Preguntas

¿Realmente existe el temido corte de digestión o es un mito?

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Martes 16 de julio de 2019

2 minutos

¿Es necesario esperar varias horas para bañarse después de comer? ¿Es cierta esta afirmación?

¿Realmente existe el temido corte de digestión?

Durante décadas, hemos tenido que esperar un par de horas después de comer para volver a bañarnos en la playa o la piscina. ¿El motivo? El temido corte de digestión. Este problema de salud, conocido también como hidrocución, tiene lugar cuando el cuerpo experimenta un cambio brusco en la temperatura, la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Esto puede producir a su vez una serie de síntomas de lo más molestos, como náuseas, debilidad muscular o pérdida de conocimiento; lo que a su vez aumenta el riesgo de ahogamiento. Sin embargo, esto no ocurre por norma general, no siempre después de comer y esas dos horas de precaución establecidas tampoco son obligatorias, pues cada cuerpo reacciona a los estímulos de forma diferente. Por lo que dicha afirmación puede ser considerada un mito. Eso sí, para evitar la hidrocución sí que son necesarias algunas medidas de prevención.

Corte de digestión

Puedes bañarte después de comer, pero con cuidado

Tal y como asegura la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU @consumidores), "las probabilidades de sufrir una reacción de este tipo aumentan cuanto más fría esté el agua y más caliente esté tu cuerpo", por eso conviene tener en cuenta una serie de factores:

  • Si el agua está muy fría, introdúcete en ella poco a poco. Por ejemplo, mojándote primero la nuca, luego los brazos y el abdomen, para finalizar con los glúteos y los muslos. De esta forma, tu cuerpo se aclimatará gradualmente y evitarás los cambios bruscos de temperatura.
  • La hidrocución no solo tiene lugar cuando entras en contacto con el agua, también cuando haces ejercicio físico en las horas de más calor, algo que debes evitar a toda costa. Al igual que ingerir líquidos muy fríos después del mismo.
  • Los expertos también suelen recomendar aumentar la cantidad diaria de agua a los tres litros, así como eliminar el alcohol u otras bebidas y alimentos que favorecen la deshidratación.
  • "Cuando la temperatura es muy elevada, al aire libre, olvídate de comidas copiosas: mejor optar por alternativas de menús saludables y veraniegos", aconsejan desde la OCU.
  • Como hemos visto anteriomente, cada cuerpo es un mundo, por lo que puedes sufrir este trastorno incluso siguiendo las precauciones. Por eso también es fundamental conocer las señales de alerta, para salir del agua y actuar al más mínimo aviso. Por ejemplo, si notas frío, un zumbido en los oídos, náuseas o un cansancio repentino.
0

No hay comentarios ¿Te animas?