Fisioterapia

La fisioterapia es útil para el tratamiento de la tendinitis aquílea

Teresa Rey

Lunes 29 de abril de 2019

3 minutos

Si el tendón de Aquiles se inflama podemos experimentar dolor que se puede aliviar con fisioterapia

¿En qué se diferencia un quiroprático de un fisoterapeuta?
Teresa Rey

Lunes 29 de abril de 2019

3 minutos

El tendón de Aquiles es un cordón fibroso que une los músculos de la parte posterior de la pantorrilla con el hueso del talón. Por motivos diversos puede inflamarse, lo que ocasiona dolor intenso en la zona e impide que podamos andar de forma correcta. El médico tendrá que evaluar el daño, si hay inflamación, la flexibilidad perdida, el rango de movimiento y los reflejos. Si los síntomas persisten es posible que indique algún tratamiento farmacológico para aliviar las molestias y acompañarlo de fisioterapia.

Causas

La causas de la tendinitis aquílea pueden deberse a un sobreesfuerzo de la zona por una actividad deportiva intensa. Si recibe una carga excesiva por movimientos repetitivos puede acabar inflamándose. También puede ocasionarse por defectos en la pisada, algo que es más habitual en individuos con pronación excesiva. Es decir, cuando al andar cargan el peso en el borde interno del pie. Algo que puede ocurrir también cuando se tiene un arco muy bajo.

El uso de un calzado inapropiado puede ser responsable de desencadenar tendinitis de Aquiles. Si utilizamos con frecuencia zapatos muy planos, sin tacón, forzamos el talón y se puede dar esta situación.

Esta hinchazón surge igualmente en algunos corredores, sobre todo aquellos que realizan grandes recorridos sobre terrenos irregulares y con pendientes. También en los tenistas es habitual o si se practica deporte con frecuencia sin efectuar ejercicios de calentamiento antes de comenzar la actividad.

Fisioterapia en la tendinitis aquílea

En una primera etapa del tratamiento en la tendinitis aquílea se busca la relajación y el reposo de la articulación. La fisioterapia está orientada a fortalecer la zona para logra su recuperación paulatina. Se basa en ejercicios de estiramiento y de fuerza que tienen como objetivo devolver la flexibilidad perdida a la estructuras del tendón. Especialistas de la Clínica Mayo aseguran que los ejercicios excéntricos son específicamente útiles para abordar este trastorno. Consisten en bajar peso lentamente y a continuación elevarlo. Dependiendo del grado de la lesión el tratamiento puede prolongarse durante tres meses.

Al mismo tiempo y cuando se ha visto una evolución positiva en la tendinitis, se recomendarán algunos cambios de hábitos, como reducir la intensidad deportiva y vigilar el tipo de calzado. El experto nos indicará cuál es el más apropiado. Como alternativa se puede recurrir a algún material ortopédico como plantillas personalizadas que ayuden a calmar el dolor.