Salud

¿En qué consiste la bursitis y cómo puedes tratarla?

Rosa María Torres

Foto: Bigstockphoto

Miércoles 15 de mayo de 2019

2 minutos

Si tienes bursitis, los expertos recomiendan acudir al especialista para que realice un seguimiento

Bursitis

Cuando una persona sufre bursitis siente como se inflama, duele e incluso se calienta la bursa o bolsa sinovial. Para aquellos que todavía no lo sepan, se trata de un saco plano lleno de líquido que reside entre los huesos, los tendones o los músculos y alrededor de las articulaciones, actuando como una almohadilla que les ayuda a deslizarse con facilidad y a evitar cualquier tipo de fricción.

Tenemos bursas por todo el cuerpo. De hecho, se estima que hay más de 150, aunque dicha dolencia suele afectar con más frecuencia al hombro, la rodilla, las muñecas, el codo, la cadera o el pie. Por otro lado, la bursitis puede aparecer tras un traumatismo, un episodio de gota, una infección o la artitris. Pero, ¿por qué se produce esta enfermedad tan molesta? La principal causa es el uso excesivo de esa articulación. Cuando hay una repetición continua del mismo movimiento o se realiza un sobreesfuerzo, puedes llegar a sufrir bursitis. Es más, los carpinteros, los músicos o los jardineros suelen ser lo más afectados.

Para evitar su aparición, los expertos aconsejan fortalecer los músculos con un entrenamiento casi diario y, en el caso de hacerlo, calentar siempre antes de empezar la actividad física. También recomiendan no hacer movimientos repetitivos, aunque en ocasiones es inevitable.

Síntomas

Los síntomas dependen de la zona del cuerpo donde se manifieste la enfermedad. Los más habituales son:

  • Dolor en las articulaciones y sensibilidad al presionar la zona que las rodea.

  • Rigidez y dolor al mover las articulaciones.

  • Enrojecimiento de la zona afectada, hinchazón y, en muchos casos, fiebre.

Terapia fría para tratar la bursitis

Consejos útiles para tratar la bursitis

Terapia fría

Para reducir la hinchazón, la terapia fría es muy efectiva. Además, puedes hacerlo directamente en tu casa. Es tan fácil como introducir diez cubitos de hielo en una bolsa de plástico y colocarla en la zona afectada durante unos 15 minutos. Después, eleva la articulación por encima del corazón y relajate.

Masajes con aceites

El aceite de nuez moscada es muy bueno para tratar el dolor de las articulaciones, porque actúa como analgésico y desinflamante natural. Otros aceites esenciales que puedes utilizar son el de menta y el de coco. Este último te quitará la rojez y la sensación de ardor.

Fisioterapia

Recurrir a la ayuda de un fisoterapeuta puede ser tu salvación para aliviar el dolor y evitar que el problema se haga cada vez mayor.

Natación

El agua te permite ejercitar las articulaciones con más facilidad y menos dolor, así podrás recuperar la movilidad poco a poco. No obstante, debes hacerlo con cuidado porque la natación puede provocar bursitis en el hombro. Por ello, practícala siempre a una intensidad más baja.

0

No hay comentarios ¿Te animas?