Medicina general

Pólipos en el colon: no todos son peligrosos, pero deben ser analizados

Noelia Hontoria

Jueves 30 de enero de 2020

2 minutos

La edad y los antecedentes familiares suelen ser factores que aumentan el riesgo de padecerlos

Pólipos en el colon

Los pólipos en el colon o intestino grueso suelen alertar bastante tanto a pacientes como a médicos, pero lo importante en primera instancia es calmarse. No todos los pólipos que aparecen en esta zona son peligrosos ni sinónimo de cáncer.

¿Qué es un pólipo y cómo extirparlo?

Un pólipo es un trozo de tejido que crece dentro del cuerpo. Es cierto que tienden a relacionarse con el cáncer, pero muchos de los pólipos que crecen en nuestro interior no son peligrosos. En cualquier caso, siempre se deben supervisar y analizar para valorar su tipología.

La extirpación de los pólipos se puede llevar a cabo a través de una colonoscopia. En el análisis posterior se comprobará si son benignos o malignos.

Síntomas y factores de riesgo de los pólipos en el colon

Cuando existen pólipos en el colon, el paciente puede tener períodos asintomáticos o despertar alarmas con sangre en las heces o cambios en el ritmo intestinal (estreñimiento o diarrea prolongados), además de anemia provocada por el propio sangrado constante. Cuando el tamaño del pólipo es muy grande, puede producirse también dolor debido a la obstrucción abdominal que provocan.

Son las personas mayores quienes tienen más predisposición a tener estos pólipos en el colon, por edad, pero también los antecedentes familiares y personales influyen. Si tienes algún familiar con pólipos o cáncer de colon, si alguna vez los has tenido anteriormente o si tienes más de 50 años, una exploración médica te puede ayudar a detectarlos en una etapa temprana. También el tabaco y el sobrepeso se consideran factores de riesgo.

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Tipos de pólipos en el colon

Según Mayo Clinic (@MayoClinic), los pólipos en el colon se pueden clasificar en dos grupos, según su peligrosidad. Los pólipos no neoplásicos (hiperplásicos, inflamatorios o hamartomatosos) suelen ser inofensivos, mientras que los pólipos neoplásicos (adenomas o serrados) aumentan el riesgo de padecer cáncer. El tamaño del pólipo también está directamente relacionado con dicho riesgo, especialmente cuando se trata de los neoplásicos.

Un examen de detección precoz, como la colonoscopia, puede salvar vidas. Si se detectan en una etapa temprana, su tratamiento puede ser tan sencillo como extirparlos, sin más complicaciones; sin embargo, si lo dejamos crecer, pueden llegar a ser más peligrosos.

Los exámenes médicos periódicos son fundamentales para prevenir y tratar a tiempo.

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