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Descubre los pros y contras de la cavitación como tratamiento contra la grasa localizada

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Domingo 2 de febrero de 2020

3 minutos

En adultos mayores, el tratamiento puede estar contraindicado si se padecen determinadas patologías

Cavitación
Mariola Báez

Foto: Bigstock

Domingo 2 de febrero de 2020

4 minutos

La cavitación es uno de los métodos no quirúrgicos que existen para combatir la grasa localizada. Es un tratamiento seguro, que se realiza en clínicas de estética y centros especializados. Desde hace unos años, es posible adquirir equipos que permiten realizar tratamientos de este tipo en casa, por lo que conviene saber exactamente en qué consisten, cuáles son sus beneficios y también sus posibles riesgos.

¿Qué es la cavitación?

Se trata de una técnica indolora y no invasiva, pensada especialmente para tratar los cúmulos grasos que resultan persistentes pese a llevar una dieta equilibrada y a realizar el suficiente ejercicio.

La cavitación recurre a los ultrasonidos de baja frecuencia para actuar, por medio de aparatología específica, en aquellas zonas donde el tejido adiposo resulta excesivo y aparece la celulitis. Como explica la Sociedad Española de Medicina Estética (@SEMEstetica), los ultrasonidos son ondas vibratorias que pueden aplicarse a distintas frecuencias y con distintos fines, desde actuar sobre las adiposidades para intentar disolverlas, hasta tratar problemas circulatorios o de retención de líquidos.

En el caso de la cavitación, el objetivo es lograr la acción directa de esos ultrasonidos, dirigiéndolos justo a las áreas corporales donde se concentra la grasa, para que actúen sobre las células adiposas desde su interior, es decir, consigan romper su membrana logrando su disolución y posterior eliminación a través de la orina o del sistema linfático.

Un tratamiento de este tipo requiere un examen previo que determine el número de sesiones que serán precisas, teniendo en cuenta el tipo de grasa que se quiere eliminar y también su localización. Puede resultar eficaz a la hora de combatir áreas muy concretas y especialmente problemáticas, como pueden ser las caderas, la grasa que se acumula en las rodillas, en la cara interna de los muslos o las siempre difíciles “cartucheras”. También puede dar resultados satisfactorios en tratamientos faciales, por ejemplo para reducir la papada, aportando, además, un mayor tono al conjunto del rostro.

Cada sesión de cavitación tiene una duración media de unos 40 minutos y son necesarias entre 8 y 12 para lograr el objetivo de deshacer esa grasa que se que quiere eliminar y expulsarla de manera progresiva.

Cavitación en tratamientos faciales

¿La cavitación funciona?

Los resultados de estos tratamientos van a depender de factores muy diversos, por lo que resulta imposible afirmar o descartar, en términos generales, su eficacia. La mayoría de expertos en medicina estética considera que esta técnica, aplicada por profesionales y en condiciones determinas, puede efectivamente combatir las grasas acumuladas consiguiendo además una mejoría en la elasticidad y tono de la piel. También hay opiniones en contra, que consideran que el único método eficaz contra los depósitos grasos corporales es la liposucción.

En lo que sí existe unanimidad es en asegurar que la cavitación requiere el apoyo de una dieta adecuada y equilibrada para realmente resulte eficaz y para que sus resultados sean duraderos. Además, muchos profesionales de la estética consideran que para aumentar su efectividad conviene, en muchos casos, combinarla con otros tratamientos como pueden ser la presoterapia o los masajes linfáticos que ayuden a eliminar la grasa diluida.

Por último, es importante señalar que no estamos ante un método de adelgazamiento o técnica que trate el sobrepeso o la obesidad. El fin de la aplicación directa sobre la piel de los ultrasonidos a través de un gel conductor es lograr romper las células grasas, nada más.

Cavitación para tratar la grasa localizada

Contraindicaciones que debes tener en cuenta

La cavitación está contraindicada en algunos casos, de ahí la importancia de un reconocimiento médico previo, especialmente en las personas mayores que puedan presentar patologías, algunas de ellas de carácter crónico.

En concreto, el tratamiento podría resultar desaconsejable en adultos que sufran algún grado de insuficiencia renal o hepática. También está contraindicado si se es portador de algún implante electrónico como pudiera ser un marcapasos. En personas que padecen hipercolesterolemia o que tienen elevados índices de triglicéridos podría ser necesario descartar la cavitación como técnica para reducir la grasa corporal localizada.

Hay que tener en cuenta que los aparatos que permiten estos tratamientos hacen que la temperatura corporal de la zona en la que se aplican se eleve de forma considerable, por lo que, ante distintas afecciones dermatológicas, también podría resultar contraproducente su aplicación.

En cuanto a los equipos de cavitación de uso doméstico, algunos de venta online, son varios los estudios en marcha, entre ellos el llevado a cabo por la Consejería de Sanidad de Castilla - La Mancha (@gobjccm), que intentan determinar si este tipo de productos se ajusta a los requisitos necesarios que garanticen la salud y la seguridad de los consumidores.

En cualquier caso, si estás interesado en la cavitación como método que te ayude a eliminar la grasa persistente, el consejo médico y el del profesional de la estética es básico para evitar riesgos y obtener los mejores resultados posibles.

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