Sociedad

Día del Orgullo Gay: Las personas mayores LGTBIQ, un colectivo silenciado

Pablo Recio

Viernes 28 de junio de 2019

5 minutos

Este viernes 28 de junio es el Día Internacional del Orgullo LGTBIQ. Repasamos sus reivindicaciones

Los mayores LGTBIQ: la discriminación también se da en el mundo de los cuidados

"Salí del armario con 21 años"​

Programación del Orgullo 2019

Este viernes 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo LGTB, una festividad que reivindica los derechos de la comunidad LGTBIQ en todo el mundo y que debe su origen a los disturbios ocurridos en el neoyorkino barrio de Greenwich Village por una redada homófoba en un pub llamado Stonewall el 28 de junio de 1969 (este año se cumple el 50 aniversario). Desde entonces, todos los 28 de junio miles de personas salen a las calles para reivindicar la libertad sexual y cada vez son más los países en los que esta manifestación se lleva a cabo, con una mayor o menos tolerancia por parte del poder político. 

Para conmemorar este aniversario, y teniendo en cuenta que el año pasado se cumplieron 40 años de la primera manifestación a favor de las libertades del colectivo en España (26 de diciembre de 1977), el Ayuntamiento de Madrid ha decidido dedicar la semana del Orgullo a los mayores LGTBIQ que suponen unas 800.000 personas en toda España. Por ello, 65Ymás ha decido contactar directamente con los mayores del colectivo para conocer sus reivindicaciones. 

"Hay una tendencia a negar la voz al colectivo mayor. Se hace una infantilización de sus necesidades y, sobre todo, se invisibiliza todas las que tienen relación con la sexualidad", asegura la coordinadora de Programas de la Fundación 26 de Diciembre, Susana Guimaraes, una organización madrileña sin ánimo de lucro en favor de los mayores LGTBIQ. 

Falta formación en diversidad a los profesionales

Según la dirigente, esta discriminación la sufren los mayores tanto en el ámbito social como en el sanitario. "Se niega a las personas su sexualidad. Por ejemplo, cuando un médico piensa que no tiene que hacer una analítica de enfermedades de transmisión sexual porque el paciente es mayor", ejemplifica. 

Además, en relación con los servicios de cuidados o ayuda a domicilio, la coordinadora denuncia que es común que se den casos en los que se aplica un trato inadecuado por falta de formación. 

"Pedimos una especialización en la ayuda a domicilio. No es lo mismo que vaya a hacer labores de cuidado una persona que ha recibido formación que una que utiliza clichés como, por ejemplo, preguntarle a un hombre homosexual por su mujer o por si tiene hijos", critica. 

Así, Guimaraes entiende que muchas personas mayores LGTBIQ tienden a no utilizar estos servicios al no sentirse cómodos por su falta de preparación para "la diversidad". "Parece que cuando eres mayor tienes que volver a 'normalizarte' para acceder a los recursos sociales", apunta.

Por ello, "las personas del colectivo están aún más aisladas que el resto", señala. Y es que la coordinadora entiende que suelen sufrir más la soledad debido a estas barreras creadas por parte de la propia administración. "Suele ocurrir sobre todo con gente que ha vivido su vida entre estar dentro del armario y fuera de él", comenta. 

"El colectivo LGTBIQ no somos nada sin nuestra historia"
Miembros de la Fundación delante del edificio de la futura Residencia para Mayores LGTBIQ.

Para tratar de paliar este problema, la Fundación ha decidido crear una residencia para personas del colectivo en el barrio madrileño de Villaverde. El edificio, una cesión de la administración autonómica, tiene previsto abrir en 2020 y podrá acoger a más de 60 personas.

El presidente de la organización, Federico Armenteros, justificaba así la necesidad de este centro residencial en una entrevista en marzo con este diario: “El Estado tiene residencias pero ni se ha formado al personal ni se han hecho para el colectivo. Además, en ellas están los mayores, que son los más crueles porque hemos vivido juntos y han sido educados en la homofobia. Es como si metemos a las mujeres maltratadas con su maltratador”.

Por otra parte, desde la organización sin ánimo de lucro entienden que "el colectivo sufre el edadismo". "Sigue funcionando la idea de que el joven es guapo y es el que triunfa. No estamos educados para amar a los cuerpos cuando empiezan a estar arrugados", comenta Guimaraes. Y añade: "Son personas que están en una situación frágil porque se exponen a ser abusadas por personas más jóvenes tanto en temas económicos como en cuestiones afectivas e, incluso, en el hogar".

Además, la dirigente de la organización cree que muchos de los mayores de la comunidad LGTBIQ son personas que "están más acostumbrada a ocultar en determinados entornos su homosexualidad". "Hay gente que viene a la Fundación y, sólo de puertas para dentro, sacan sus armarios. Lo hacen para protegerse de posibles agresiones". No obstante, también matiza que tanto jóvenes como mayores sufren estas violencias, pero en el caso de las personas de menor edad, se le da "mayor visibilidad". 

Memoria Histórica LGTBIQ

En cuanto a que el Ayuntamiento de Madrid dedique este año el Orgullo a los mayores, en la Fundación lo ven "bien" y recuerdan que llevan pidiendo que esto se hiciese desde hace tiempo. 

De igual manera, Guimaraes piensa que una parte importante de que se visibilice al colectivo mayor pasa por dar a conocer sus testimonios y la luchas que han llevado a la situación actual. "No somos nada sin nuestra historia. Es tan reciente, que muchas personas que la vivieron aún están vivas", asegura Guimaraes. 

A su parecer, se trata de un tema que, hasta entonces, no se ha estudiado con seriedad y que muchos jóvenes, incluidos los del propio colectivo, desconocen. "No se ha trabajado la Memoria Histórica LGTBI", sostiene.

Orgullo Madrid.
Madrid durante el Orgullo 2018.

Las personas trans mayores, las que sufren más discriminación

Finalmente, la dirigente de la organización sin ánimo de lucro entiende que uno de los colectivos de mayores que más sufren la discriminación son las personas de más edad trans. "Alguien de 63 años que tiene desde hace 40 años una identidad feminina, tiene que hormonarse si o si para hacer un cambio en su DNI. Debe tener una prescripción médica y que pasen dos años antes de cambiar el nombre en el registro", critica.  

Asimismo, Guimaraes entiende que los miembros de esta comunidad más mayores "han pasado por todas las hormonaciones posibles y han tomado todo tipo de medicamentos", algo que afecta al cuerpo con el paso de los años. "Tiene impacto en la esperanza de vida y están mucho más fragilizadas. Son más susceptibles de vivir determinadas enfermedades o tumores", reconoce. 

"Es muy importante que haya profesionales que acompañen a estas personas cuando llegan a mayores", sostiene. Por último, la coordinadora asegura que como Fundación atienden a población migrante trans con cierto grado de dependencia y sin acceso a la tarjeta sanitaria, lo que hace que estén en una situación de gran vulnerabilidad. "No podemos asumir todas las necesidades de estas personas, no tenemos recursos económicos y no hay un compromiso político parta que esto cambie", concluye. 

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