Salud

Sigue estas técnicas para evitar el dolor de rodillas

Ignacio Casanueva

Miércoles 9 de septiembre de 2020

2 minutos

El reposo excesivo no es recomendable

Evita el dolor de rodillas con estas técnicas
Ignacio Casanueva

Miércoles 9 de septiembre de 2020

2 minutos

El cuerpo humano es una máquina compuesta por diferentes engranajes. Cuidar de cada uno de ellos es imprescindible para que todo funcione en armonía. Uno de los engranajes más grandes del cuerpo es la rodilla compuesta a su vez por huesos, meniscos, ligamentos, tendones… Muchos componentes que soportan casi todo el peso del cuerpo aumentando así su complejidad.

Todo ello hace que las molestias en las rodillas sean muy comunes, generando a veces crujidos que pueden despertar alarma. Los crujidos sin dolor ocurren cuando se da una diferencia de presiones en los gases que tiene el líquido sinovial. Este líquido sirve para lubricar las articulaciones y evitar su desgaste.

 

Estos son algunos de los motivos por los que nos pueden crujir las rodillas

 

Cuando movemos la rodilla o la forzamos un poco, las pequeñas burbujas que contienen el gas explotan, lo que a nosotros nos parecen en el característico crujido. En la gran mayoría de los casos este sonido se queda en una cosa puntual, pero los chasquidos también pueden ser síntoma de algún problema oculto. Deberemos preocuparnos si los crujidos son frecuentes y si van acompañados de dolor, bloqueo o sensación de inestabilidad. En esta ocasión deberemos consultar a un experto o a nuestro médico quien podrá determinar si es una rotura del menisco, desgaste articular, luxación, etc.

Para evitar llegar a este punto, puedes tomar sencillas medidas, como las siguientes:

  1. Controla tu peso: cada kilo de más supone unos 5 kg de presión extra en la rótula al subir y bajar escaleras. Las rodillas al final empezarán a quejarse por este exceso de presión.
  2. Cuida tu postura: Controla cómo te sientas y el tiempo que pasan las rodillas bajo una posición no habitual, por ejemplo, evitando flexionarlas excesivamente durante mucho tiempo. Si estamos mucho tiempo sentados, no sobrepasar los 90º de flexión; durante la práctica de ejercicio intentar realizar movimientos correctos de rodilla; mantener una postura correcta al estar de pie, sin empujar las rodillas hacia atrás.
  3. Refuerza la musculatura: Hablamos del cuádriceps, gemelos, isquiotibiales… que ayudan a soportar la mayor parte del peso y la tensión.

Si pese a realizar estas medidas de prevención, nos duelen las rodillas, has de tener en cuenta que el reposo excesivo no es recomendable, ya que si no se mueve la rodilla, los músculos se debilitarán aún más, aumentando el dolor. El ejercicio que se recomienda son movimientos ligeros que permitan a los músculos ganar tono poco a poco. Por ejemplo, con deporte en la piscina, pedaleando, etc.

Las rodillas son piedras angulares de las columnas que sujetan el cuerpo. Nuestras piernas. Cuidarlas para que todos sus componentes estén en buen estado nos permitirá disfrutar de nuestro día a día y de unos hábitos de vida saludables.

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