Preguntas

¿Qué medicamentos no debes ingerir si estás tomando estatinas para el colesterol?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 14 de enero de 2020

3 minutos

Algunos de estos fármacos son los que tratan problemas del corazón o anticoagulantes, entre otros

Qué medicamentos no debes tomar si estás tomando estatinas para reducir el colesterol

Las estatinas son medicamentos que se recetan cuando se tiene el colesterol alto. El colesterol es una sustancia similar a la grasa que está en todas las células del cuerpo, siendo uno de los lípidos más importantes del mismo. Gracias a él se forman las membranas celulares, además interviene en la síntesis de las hormonas sexuales y de origen suprarrenal, y es precursor de los ácidos biliares que facilitan la digestión de los alimentos grasos. El hígado también lo produce y la mayor parte nos llega a través de la alimentación. La sangre lo absorbe y después se distribuye a distintas partes del organismo.

El colesterol

El colesterol es, por tanto, una sustancia que necesita el cuerpo para funcionar correctamente. El problema se produce cuando hay un exceso del mismo. Cuando esto sucede se puede acumular en las arterias e incrementar el riesgo de enfermedad coronaria. Esto ocurre con el conocido como colesterol malo o LDL, es decir, aquel que se va depositando en las arterias con la posibilidad de obstruirlas.

Hay una serie de circunstancias que pueden provocar ese incremento del LDL. Una de las principales es lo que comemos. Las grasas saturadas y el propio colesterol que tienen los alimentos pueden variar sus niveles. Así pues, una de las primeras medidas que se deben adoptar es reducir este tipo de grasas. Los productos que más la tienen son los ultraprocesados, los fritos, algunas carnes además de ciertos productos lácteos. Si se posee un peso elevado y por encima del recomendado, entonces este riesgo también se incrementa.

La actividad física regular ayuda a reducir los niveles de colesterol malo y subir los niveles del bueno o HDL. Este último se puede ver alterado de forma negativa si se fuma, ya que los cigarrillos hacen descender al bueno y por ende favorecer el crecimiento de su contrario.

Los niveles de colesterol se determinan por medio de un análisis de sangre. Si se detecta una anomalía se tiene que corregir. Para ello el médico nos puede indicar cambios en la dieta, un control del peso y pautar la práctica de ejercicio físico.

Si después de adoptar estas medidas no se obtienen resultados o el médico lo cree necesario, es posible que se recete algún medicamento. En estos casos se usan las estatinas. Estas lo que hacen es interferir en la producción de colesterol por parte del hígado. De este modo se consigue reducir el LDL y aumentar el HDL, y así se previene la formación de placa en las arterias, principal desencadenante de posibles episodios cardiovascualares.

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Efectos secundarios

Estos fármacos se consideran seguros por eso se administran cuando se cree conveniente, pero como todos este tipo de productos pueden dar lugar a efectos secundarios que hay que considerar a la hora de prescribirlos. Por todo ello, generalmente no se recomiendan en mujeres embarazadas o personas con alguna enfermedad del hígado.

Entre los efectos adversos más frecuentes destacan el dolor y daño muscular que pueden provocar en algunas personas. A veces producen trastornos hepáticos o aumentan los niveles de azúcar en sangre. Se habla también de tras tomarlas ciertos individuos presentan problemas neurológicos como pérdida de memoria confusión.

Interacciones

Otro de sus aspectos negativos es que pueden interactuar con otros medicamentos. Todo dependerá del tipo de estatina que estemos tomando y de los otros fármacos que debamos ingerir. Las estatinas que existen son torvastatina, fluvastatina, lovastatina, pitavastatina, pravastatina, rosuvastatina y simvastatina.

Hasta ahora se ha establecido que puede haber interacciones con fármacos para el abordaje de ritmos cardiacos irregulares como amiodarona, dronedarona y digoxina. En el caso de tomar ranolazina, un tratamiento para la angina de pecho, se pueden hacer combinaciones con distintas estatinas, pero si no hay una metabolización correcta, será necesario ver otras posibilidades o reducir las dosis.

Placa de colesterol

También hay que tener especial cuidado con anticoagulantes como warfarina o ticagrelor. El conivaptán, indicado en personas con hiponatremia (niveles bajos de sodio en sangre) no se puede administrar junto a lovastatina o simvastatina. En cambio, sí es posible hacerlo con atorvastatina, pravastatina, fluvastatina, rosuvastatina y pitavastatina.

Algunos medicamentos inmunosupresores, como la ciclosporina, everolimus, tacrolimus o sirolimus, pueden dar lugar a interacciones. Del mismo sucede con ciertos antibióticos y antifúngicos, como la claritromicina y el itraconazol. Si se está tomando gemfibrozilo, que es otro tipo de fármaco para reducir el colesterol, hay que tomar precauciones. Lo mismo sucede con tratamientos contra el VIH llamados inhibidores de la proteasa: el saquinavir y el ritonavir. De igual modo, si nos estamos medicando para la insuficiencia cardiaca, el médico deberá tenerlo en cuenta.

Antes de que iniciar un tratamiento farmacológico con estatinas, nuestro médico tendrá en cuenta todas estas situaciones. Si experimentamos algún tipo de reacción o efecto secundario al tomarlas, deberemos dejar de hacerlo y comunicárselo cuanto antes para que realice las modificaciones pertinentes.

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