Salud

6 claves para cuidar los pies en verano y evitar ampollas, talones agrietados o infecciones

65ymás

Foto: BIGSTOCK / UNSPLASH

Martes 18 de agosto de 2020

3 minutos

La artrosis o la diabetes, habituales en mayores, hacen que este cuidado sea esencial

Seis claves para cuidar los pies en verano y evitar ampollas, talones agrietados o infecciones
65ymás

Foto: BIGSTOCK / UNSPLASH

Martes 18 de agosto de 2020

3 minutos

Consejos para que la salud de los pies no decaiga en verano

Por qué aparecen ampollas en los pies y cómo se curan

 

El cuidado de los pies es esencial para evitar problemas típicos de la época veraniega, como ampollas, talones agrietados o infecciones provocadas por hongos, que ocurren por una incorrecta elección del calzado o una falta de cuidado específico. Además, en personas mayores, especialmente aquellas con patologías como artritis o diabetes, los pies son una zona que adquiere especial relevancia, sobre todo por el calor y su efecto en ellos.

“Los pies son los pilares de todo el sistema locomotor y constituyen una de las partes del cuerpo que más sufren a medida que se va envejeciendo. Con las altas temperaturas, los pies tienden a sufrir más debido a una mayor sudoración, entre otros factores, que puede conllevar problemas de salud en esta zona del cuerpo con la aparición de hongos”, comenta David Curto, responsable de la Gestión Asistencial de Sanitas Mayores.

 

Pies con chanclas
 

Existen numerosas precauciones que se pueden adoptar, pero estas seis son fundamentales: 

1. La higiene, regla número uno

Después de cada ducha, hay que secar los pies perfectamente con la toalla, poniendo especial atención a los espacios entre los dedos y el pliegue que se forma en la unión de estos en la planta. También conviene hidratar la planta de los pies con una crema indicada para ello, y evitar así la sequedad y problemas derivados como los talones agrietados.

2. Aplicar crema solar cuando se expongan

 

Pies arena

 

Los pies, especialmente la zona del empeine, son los grandes olvidados a la hora de aplicar crema solar. La piel en esta zona de los pies es especialmente fina y sensible y, por lo tanto, mucho más vulnerable a las quemaduras, que pueden derivar en problemas cutáneos dependiendo de la duración e intensidad de la exposición a la radiación solar.

3. El sudor, uno de los grandes enemigos

En efecto, sobre todo en la época veraniega, hay que ser muy precavido con el sudor de los pies. Conviene utilizar un antitranspirante (no un desodorante) o productos secantes (talco o antifúngicos si se desea prevenir una posible infección). Un sudor excesivo puede hacer que se agriete la piel entre los dedos y favorece la aparición de infecciones.

4. Elegir un calzado cómodo

Lo más importante es elegir un calzado cómodo y adecuado para evitar molestias como las ampollas, que en el estío suelen aparecer por el uso. Las personas mayores son más propicias a la pérdida de agilidad que provoca tropiezos, por lo que es conveniente renunciar a utilizar zapatos poco cómodos o con tacones. Un error bastante común es seguir comprando, por defecto, el mismo número de pie una vez que se alcanza la edad adulta. A lo largo de los años los pies pueden sufrir variaciones como ensancharse o sufrir desviaciones en los dedos por lo que existe la posibilidad de replantearse la numeración y optar por un número mayor o menor, o por calzado con hormas más anchas.

5. Buena calidad de materiales en zapatos

 

Pies plantillas

 

Lo más importante es que se trate de material transpirable para evitar la sudoración, así como la aparición de hongos que afecten a la piel. En cuanto a la rigidez, se recomienda que sean flexibles para favorecer la comodidad del zapato tanto en reposo como al caminar. Suela de goma y plantillas. Una de las consecuencias del paso del tiempo en los pies es la pérdida de la capa de grasa encargada de la amortiguación en la planta, Para compensarla conviene utilizar suelas de goma o plantillas de gel que favorezcan a la comodidad. Buena sujeción. Si el calzado no está bien sujeto puede ocasionar tendinitis y otros dolores derivados. Además, puede provocar rozaduras o tropiezos ocasionados del movimiento del zapato. Por tanto, que tengan cordones o velcros facilitará a una mejor estabilidad del pie.

6. Visita periódica al podólogo

Con el fin de mantener los pies en óptimas condiciones, los especialistas de Sanitas recomiendan la visita periódica al podólogo para realizar un mantenimiento y prevenir posibles males que, de no tratarse debidamente, podrían derivar en futuras lesiones.

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