Medicina preventiva

Autoexploración de la piel, un gesto esencial en el diagnóstico precoz del cáncer

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Miércoles 21 de agosto de 2019

2 minutos

Es uno de los cánceres más comunes en todo el mundo y, en la mayoría de los casos, tiene cura

autoexploración piel

Existen distintos tipos de cáncer de piel según la clase de tumor que se presente en la epidermis, desde un determinado carcioma, hasta el melanoma, el cáncer cutáneo más agresivo. Cualquiera de ellos, detectado a tiempo, puede tratarse con resultados satisfactorios en un número cada vez mayor de casos. La clave está, como indica la Asociación Española Contra el Cáncer (@aecc_es ‏) en esa detección precoz, que, en gran medida, está en nuestras manos.

Según datos de la Fundación Piel Sana (@pielsana_aedv ‏) en España se diagnostican cada año 3.200 casos aproximadamente, de melanoma, el tumor de piel menos común pero el más peligroso, la mayoría en mujeres de entre 40 y 70 años. Insistir en las medidas generales de prevención y en la necesidad de observar cualquier cambio en nuestra piel. que pueda suponer una señal de alarma, continúa siendo de máxima importancia

¿Cómo se realiza una autoexploración de piel que prevenga la aparición de la enfermedad?

Dedicar unos minutos a mirar con atención la piel del rostro y del cuerpo, fijándonos en puntos determinados, no cuesta ningún trabajo y puede resultar esencial para mantenernos sanos.

La campaña de prevención Euromelanona, explica de manera sencilla a los ciudadanos cómo llevar a cabo una autoexploración que reduzca riesgos. Solo necesitas un espejo, mejor con algo de aumento, buena luz para facilitar la observación, un segundo espejo de mano para tener acceso visual a la parte posterior del cuerpo y un par de sillas (si quieres) para que te resulte más cómodo verte los pies. Una lupa también puede resultarte útil. Los pasos a seguir para llevar a cabo este sencillo test son:

  • Empieza la autoexploración observando el rostro, fijándote especialmente en la nariz, labio, boca y orejas (también detrás).
  • Revisa el cuero cabelludo, separando los mechones de pelo.
  • Observa tus manos: las palmas, el dorso, los dedos y el espacio entre ellos, mira incluso debajo de las uñas. Seguidamente, céntrate en la zona del cuello y el pecho, con especial atención a las mamas y la piel que queda debajo de ellas.
  • Eleva los brazos frente al espejo para mirar atentamente las axilas y la cara interna de las extremidades superiores.
  • Con ayuda del espejo de mano, revisa la zona de la nuca, la espalda y también los glúteos.
  • Por último explora las piernas incluyendo el área de gemelos y pantorrillas y los pies, sin olvidar la planta y la zona entre los dedos.

Debes observar cualquier anomalía cutánea, fijándote en posibles cambios: una mancha que antes no tenías, un área pigmentada (tal vez una mancha de nacimiento) que ha cambiado de tamaño, un pequeño abultamiento… especial atención merecen los lunares o verrugas con los que tendrás que aplicar la regla ABCDE (Asimetría, Bordes, Color, Diámetro y Evolución). Ante cualquier alteración que aprecies, debes consultar con el médico dermatólogo.

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