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Un nuevo ácido hialurónico se presenta como alternativa al bótox

Teresa Rey

Viernes 8 de marzo de 2019

2 minutos

Viscoderm Hidrobooster busca corregir arrugas de expresión y estimular el colágeno y la eslastina

Viscoderm un nuevo ácido hialurónico alternativa al bótox (Bigstock)

La medicina estética va evolucionando con el objeto de conseguir resultados cada vez más naturales. Dentro de esta tendencia, hace unos meses los laboratorios Ibsa-Sebbin lanzaron al mercado un nuevo ácido hialurónico denominado Viscoderm Hidrobooster. Este nuevo producto supone una alternativa más dentro del elenco de este tipo de rellenos que poseen los médicos estéticos. Su objetivo es hidratar la piel y rellenar pequeñas arrugas de expresión.

Cómo actúa

En este sentido, la doctora Mar Lázaro, experta en medicina estética, explica que este nuevo relleno actúa mediante la bioestimulación de la piel, de modo que la revitaliza a la par que palia los signos del envejecimiento. Por un lado, aporta hidratación de la dermis y la epidermis, además de estimular la síntesis del colágeno y la elastina, que con el paso del tiempo tienden a disminuir. Y por otro, proporciona un efecto de estiramiento, que es lo que hace la toxina botulínica, en las arrugas dinámicas superficiales. Es decir, las que se originan con los gestos habituales del rostro: las patas de gallo o las que surgen en el entrecejo o frente, y el famoso “código de barras”, las líneas sobre el labio.

Por su parte, la también doctora Carlota Hernández Sanz, especializada en medicina estética y del envejecimiento, ha indicado que la principal novedad de este ácido hialurónico radica en que se ha diseñado específicamente para corregir estas arrugas de expresión superficiales, sin que sea necesario acudir a otras sustancias como la toxina botulínica o bótox para su abordaje. Esta acción mecánica de estiramiento se llama Hydrostretching.

¿Viscoderm o bótox?

En opinión de Mar Lázaro, los efectos no son exactamente iguales a los del bótox, porque este relaja la arruga y Viscoderm la suaviza mediante la infiltración del ácido hialurónico. “Su forma de actuación no es la misma –asegura–, pero considero que es una buena alternativa para las personas que no quieren ponerse toxina botulínica, o bien por miedo a alguna posible asimetría, a la inexpresividad o a unas cejas demasiado levantadas”. Aunque la experta matiza que esto es algo que solo sucede en casos de mala praxis o en manos inexpertas, ya que bien aplicado no cambia la expresión del rostro. El Viscoderm está indicado para esas pequeñas arrugas en las que el bótox es menos efectivo, como sucede en aquellas personas con frentes escasas o que presentan párpados caídos.

En cuanto a la forma de aplicación se hace de forma superficial, en el pliegue que origina la arruga y a través leves pinchazos. Se tiene que hacer una revisión a los dos meses y los resultados suelen durar como los de la toxina botulínica, unos seis meses.

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