Preguntas

De qué modo afectan las emociones a la salud cardiovascular

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 23 de mayo de 2019

2 minutos

El estrés, la depresión o la ansiedad pueden incidir directamente en el estado de nuestro corazón

De qué modo afectan las emociones a la salud cardiovascular

Las emociones son parte inalienable del ser humano, vivimos con ellas, surgen de forma espontánea, son la respuesta psicofisiológica ante situaciones a las que nos enfrentamos. Además de condicionar nuestra actitud ante la vida y permitir nuestra reacción respecto a los estímulos que recibimos, diversos estudios han demostrado que afectan a nuestra salud. Y dentro de esta en concreto a la salud cardiovascular, es decir, nuestro corazón se puede ver alterado directamente por las emociones.

Depresión

Por un lado, se sabe que cuando una persona se encuentra en un estado de depresión, tristeza, apatía o sienta ansiedad, tiende a descuidarse. Se produce un cambio de conducta que hace que cambie de hábitos de vida saludable por otros menos favorecedores como el sedentarismo, el tabaquismo, etcétera, explican desde la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Si este estado de alteración emocional se cronifica, puede tener un repercusión directa sobre distintos aspectos de nuestra salud cardiovascular. Así se traduciría en una elevación de la frecuencia cardiaca, hipertensión arterial o una mayor tensión muscular, entre otras reacciones.

Diversas investigaciones han mostrado que la depresión es un factor de riesgo para desarrollar enfermedad coronaria, infarto de miocardio y mortalidad cardíaca. De hecho, tal y como explica Julia Vidal Fernández, miembro del consejo de expertos de la Fundación Española del Corazón (FEC), si se ha sufrido un infarto, la depresión duplica el riesgo de fallecer en el caso de que se produzca un segundo episodio.

Estrés

Por otro lado, el estrés también se considera como “un disparador de numerosas enfermedades cardiovasculares, como isquemia cerebral (ictus) y, sobre todo, angina de pecho e infarto sintomático o asintomático”, explica el doctor Cesáreo Fernández Alonso, en el documento El estrés en las enfermedades cardiovasculares.

Cuando estamos estresados, el corazón se ve obligado a trabajar con más intensidad. La sangre se espesa y las arterias se vuelven menos elásticas, con lo que se acumulan más sustancias nocivas en sus paredes, y al final la circulación se ralentiza. Además, el mecanismo defensivo que destruye los trombos se ve alterado, las venas coronarias necesitan un mayor aporte energético, y al final todo en su conjunto hace que el sistema cardiovascular se vuelve más vulnerable, explica el doctor Fernández Alonso.

De igual modo, varios análisis han demostrado que situaciones estresantes con catástrofes naturales, guerras o hasta partidos de fútbol, pueden precipitar accidentes cardiovasculares en personas que tengan predisposición.

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