Salud

Crema solar: ¿qué factor de protección debo utilizar?

Ignacio Casanueva

Lunes 18 de mayo de 2020

3 minutos

Dependiendo de cada persona los cuidados varían en función de su piel y de la crema a utilizar

crema solar

Ya estamos a mitad de la primavera, y aunque estemos la mayor parte del tiempo dentro de nuestras casas, el sol y sus efectos sobre la piel, siguen siendo los mismos.

Durante las horas que podemos salir a la calle, muchas personas han aprovechado para pasear pensando en broncear su piel, sin preocuparse antes por los efectos que puede sufrir esta sin tomar precauciones previas.

No prestar la suficiente atención a nuestra piel conlleva múltiples consecuencias, por lo que aquí os dejamos varias indicaciones para que podáis elegir la crema solar que mejor os complemente.

Lo primero que hay que tener en cuenta es el SPF o Sun Protection Factor. Esta abreviación indica el grado (20-30-50) en que la crema solar protege la piel de los rayos UVB, los responsables de las quemaduras. Es decir, hasta qué momento la piel queda protegida y en qué momento comienza el riesgo de sufrir un eritema.

ISDIN reconoce ahora que el factor 50 de sus cremas solares puede no ser real

 

Por ejemplo, si tu piel tiene un margen de 20 minutos sin protección, un SPF 50 le protegerá 50 veces más (unas 16 horas), absorbiendo un 98% los rayos ultravioletas. Pero esta regla sólo funciona si nos aplicamos el protector una media hora antes de exponernos al sol, repitiendo la aplicación después de cada baño o cada 2 horas y extendiendo bien por el cuerpo.  Se debe realizar la repetición cada 2 horas porque en dos horas nos tocamos la piel y sudamos, además de que el grado de absorción de cada persona es distinto. Incluso en un mismo cuerpo hay zonas más delicadas que otras, dónde la piel es más delgada. No podemos establecer una regla fija.

Leído esto, te preguntarás ¿y cómo sé que cuánto margen tengo? Cada persona es un mundo, y tenemos que aprender de nuestra piel observándola con cuidado. Sí que podemos saber qué tipo de piel tenemos y las características de cada una. Para ello debemos mirar el tipo de piel para saber que fototipo tenemos. Para ello nos guiaremos por la escala de Fitzpatrick, dermatólogo de la Universidad de Harvard.

Existen seis grandes grupos:

  • Fototipo I: Aquí entrarían personas de piel pálida, ojos claros, generalmente pelirrojos, con una piel que se quema siempre y nunca se broncea. Suelen sufrir reacciones fotoalérgicas. La crema solar adecuada sería una de protección solar alta equivalente a un SPF 50.
  • Fototipo II: Personas de piel muy sensible, con pelo rubios y ojos claros. Al igual que el fototipo I, no suelen broncearse casi nunca y pueden padecer reacciones alérgicas. ¿Cómo proteger esta piel de sol? Trataríamos estas pieles igual que las de fototipo I.
  • Fototipo III: Es el más común en España. Pertenece a personas  de pelo castaño y pieles intermedias. Enrojecen primero y se broncean después. ¿Cómo proteger esta piel del sol? En una piel fototipo III sana podemos bajar el índice de protección solar a un equivalente de una protección media, como mínimo un SPF 30. Este neutralizaría una radiación muy alta, por ejemplo, en el sur de España en verano. 
  • Fototipo IV: Personas con pieles oscuras que se broncean con facilidad y rapidez al contacto directo con el sol. Aun así al crema no debería bajar
  • Fotipo V: Personas cuya piel es más morena que las del fototipo IV. Para ellas, recomendamos un factor de protección equivalente a un sol moderado, es decir una radiación suave para la cual habrá que utilizar un nivel de 20-30.
  • Fototipo VI: Personas de piel muy oscura, tradicionalmente negras, y aborígenes australianos e indios. Este tipo de pieles no necesitan una alta protección ya que poseen una melanina natural de alta calidad, su piel reacciona con gran efectividad bajo el sol. A pesar de ello, recomendamos que utilicen protección solar ya que la piel, como cada parte de nuestro cuerpo, se merece nuestro cariño y atención.
0

No hay comentarios ¿Te animas?