Salud

Cómo frenar la degeneración macular asociada a la edad

65ymás

Viernes 3 de julio de 2020

3 minutos

La principal consecuencia de esta enfermedad es la pérdida progresiva de la visión central

Degeneración macular asociada a la edad (Bigstock)

La Degeneración Macular Asociada a la Edad, conocida como DMAE, es una dolencia ocular que afecta a una zona concreta de la retina, la mácula, y su principal consecuencia es la pérdida progresiva de la visión central, aquella que permite precisión a la hora de fijar la vista y ver con claridad los objetos cercanos. Así, padecer esta enfermedad en estado avanzado podría permitir ver, por ejemplo, los números de un reloj al consultar la hora, pero, por contra, las manecillas no podrían detectarse con claridad al ocupar la zona central de la visión.

La degeneración macular es irreversible y constituye la causa más frecuente de pérdida de visión en pacientes mayores de 50 años de edad en los países desarrollados. En España, la prevalencia de la enfermedad es del 13% en mayores de 65 años, mientras que en mayores de 75 alcanza el 30%. En algunos casos, avanza tan lentamente que las personas no notan cambio alguno en su visión, pues no es dolorosa. En otros casos, la enfermedad progresa más rápidamente y puede causar una pérdida de visión en ambos ojos.

Los síntomas que pueden poner sobre aviso acerca de la existencia de esta patología son: visión borrosa, zonas oscuras, distorsión de la visión central o incluso pérdida total de la misma. Generalmente, esta dolencia no afecta a la visión periférica.

Degeneración macular Asociada a la Edad (DMAE)

Tipos de DMAE

La Dra. Mercè Guarro, responsable del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitari General de Catalunya y del Hospital Universitari Sagrat Cor, pertenecientes a QuirónSalud (@quironsalud), explica que existen dos tipos de DMAE: atrófica o seca y la exudativa o húmeda.

  • Atrófica o seca: Es la más frecuente, dándose en un 90% de los casos. Tiene una evolución lenta, en la que la mácula va perdiendo células nerviosas que no se regeneran. La enfermedad no acostumbra a dar síntomas, suele iniciarse en un ojo, y más adelante aparece en el contralateral, haciendo que el paciente no se percate de la enfermedad, a no ser que se tape el ojo sano cuando el otro ya está enfermo.
  • Exudativa o húmeda: Sólo afecta a un 10% de los casos. Provoca la pérdida de visión central de forma muy rápida debido a la aparición de un nuevo tejido bajo las capas más profundas de la retina que crece, exuda y puede sangrar.

Los pacientes con DMAE seca pueden pasar a húmeda y viceversa. En ambos casos, el diagnóstico precoz es fundamental, ya que el tratamiento es más eficaz en el estadio más temprano y puede mejorar la progresión de la enfermedad. Por ello, a partir de los 40 años es importante acudir al oftalmólogo para realizar revisiones periódicas de la vista y estar atentos a cambios en la visión.

La prueba llamada Rejilla de Amsler puede ayudar a conseguir detectar los primeros síntomas. Consiste en la observación de una simple cuadrícula que el paciente ha de mirar alternativamente con cada ojo, dirigiendo la mirada siempre al centro. Se trata de comprobar si se ven las líneas nítidas, rectas y sin distorsión alguna.

Si existen síntomas, habrá que realizar otras pruebas, como una tomografía óptica de coherencia (OCT) que confirmen la existencia de DMAE, el tipo exacto del que se trata y grado de avance de la enfermedad, para iniciar, así, el tratamiento adecuado en cada caso.

Acudir al oftalmólogo para evitar la degeneración macular (bigstock)

Tratamiento

Tal y como subraya la Dra. Mercè Guarro, los especialistas encargados en el tratamiento de la DMAE son los oftalmólogos especializados en retina o mácula. Para la DMAE seca no existe un tratamiento específico y se suelen dar suplementos vitamínicos antioxidantes para ralentizar la progresión de la enfermedad. Mientras, para la DMAE húmeda se dispone de diversos fármacos para frenar el crecimiento de los vasos sanguíneos y detener la evolución de la enfermedad. Estos fármacos administran en forma de inyecciones intravítreas.

"Son tratamientos muy eficaces para controlar la enfermedad, pero necesitan administrarse de forma muy estricta y controlada por un retinólogo para conseguir la mejoría visual a largo plazo", matiza la especialista de QuirónSalud.

Degeneración macular

Prevención

¿Se puede prevenir la aparición de la DMAE? La Dra. Laura Sararols, jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Universitari General Catalunya, señala que "no es posible", ya que "el principal factor de riesgo es la edad o la predisposición genética". Eso sí, apunta que existen otros factores que se han relacionado con esta patología, como el consumo de tabaco, la obesidad, la hipertensión arterial, los niveles elevados de lípidos y colesterol, la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares o la radiación solar.

La recomendación de esta especialista para minimizar aquellos factores que pueden incrementar el riesgo de padecer DMAE o acelerar el proceso de degeneración macular es "llevar una vida saludable con una dieta equilibrada y hacer ejercicio de forma regular, llevar un buen control de las patologías de base y someterse a revisiones oculares periódicas a partir de los 50 años".

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