Salud

Cómo cuidar a las personas mayores durante el confinamiento por el coronavirus

65ymás

Viernes 27 de marzo de 2020

13 minutos

Es el principal grupo de riesgo, por lo que hay que extremar al máximo las precauciones

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Viernes 27 de marzo de 2020

13 minutos

En España, casi 12 millones de personas, lo que representa un 20% de la población, tiene 65 años o más, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este colectivo es considerado como el principal grupo de riesgo ante la pandemia de coronavirus, ya que la letalidad del Covid-19 aumenta a medida que lo hace la edad. Los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad reflejan que el 95,4% de los fallecidos por este virus tenían más de 60 años. Pero dentro de este grupo tan amplio de la población, el 67,2% de las muertes han sido de mayores de 80 años.

Estas cifras avalan que los mayores, sobre todos los que tienen alguna patología previa, deben extremar al máximo la precaución para evitar contagiarse. Sobre todo, tal y como explica Sanidad, aquellos que tienen patologías previas, como pueden ser hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer o inmunodeficiencias. Para todos ellos, las recomendaciones de las autoridades sanitarias, a las que se suma Quirónsalud (@quironsalud), son las mismas que para la población en general, si bien es aconsejable que el confinamiento sea total, evitando abandonar en ningún momento el domicilio. Por ello, se recomienda que las compras básicas, tanto de comida como de medicamentos, o necesidades domésticas como tirar la basura, sean realizadas por otra persona, ya sea un familiar o algún vecino. 

Igualmente, se deberán extremar las medidas higiénicas, como el lavado de manos con agua y jabón, y la higiene de la casa (limpieza de superficies). Tampoco hay que olvidar seguir una alimentación e hidratración adecuada y el cumplimiento terapéutico, es decir, la toma estricta de la medicación. También es importante mantener una movilización por la casa en la medida de lo posible, además de procurar otras actividades lúdicas para mantener el ánimo en estos momentos.

 

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Los cuidadores de mayores, sobre todo de aquellas personas que tienen algún tipo de demencia, deben seguir una serie de pautas para sobrellevar de la mejor manera posible este confinamiento. El Colegio Oficial de Psicología de Madrid ha elaborado una guía donde se proporciona a los cuidadores una serie de consejos:

1. Informate y transmite la realidad a quien cuidas

Es imprescindible comprender la situación actual y la importancia de extremar las precauciones; y transmitir esta información a las personas cuidadas. Para las personas mayores que reciben cuidados se recomienda que el mensaje sea simplificado, claro, poco alarmista y consistente. Por ejemplo: “Seguimos estas recomendaciones para luchar contra un virus que se transmite muy fácilmente”, “Todos tenemos que quedarnos en casa para evitar el contagio”.

2. Extrema las precauciones

Todos debemos colaborar siguiendo las recomendaciones de Sanidad para salir lo antes posible de la situación actual. Especialmente, deben extremar las precauciones quienes cuidan de la población con más riesgo, como son las personas mayores. Intenta restringir al máximo las salidas. Puede que en ocasiones sea útil pedir ayuda a vecinos, familiares, amigos (por ejemplo, para ir a la farmacia o supermercado). Evita situaciones que impidan guardar la distancia de seguridad, como las aglomeraciones en farmacias o supermercados, utiliza guantes desechables y lava tus manos con mucha frecuencia (especialmente cuando vuelvas a encontrarte con la persona cuidada al volver de la compra, de la farmacia, etc.). Aunque en ocasiones nos puede costar pedir ayuda, pues lo podamos ver como un síntoma de debilidad, en algunas ocasiones, es la mejor opción.

3. Evita la sobreinformación

Busca acceder solo a la información de fuentes oficiales y dedica solo el tiempo necesario a informarte. Evita la sobreinformación, ya que puede favorecer la sensación de angustia. Asimismo, ofrece alternativas a la persona cuidada a la sobreinformación, favoreciendo rutinas que ocupen ese tiempo. Contrasta la información que recibas, especialmente la información alarmista, porque puede tratarse de bulos.

Si llegase información falsa y alarmista a la persona cuidada, desmiéntesela mediante un mensaje claro, adaptado a la realidad y comprensivo. Es importante no minimizar la angustia que hayan podido sentir pues dadas las circunstancias es normal sentirse así, pero transmitir de forma clara que el contenido de esa información no es cierto.

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4. Observa tu salud y la de tu familiar

Dada la vulnerabilidad de las personas mayores y/o con patologías crónicas al virus, es importante valorar el estado de salud de tu familiar o persona a tu cuidado, eso sí, evitando caer en la obsesión. Para cualquier consulta o ante la sospecha de síntomas, ponte en contacto con los teléfonos habilitados a tal efecto en cada comunidad autónoma. Valora las necesidades físicas y emocionales de tu familiar, ya sea a partir de sus comentarios como de su lenguaje no verbal (gestos o expresiones).

Si detectas alguna situación o síntomas en tu familiar que puedan alarmarte sigue las indicaciones de las autoridades sanitarias. Es importante recordar que para poder cuidar a nuestro familiar debemos cuidarnos también a nosotros mismos. No te olvides de tu autocuidado. Intenta mantener una dieta equilibrada, dormir un número de horas adecuadas, mantener cierto nivel de actividad física, así como realizar alguna actividad agradable para ti a lo largo del día.

5. Da mucha importancia al autocuidado

Intenta dedicar algo de tiempo para ti, por ejemplo, 15 minutos por la mañana y otros 15 por la tarde. Para una actividad que disfrutes a solas, como leer, hacer algo de ejercicio, darte un baño en lugar de una ducha, tomarte un café o infusión tranquilamente sentado, escuchar música, ver series, estar sin hacer nada en una habitación, o simplemente salir a la terraza o asomarte a la ventana para que te dé el sol. A veces al dedicar tiempo a uno mismo en ciertas circunstancias hace que aparezcan sentimientos de culpabilidad. Dedicar tiempo a uno mismo es necesario, no un comportamiento egoísta.

6. Consejos básicos para el cuidado

Cuidar a una persona mayor es una situación muy difícil y complicada. Se recomienda:

Mantener rutinas ayuda mucho, especialmente para las personas con demencia. Ahora que no es posible seguir la rutina habitual conviene planificar qué haremos, cuándo y cómo. Puede ser muy útil tener un horario escrito con las rutinas de la persona cuidada (por ejemplo, con los horarios de comidas, sueño, actividad física, actividades que favorezcan la comunicación o contacto con otra persona, etc.)

No entrar en conflicto con la persona cuidada, no discutir. Si con algo que no es fundamental no se está de acuerdo, seguir el discurso de la persona cuidada y, cuando sea posible, cambiar de tema para hablar de algo agradable o diferente.

- Aunque sea muy difícil, aparenta calma ante la persona que cuidas. En muchas ocasiones el estado de ánimo de nuestro familiar cuidado es un reflejo de nuestro propio nerviosismo o malestar, por lo que mantener la calma ayudará a que nuestro familiar también esté tranquilo. Si ves que no puedes controlar la angustia, busca un espacio íntimo y desahógate.

- Ayuda mucho tener a mano fotografías, imágenes, objetos, o música que permitan iniciar conversaciones o interacciones agradables. Por ejemplo, si es posible, que a partir de una fotografía cuenten historias o lo que les sugiera la fotografía.

- También puedes utilizar nuevas tecnologías para realizar otras actividades, por ejemplo, rutas virtuales a través de museos, conciertos a través de redes sociales.

- Es normal que en situaciones como la que atraviesas, sumado al coronavirus, puedas sentir estrés, agobio u otro tipo de malestar emocional. Es muy probable que haya momentos en los que pierdas los nervios ante algún comportamiento de tu familiar. Puede ser una señal de que te convendría prestar algo de atención a tu cuidado. En lugar de reprocharte una y otra vez esos “fallos”, intenta ver si estás quizá queriendo resolver muchas cosas a la vez, si quizá estás descansando poco, etc., sin perder nunca de vista la difícil tarea a la que te estás enfrentando, para la que nadie nace preparado.

- Si consideras que es difícil o imposible encontrar un hueco para cuidarte o descansar, pide ayuda. Las medidas actuales permiten a otra persona acudir al domicilio con el fin de ayudar a personas mayores o dependientes, por lo que, si la situación se está haciendo muy difícil, puedes pedir ayuda siempre que se mantengan las precauciones sanitarias.  

Pide ayuda también a la persona a la que cuidas. Incluso aunque lo haga mal o con mucha lentitud, se sentirá útil y te permitirá tener un poco de tiempo para ti.

- Es más útil pedir ayuda antes de no poder más, que una vez que te has agotado.

- En la medida de lo posible, échale imaginación e incluso humor a las actividades cotidianas. Por ejemplo, haz pequeños ejercicios con tu familiar, aunque sea mover un poco los brazos, dar un paso hacia un lado y otro hacia el otro, etc.

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7. Mantente conectado

Es importante mantener contacto con familiares, amigos, vecinos, etc. Favorece que la persona cuidada participe también en el contacto con los demás. Podemos combatir las sensaciones de soledad o aislamiento mediante llamadas o videollamadas. Comparte con ellos cómo estáis viviendo la situación Busca en ellos consejo y desahogo. En muchas ocasiones, conversar con quienes nos rodean puede ser una buena fuente de desahogo y ayuda.

8. Mantente activo

La inactividad y el aburrimiento puede ser uno de nuestros grandes enemigos. Además en el caso de personas afectadas por demencia podría facilitar la aparición de problemas de conducta, por ejemplo, agitación o repetición de preguntas.

Intenta incluir en la rutina diaria diferentes actividades, como físicas (por ejemplo, hacer algo de ejercicio, caminar por el domicilio, hacer bicicleta estática, etc.), cognitivas (leer, hacer crucigramas, jugar a las cartas, etc.), lúdicas (escuchar música, cantar, etc.) y creativas (pintar, hacer manualidades, etc.) o incluso realizar nuevas recetas de cocina.

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9. Conecta con tu familiar

Este periodo de cuarentena es una oportunidad para poder pasar más tiempo con tu familiar mayor. A veces, nuestra rutina diaria (por trabajo o falta de tiempo) nos impide realizar actividades con nuestro familiar. Intenta crear espacios para compartir con la otra persona. Ya sea para realizar actividades juntos, por ejemplo: ver fotos o vídeos familiares de otros momentos o incluso una mera conversación. Además de ser entretenido, permitirá que podáis conectar emocionalmente. Intentad que la situación actual y el coronavirus no acaparen esas conversaciones y momentos de reunión. Si en algún momento no es posible y/o tu familiar muestra elevada preocupación y angustia, escúchale e intenta calmarle recordando las medidas que se están tomando.

Transmitirle que estáis siguiendo todas las recomendaciones que provienen de las autoridades puede ayudar a tranquilizarle y aumentar la sensación de control en esta situación.

10. Mantén la calma

La preocupación por el contagio a veces nos supera y desborda. Procura filtrar tus malos pensamientos (los muy negativos o los muy radicales) y las posibles noticias falsas o bulos, que sólo contribuirán a generar un estado de confusión y posible nerviosismo. Ser flexible siempre ayuda. Ser rígido, impositivo, con la persona cuidada en caso de que no se comporten como se esperaba implica tratarles de un modo que no ayuda a manejar las situaciones de manera constructiva. No paguemos con ellos nuestros nerviosismos, tensiones, enfados, etc.

Trata de manejar adecuadamente la situación (con calma y respeto), aunque la persona cuidada, en ocasiones, responda de una manera distinta a la que tú esperabas.

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