Medicina preventiva

¿Sientes rigidez articular? Mejórala con estos consejos

Carlos Zapatero

Miércoles 10 de abril de 2019

3 minutos

Tanto si va acompañada de dolor como si no, el ejercicio físico es la clave

Mejora la rigidez articular con estos consejos (Big stock)
Carlos Zapatero

Miércoles 10 de abril de 2019

3 minutos

La rigidez articular es una de las consecuencias de la artritis. En la mayoría de los casos es producida por una inflamación de las propias articulaciones, que dificultan la amplitud del rango de movimiento natural de las mismas.

Sin embargo, y tal y como recomiendan desde la Clínica Mayo, la actividad física es la clave para mejorar la sintomatología de la rigidez. Por medio de una serie de ejercicios para favorecer la amplitud de movimientos, así como del deporte de tipo aeróbico y una rutina de fortalecimiento podremos conseguir solucionar los problemas que se derivan de la aparición de esta patología. 

Deporte para mejorar la salud de las articulaciones

No cabe duda del impacto positivo que el deporte tiene en nuestros huesos, dado que es clave para el fortalecimiento de los mismos y para garantizar el correcto funcionamiento de las articulaciones.

La actividad física, al contrario de lo que puede parecer, es una de las mejores formas de lidiar contra los problemas derivados de al rigidez. Son tres los tipos de ejercicios que pueden ayudarnos a luchar contra sus efectos:

  • Ejercicios de amplitud de movimientos: el objetivo que se persigue por medio de la practica de este tipo de ejercicios es aumentar el rango de movilidad de las articulaciones. Dependiendo de la zona, podemos realizar diferentes tipos de ejercicios. Eso sí, todos deben enfocarse en ayudar a recuperar el movimiento de nuestras articulaciones, empezando suavemente y aumentando la exigencia poco a poco.
  • Fortalecimiento: los ejercicios de fortalecimiento se enfocan en el trabajo de los músculos que rodean a nuestras articulaciones. Es importante tener claro que el objetivo último de este tipo de entrenamiento no es el de aumentar nuestra musculatura, sino tonificarla con el fin de que pueda proteger a nuestras articulaciones de los impactos del día a día, por lo que no es necesario una rutina demasiado exigente.
  • Ejercicio aeróbico: ir a la piscina o subirnos a una bicicleta estática son dos buenos ejemplos de lo que supone la practica del ejercicio aeróbico. La OMS recomienda que las personas de más de 65 años realicen hasta 150 minutos de deporte a la semana. En los casos en los que además de rigidez, experimentemos dolor, es conveniente que escojamos aquellos ejercicios en los que el impacto sea mínimo, como los dos que hemos comentado previamente.