Sociedad

La Constitución Española cumple 41 años, pero ¿es la más avanzada de nuestra historia?

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Viernes 6 de diciembre de 2019

6 minutos

Repasamos todas las constituciones que ha habido en nuestro país desde la conocida como "La Pepa"

Constitución Española
Carlos Losada

Foto: Bigstock

Viernes 6 de diciembre de 2019

6 minutos

En cada campaña electoral, los principales líderes políticos no paran de mencionar nuestra carta magna con el objetivo de “arrimar el ascua a su sardina”, es decir, se amparan en lo que la Constitución Española de 1978 dictamina para convencernos no solo de que actúan respetándola, sino que además sigue estando muy vigente en el funcionamiento de nuestro país.

Sin embargo, más allá de artículos que están en boca de todos (como el famoso 155), generalmente no solemos conocer todo lo que la Constitución dice ni si sus artículos son los más “avanzados” de nuestra historia. Por ello, hagamos un repaso a todas las constituciones que ha tenido nuestro país, poniendo en contexto cada una de ellas.

Constitución de 1812

Conocido como La Pepa, el texto del año 1812 supuso la primera constitución que tuvo nuestro país, en un momento en que buena parte del territorio estaba en poder del Imperio Francés que comandaba Napoleón Bonaparte. Dado el comportamiento errático que habían tenido los monarcas españoles, la de 1812 tiene un marcado carácter liberal y, en cierto modo, suponía una auténtica revolución para una época en la que comenzaban a calar lo pensamientos ilustrados en nuestra sociedad.

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De especial importancia es el hecho de exponer que la soberanía nacional residía exclusivamente en la Nación, eliminando al Rey de la ecuación, aunque la forma de gobierno seguía siendo una monarquía. Además, se incluía la separación total de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) por la que se había abogado en la Ilustración.

En cuanto a otros aspectos, cabe destacar que el sufragio era indirecto, que España seguía siendo un estado confesional, negando otra religión que no fuera la católica, que se establecía la igualdad de las personas y que se permitía la libertad de expresión.

Constitución de 1837

Ni que decir tiene que cuando Fernando VII volvió a reinar tras la victoria en la Guerra de la Independencia, La Pepa dejó de tener vigencia -excepto en el Trienio Liberal-. Sin embargo, cuando este fatídico monarca falleció, hubo una crisis de gobierno que llevó a la promulgación de una nueva Constitución que eliminaba algunos de los preceptos del texto anterior.

Así, la de 1837 mantiene la soberanía nacional solo en el preámbulo y la división de poderes se enmarca más en un modelo de estado monárquico. Asimismo, el sufragio era censitario y se establecieron dos cámaras: el Congreso y el Senado.

Constitución de 1845

Ocho años después se volvió a promulgar una nueva carta magna, a pesar de que la anterior había tenido el consenso de las partes más progresistas y conservadoras. En la de 1845, la soberanía pasaba al Rey y a las Cortes, al tiempo que se llevó a cabo una reforma en el Senado para que los miembros fueran designados por el monarca con carácter vitalicio. Además, el sufragio era censitario y el estado confesional.

Constitución de 1869

Durante el Sexenio Liberal, se llevó a cabo otra modificación y se promulgó una nueva constitución en el que la soberanía volvía a residir en la Nación, se permitía la libertad de culto, se mantenía la división de poderes y el país se convertía en una monarquía constitucional. Además, se implantó el sufragio universal masculino.

Constitución de 1876

Después de la Primera República, Alfonso XII subió al trono y se promulgó una nueva carta magna más moderada que la anterior, un hecho que se constató en que la soberanía volvía al Rey y a las Cortes, el sufragio dejaba de ser universal (época del caciquismo), no había división de poderes y el estado era confesional.

Constitución de 1931

Con la Segunda República, llega un nuevo texto mucho más progresista en el que se expone que “España es una República de trabajadores de toda clase, que se organizan en régimen de Libertad y de Justicia. Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo”.

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Por lo tanto, la soberanía es popular. Además, el país deja de tener religión oficial y gracias a la lucha de mujeres como Clara Campoamor, el sufragio será universal tanto para hombres como para mujeres. Otro aspecto importante es que España deja de ser una monarquía y se convierte en un estado integral en el que son posibles las autonomías.

Constitución Española de 1978

Con la subida al poder del dictador Francisco Franco, desaparece cualquier constitución, hasta que en 1978 se promulga la actual, que en su primer artículo expone que “1.España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. 2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria”.

Constitución Española

Ratificada en referéndum el 6 de diciembre de 1978, fue promulgada por Juan Carlos I el 27 de diciembre y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 29 de diciembre. Se caracteriza por ser un texto de consenso en el que se tuvieron en cuenta avances de 1931. En el caso de la de 1978, la soberanía es nacional, el sufragio universal, hay separación de poderes y el estado es no confesional. Además, se construye el actual estado de las autonomías.