mayores de zonas remotas

Unas veces en mayor medida y otras con reticencia, la tecnología ha caminado de la mano de la sanidad, ya que generalmente proporciona unos avances y unas ventajas que ayudan a médicos, enfermeros y sanitarios en general en su misión de salvaguardar la salud de las personas. Así que no es de extrañar que uno de los métodos de transporte que más ha dado de qué hablar en los últimos años se tenga muy en cuenta para el futuro transporte de medicinas. Hablamos de los drones, los cuales se han venido empleando para asuntos de seguridad, de observación, de filmación de vídeos e incluso como elementos de recreo.

Como vemos, sus aplicaciones son (y pueden ser) numerosas, y una de ellas está relacionada con el sector de la salud, ya que su capacidad de vuelo, su fácil manejo y su agilidad los hacen perfectos para el traslado de medicamentos.

Experiencia en Estados Unidos

Recientemente se ha dado a conocer el uso de drones para la entrega de medicamentos por parte de la compañía UPS (@UPS). El 1 de noviembre de este año promovió el primer vuelo para transportar una medicina desde una farmacia hasta una casa particular. El lugar elegido fue el estado de Carolina del Norte. En esa misma jornada también sirvió otro medicamento a una residencia de ancianos. Además, en ambos casos el dron voló de un modo autónomo que estuvo supervisado, eso sí, por un operador para reaccionar a tiempo en caso de emergencia.

Se investiga en drones que suministren medicamentos a personas mayores de zonas remotas

Anteriormente también en Estados Unidos, en la ciudad de Baltimore concretamente, un dron trasladó un riñón refrigerado durante 4,5 kilómetros hasta un hospital universitario donde se iba a realizar el transplante. Para lograrlo, se necesitó una autorización para el vuelo y que la policía cerrara como precaución las calles por donde se movía el aparato. El experimento fue un éxito, pues en 10 minutos el órgano se encontraba en poder de los médicos.

Cambios en la legislación

Precisamente ese permiso para volar es el quid de la cuestión para sacar adelante algunos proyectos, uno de ellos en nuestro país. Su nombre es Proyecto Pharmadron y tiene como objetivo el transporte de medicamentos y productos farmacéuticos a núcleos rurales apartados o de difícil acceso mediante drones. De esa manera, las personas mayores, los pacientes con enfermedades crónicas e incluso quienes tienen una movilidad reducida tendrían a su disposición las medicinas que les permiten vivir con una mayor bienestar sin necesidad de hacer complicados traslados. Y eso no es todo, este proyecto también supone una piedra de toque para conocer las posibilidades de llevar medicamentos a zonas en las que se ha producido una catástrofe climática y donde el acceso resulte sumamente complicado.

Como hemos apuntado, Pharmadron solo es un proyecto del que se hará una prueba piloto llevando fármacos desde el Aeropuerto de Teruel hasta el municipio de Gea de Albarracín, situado a unos 20 kilómetros de distancia, utilizando para ello un dron de uso comercial. Y aunque sus responsables están trabajando para hacerlo realidad, se topan con la legislación vigente sobre el empleo de aeronaves para uso civil (enunciada en la Ley 1036/2017), la cual deja bien claro que no se permite el transporte de mercancías.

“Teniendo en cuenta que la legislación actual no permite realizar este tipo de tareas con drones comerciales, el objetivo de la prueba piloto se centra en testar sobre el terreno los diferentes elementos analizados y validados dentro del estudio. Pharmadron pretende también sensibilizar a las distintas administraciones de las ventajas de este tipo de vuelos para determinadas situaciones y de la adaptación de la legislación vigente para casos excepcionales, como este”, explican desde la cooperativa de distribución farmacéutica Novaltia (@Novaltia), uno de los motores de esta iniciativa.

El proyecto Pharmadron

Cabe señalar que este proyecto ha sido posible gracias a una subvención dentro del Programa de Apoyo a Agrupaciones Empresariales Innovadoras (AEI) 2018 del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (@mincoturgob), cuyo destino ha sido el Estudio de viabilidad para el transporte farmacéutico en núcleos rurales mediante aeronaves pilotadas remotamente. En él han participado, Novaltia y la empresa de drones Delsat (@delsat_drones), y han contado con la colaboración de la ingeniería y consultoría VeaGlobal, el Clúster Aeroespacial de Aragón AERA y PLATA, la Plataforma Aeroportuaria de Teruel.

El estudio también ha servido para determinar “las características que debe tener un dron para realizar con garantías el reparto teniendo en cuenta las exigencias de la normativa vigente, cumpliendo las Buenas Prácticas de Distribución (BPD’s) igual que para el reparto por tierra: un contenedor específico, fabricado con materiales avanzados, refrigerado, aerodinámico y ligero para el transporte de medicamentos”. En el caso de los que forman parte de la experiencia piloto, son capaces de transportar 10 kilogramos, cuentan con un espacio específico para mantener la temperatura que los medicamentos requieren y disponen de una autonomía de unos 25 minutos.

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