Salud

Demencia a los 24 años: cómo un joven podría ayudar a los investigadores a comprender la enfermedad

Miriam Gómez Sanz

Domingo 25 de enero de 2026

3 minutos

Un joven de 24 años muere por demencia y dona su cerebro a la ciencia

Demencia a los 24 años: cómo un joven podría ayudar a los investigadores a comprender la enfermedad
Miriam Gómez Sanz

Domingo 25 de enero de 2026

3 minutos

La demencia suele asociarse al envejecimiento, pero no siempre responde a ese patrón. Según informa la BBC, Andre Yarham, un joven de 24 años que vivía en el condado inglés de Norfolk, falleció el pasado 27 de diciembre a causa de una demencia frontotemporal, una forma poco frecuente de la enfermedad. Antes de morir, dejó decidido que su cerebro fuera donado a la ciencia con el objetivo de contribuir a la investigación.

Yarham había sido diagnosticado poco antes de cumplir los 23 años, tras detectarse una mutación proteica vinculada a esta patología. De acuerdo con Dementia UK, la demencia frontotemporal afecta aproximadamente a una de cada 20 personas con diagnóstico de demencia.

Fue su madre, Samantha Fairbairn, quien comenzó a notar los primeros cambios en noviembre de 2022. Andre empezó a mostrar olvidos y comportamientos inusuales. "Un día fue a la ciudad a comprar algo o se suponía que debía ir a la tienda, y decidió tomar el autobús".

Las pruebas iniciales realizadas en el Hospital Universitario de Norfolk y Norwich detectaron un encogimiento anómalo del cerebro. Posteriormente, el Hospital Addenbrooke, en Cambridge, confirmó el diagnóstico de demencia.

Fairbairn explicó que la noticia le provocó "una mezcla de emociones, desde enfado hasta tristeza, tristeza por él". La enfermedad avanzó con rapidez. Durante un tiempo, Andre siguió saliendo a caminar, pero más adelante necesitó cuidados personales. Su familia asumió su alimentación hasta que resultó físicamente imposible. En septiembre ingresó en una residencia caminando, aunque con dificultad. Poco más de un mes después, ya necesitaba una silla de ruedas. 

A pesar del deterioro progresivo, su madre subrayó que la enfermedad no logró arrebatarle su carácter hasta las fases finales. "Nunca le quitó su personalidad, su sentido del humor, su risa ni su sonrisa", señaló. Incluso cuando perdió el habla, aproximadamente un mes antes de fallecer, todavía se le podía oír reír.

Donar para comprender mejor la demencia

El cerebro de Andre ha sido donado al Hospital Addenbrooke para su estudio. Su madre confía en que esta decisión ayude a avanzar en el conocimiento de una enfermedad que define como "la más cruel" y que, insiste, "no discrimina por edad".

"Si en el futuro esto puede ayudar a que una familia pase unos años más con sus seres queridos, habrá merecido la pena", afirmó.

Según Dementia UK, la demencia frontotemporal suele tener un componente genético, lo que implica que otros miembros de la familia pueden verse afectados. Las pruebas genéticas permiten detectar el riesgo, aunque actualmente no existe un tratamiento que detenga su avance.

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Miriam Gómez Sanz

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