Salud

¿Si me extirpan las amígdalas puedo quedarme ronco?

Manuela Martín

Foto: Bigstock

Viernes 5 de febrero de 2021

3 minutos

El riesgo de quitar las amígdalas está principalmente en la cirugía en sí, no en las secuelas

¿Si me extirpan las amígdalas puedo quedarme ronco? Foto: bigstock
Manuela Martín

Foto: Bigstock

Viernes 5 de febrero de 2021

3 minutos

Las amígdalas, situadas al final de nuestra garganta, son la primera línea de defensa del sistema inmunitario contra las bacterias y los virus que ingresan a nuestra boca. En ocasiones, esta exposición hace que se infecten provocando dolor, irritación, fiebre o problemas para respirar, entre otros síntomas. Es lo que se conoce como amigdalitis. Aunque es cierto que este tipo de problemas suele darse más entre los niños, hay adultos que también sufren este problema a lo largo de su vida.

La cirugía para extirpar las amígdalas, uno de los procedimientos más habituales hasta hace poco, actualmente solo se lleva a cabo cuando la amigdalitis se produce con frecuencia (más de 7 infecciones severas en un año) y no responde a otros tratamientos, provocando incluso complicaciones graves. Esta amigdalitis tan recurrente que se llega a convertir en crónica es una de las principales causas para extirpar las amígdalas.

Pero si me quitan las amígdalas, ¿puedo quedarme ronco?, ¿me quedaré sin mi principal barrera de defensa? Son muchas las dudas que surgen a los pacientes llegado el momento de extirpar las amígdalas. A continuación, vamos a tratar de aclarar algunos de los principales mitos existentes a este respecto.

El riesgo de quitar las amígdalas está principalmente en la cirugía en sí, no en las secuelas posteriores, las cuales suelen ser falsos mitos.

  • Barrera de defensa: las amígdalas son una de nuestras principales barreras de defensa cuando somos niños, ya que son importantes para el desarrollo del sistema inmunológico y de anticuerpos durante esta edad, pero superados los 6 o 7 años, las amígdalas no suelen cumplir ninguna función. Sin embargo, otros médicos apuntan a que en su interior existen células de inmunidad. Lo cierto es que no hay unidad entre los médicos respecto a este asunto.
  • Posoperatorio largo: esta afirmación sí es cierta. Aunque la operación en sí es rápida, lo cierto es que durante los 15 días posteriores a la operación hay riesgo de sangrado, por ello, debe guardarse reposo. Una opción, cada vez más habitual para evitar el riesgo de hemorragia es quitar solo un trozo de cada amígdala con láser en lugar de extirparlas en su totalidad.
Si me quitan las amígdalas ¿puedo quedarme ronco? Foto: bigstock

Cambio de voz tras la operación

Aunque lo normal es no quedarnos roncos o sin voz, lo cierto es que esta puede sufrir un ligero cambio.

Por un lado, después de la operación puede sonar un poco nasal debido a la inflamación, algo que desaparecerá en un par de semanas tras la intervención. Por otro, aunque es una de las complicaciones menos frecuentes y más remota, podría ser un cambio de voz a largo plazo originado por un daño en el músculo de la parte superior de la boca durante la intervención.

En general, cualquier cambio de voz se debe a la laringe. La voz consiste en un sonido que produce la laringe. Pueden existir unos cambios temporales en nuestra forma de hablar debido a que las amígdalas están cerca de la laringe y la inflamación del área tras su extirpación puede afectar ligeramente a la voz durante un tiempo, estabilizándose con el paso de los días.

Lo aconsejable es que, ante cualquier duda ante este tipo de operación, hables con tu cirujano para que te explique todos los riesgos según cada caso.