Salud

Trabajadores de una residencia se encierran con los mayores hasta recibir la segunda dosis

65ymás

Miércoles 20 de enero de 2021

5 minutos

La residencia alicantina Mare de Déu de la Soledat de Ondara tiene en estos momentos 20 residentes

El personal de la residencia alicantina de Ondara se encierra voluntariamente con los mayores
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Miércoles 20 de enero de 2021

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Las cinco trabajadoras y la directora de la residencia alicantina Mare de Déu de la Soledat de Ondara, con capacidad para 23 residentes, aunque actualmente solo acoge a 20, permanecerán encerradas en el centro durante las próximas dos semanas para evitar el contagio hasta que se les administre la segunda dosis de la vacuna contra la covid-19.

"La idea surgió de las auxiliares porque están muy preocupadas por la incidencia tan grande que se está registrando en el pueblo y en la comarca. Fueron ellas las que lo propusieron y yo lo acepté. Además, me pareció una buena manera de rebajar la presión porque llevamos once meses con esta situación que durante las últimas semanas se está agravando", explica a 65Ymás la directora del centro, Paqui Ferrando, antes de añadir que "psicológicamente es muy duro para nosotros porque somos el vector de la infección al ser los únicos que entramos en la residencia y el entrar y salir de aquí y entrar y salir de casa produce una gran presión".

"Nos aporta tranquilidad"

Por supuesto los residentes "se lo han tomado muy bien. La verdad es que un poco incrédulos, pero muy contentos de que estemos aquí", nos dice Paqui que sobre su familia y las de las trabajadoras encerradas nos explica que "también se lo han tomado muy bien porque saben en que situación de presión estamos y saben que a nosotros nos aporta una tranquilidad importante. Nos apoyan plenamente, al igual que las familias de los residentes que están informados y muy agradecidos".

Solo no realizará este encierro el personal de cocina y lavandería, que seguirá funcionando normalmente pero sin entrar para nada en la residencia.

El altísimo dato de la incidencia acumulada de Ondara, que es actualmente de 1.247,46 casos por 100.000 habitantes, ha sido lo que ha llevado   personal de la residencia a comenzar este encierro voluntario para no permitir que el coronavirus entre en el centro.

Residencia Mare de Déu de la Soledat de Ondara Foto: Ayuntamiento de Ondara
Residencia Mare de Déu de la Soledat de Ondara. / Ayuntamiento de Ondara​

La administración de la segunda dosis de la vacuna tanto para los residentes como para el personal está prevista para entre el 28 o el 30 de enero ya que la primera dosis a la recibieron el pasado 9 de enero.

Posteriormente, se mantendrán voluntariamente confinados una semana más si es que la incidencia del virus en la comarca aún no ha descendido, más para poder conseguir la tan ansiada inmunidad, "aunque en principio esperamos que no sea necesario porque no quiero que las personas que están aquí se sobrecarguen, pero ya lo iremos viendo", apunta la directora de la residencia.

El alcalde de Ondara, José Ramiro y la directora de la Residencia, Paqui Ferrando  -  Foto: Radio la veu d'ondara
Paqui Ferrando, directora de la Residencia y José Ramiro, alcale de Ondara. Foto: Radio la veu d'ondara
 

Vocación

El encierro lo han decidido “de forma voluntaria, para preservar la seguridad y la salud de nuestros residentes, y también para preservar nuestro estado mental porque el trabajo físico no pesa tanto como la parte psicológica que hemos tenido desde marzo y que se ha ido complicando mucho”, ha explicado la directora del centro.

Residentes en Ondara (Ondara)

Cuando comentas con Paqui que su esfuerzo es un ejemplo para mucha gente, sonríe y con modestia nos dice que "la mayoría de las residencias están haciendo un trabajo increíble porque los que nos dedicamos a esto lo hacemos por vocación. Estoy segurísima de que si todas las residencias pudieran hacer esto lo harían. Lo que pasa es que en nuestro caso es más sencillo porque somos un centro pequeño y los que nos hemos quedado es porque tenemos esa posibilidad". Y añade la directora del centro en el que desde el principio de la pandemia no se ha contagiado ningún residente aunque sí cuatro trabajadoras, incluida ella, que ya se encuentran totalmente recuperados: "Se que en muchas residencias ha entrado el virus pero realmente es que es muy difícil de controlar y se que en todas se ha trabajado lo mejor posible porque este trabajo es una vocación".

Por su parte, el alcalde de Ondara, José Ramiro, ha declarado a su vez que “es admirable que estas personas, voluntaria y desinteresadamente, opten por permanecer en el centro para cuidar a nuestros mayores y evitar que se contagien”.

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