Seguros de vida vinculados a préstamos: ¿valen la pena?

Toni Esteve

Foto: Bigstock

Lunes 21 de diciembre de 2020

1 minuto

Se trata de un servicio que complementa a otro bien o servicio

Seguros de vida vinculados a préstamos: ¿valen la pena? (Foto Bigstock)
Toni Esteve

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Lunes 21 de diciembre de 2020

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Los seguros de vida se contratan para disminuir el impacto económico que algunos acontecimientos imprevistos pueden tener en la vida de las personas. Por ejemplo, se puede suscribir un seguro de vida para que, tras el fallecimiento de una persona, sus hijos (beneficiarios) no tengan problemas económicos; o para un “caso de supervivencia”, como cuando un trabajador contrata un seguro de jubilación para que no disminuyan sus ingresos cuando se jubile y pueda mantener el nivel de vida que tenía mientras trabajaba.

 

En el contrato de un seguro de vida, la empresa aseguradora se compromete con el tomador del seguro a pagar un determinado capital, renta o prestación a la persona que él o ella hayan designado, a cambio de una prima (el precio del producto contratado). Pero existen dos modalidades de seguro de vida en función de la causa del contrato, el seguro libre y el “vinculado”. Este último tiene como objetivo final proteger el activo al cual se vincula el seguro, con lo que, en la práctica, se contrata como un servicio que complementa a un bien u otro servicio. Este es el caso de los seguros de vida vinculados a préstamos hipotecarios o personales.

 

Seguros de vida vinculados a préstamos, ¿valen la pena? (Foto Bigstock) 2

 

Cuando firmamos una hipoteca, para que la entidad financiera nos conceda el dinero a menudo nos ofrecen la opción de asegurar su pago contratando un seguro adicional vinculado al préstamos. Con ello pretende garantizarse el pago de dicho préstamo en caso de que su titular fallezca o, por ejemplo, le quede una invalidez reconocida que le impida trabajar (el contrato especificará cuáles son todos los riesgos que quedan cubiertos: tipos de enfermedades, accidentes, etc.). El capital asegurado por el seguro será el valor atribuido por el titular del contrato a la vivienda cubierta por la póliza y cuyo importe es la cantidad máxima que está obligado a pagar el asegurador en caso de siniestro.

 

¿Valen la pena? Bueno, como cualquier otro seguro, el de vida proporciona la tranquilidad de estar cubierto ante imprevistos y situaciones que no podemos controlar. Esa seguridad tiene un precio, que además es muy variable dependiendo de nuestras circunstancias personales  

 

Lo podemos calcular nosotros

Las principales aseguradores tienen herramientas online, disponibles en su página web, que permiten calcular (en base a la información que nosotros proporcionemos previamente) qué cantidad deberíamos asegurar para poder cubrir a nuestra familia en caso de sufrir algún percance. Y es que no todos tenemos familia o el mismo patrimonio, ahorros, deudas o préstamos por pagar.

 

En los seguros vinculados a préstamos, si son anuales renovables, en el momento de la renovación podemos modificar el capital asegurado y el precio del seguro se volverá a recalcular. También podremos aprovechar para cambiar en ese momento la persona o personas que en su día designáramos como beneficiarias del seguro. Sin embargo, si se trata de un préstamo hipotecario, este cambio no será posible, ya que el beneficiario en este caso siempre es la entidad financiera que nos concedió el préstamo.

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