El truco definitivo para que los huevos duros duren una semana en la nevera
Una recomendación para evitar desperdicios
Los huevos duros son un alimento básico en muchas cocinas gracias a su versatilidad y su aporte de proteínas, vitaminas y minerales, además de su facilidad de preparación. Sin embargo, aunque se suelen emplear en múltiples recetas, saber cómo guardarlos correctamente es importante para usarlos durante varios días sin que se echen a perder.
El error común al guardar huevos duros
Contrariamente a lo que mucha gente hace, un truco esencial para que los huevos duros duren hasta una semana en la nevera es conservarlos con la cáscara puesta. Según expertos del blog gastronómico Directo al Paladar, muchos frigoríficos incluyen un compartimento diseñado específicamente para este propósito.
Aunque las publicaciones en redes sociales suelen mostrar huevos duros pelados dentro de la nevera, la realidad es que la cáscara actúa como un escudo natural que protege al huevo y evita que se deteriore rápidamente.

Si se almacenan sin cáscara, los huevos duros deben consumirse en unos tres o cuatro días; en cambio, si se mantienen con su cubierta, pueden conservarse hasta 7 días refrigerados. Por eso, los expertos recomiendan que, después de cocerlos, se sumergen en un bol con agua fría para detener la cocción y facilitar su enfriamiento antes de guardarlos en un recipiente hermético.
¿Por qué el agua fría?
El enfriamiento rápido tras hervir los huevos no solo ayuda a que la cáscara se desprenda con más facilidad cuando se desea pelarlos, sino que también forma parte del proceso habitual de preparación compartido por cocineros y familias. Algunas personas incluso añaden hielo al agua para intensificar el descenso de temperatura, lo que facilita el pelado sin que afecte negativamente a su conservación si se van a guardar con la cáscara.

