Medicina preventiva

¿Cómo afectan las altas temperaturas al organismo? Señales de alarma para los mayores

Mariola Báez

Foto: Bigstockphoto

Domingo 18 de agosto de 2019

2 minutos

Descubre las cuatro señales de alarma en el adulto mayor, ante las que debes actuar con rapidez

Altas temperaturas y personas mayores

El cuerpo humano dispone de su propio sistema natural de termorregulación, pero el calor extremo puede provocar alteraciones en su funcionamiento que suponen un riesgo para la salud e incluso para la propia vida.

Como señala la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (@seggeriatria), las personas mayores de 65 años son más vulnerables frente a los efectos de las altas temperaturas que provoca el fenómeno conocido como ola de calor, especialmente si padecen algún tipo de enfermedad crónica (cardiopatía, enfermedad renal, afecciones respiratorias...), obesidad o son adultos polimedicados. La Sociedad Española de Neurología (@seneurologia), recuerda que el calor también puede agravar los síntomas de distintas patologías de carácter neurológico o degenerativas.

Avisos de hipertemia que requieren atención inmediata

Cuando las temperaturas permanecen altas durante todo el día y la situación se prolonga varias jornadas, es fundamental estar alerta ante los síntomas de una posible hipertemia, cuya principal consecuencia es la deshidratación. Cuando nuestro mecanismo termorregulador no es capaz de eliminar el exceso de calor corporal, principalmente a través de la sudoración, y la temperatura interna se "dispara", se habla de hipertemia. Las personas mayores tienen una menor sensación de calor y de sed, lo que empeora el problema.

El calor y las personas mayores

Algunos síntomas que señala, entre otros organismos, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (@sanidadgob) como indicativos de una necesidad urgente de hidratarse y refrescarse son:

  • Fatiga extrema, cansancio y mareos. Son evidencias de agotamiento por calor. El nivel hídrico del cuerpo ha descendido a niveles peligrosos. Faltan líquidos y sales minerales que se deben reponer.
  • Piel seca, sensació de sequedad bucal y falta de sudoración. Es un síntoma fácilmente apreciable. Si una persona mayor no suda (aunque sea un poco) en un episodio de calor extremo, en el que el aire no corre o hay un alto grado de humedad en el ambiente, resulta muy extraño, sobre todo si normalmente sí lo hace. Si las altas temperaturas se prolongan en el tiempo, puede que ya haya eliminado líquidos en exceso, para poder rebajar así su temperatura corporal.
  • Cefaleas y desorientación. Especialmente en personas mayores que presentan un deterioro cognitivo leve, este puede verse agravado temporalmente por los efectos del calor.
  • Calambres musculares. Es uno de los síntomas más alarmantes. La falta de agua y sales minerales está afectando a la musculatura, por lo que la hidratación no puede esperar. En estos casos, es aconsejable acudir a un centro médico.
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