Miriam Gómez Sanz
Alimentación
Los alimentos que ayudan a proteger tu vista
Un oftalmólogo explica cómo la dieta ayuda a prevenir daños y enfermedades oculares
El ojo es un órgano delicado en constante exposición al entorno. A diario recibe el impacto de la radiación solar, la contaminación, el polen o los procesos internos del propio organismo. Con el paso del tiempo, esa exposición continuada puede favorecer problemas visuales frecuentes, como las cataratas, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o el síndrome de ojo seco. Sin embargo, cuidando la alimentación es posible mejorar la capacidad de nuestros ojos para defenderse de las agresiones del día a día.
Durante una entrevista con Europa Press, el oftalmólogo José María Aguilar, especialista en Cirugía Ocular en Madrid, define al ojo como "el espejo del cuerpo, una ventana de la salud de la persona". Su particular anatomía –en la que están representados todos los tipos de tejidos del organismo humano– hace que muchas enfermedades generales tengan también manifestaciones oculares.
"La radiación solar atraviesa el ojo, y sobre todo la luz ultravioleta, llegando hasta la retina", explica el especialista. En ese recorrido, añade, los tejidos se oxidan y pueden aparecer patologías como las cataratas. Pero no solo influyen los factores externos: alteraciones internas, como la diabetes o enfermedades autoinmunes, también pueden detectarse a través de una exploración ocular.

La alimentación como primera línea de defensa
Frente a estas amenazas, la dieta desempeña un papel clave. Según Aguilar, una alimentación adecuada actúa como escudo frente a los agentes físicos y químicos del entorno y ante los radicales libres que genera el propio metabolismo.
Estos radicales libres están estrechamente relacionados con el envejecimiento celular y con enfermedades degenerativas, incluidas las que afectan a la visión. En el ámbito ocular, el estrés oxidativo se asocia a problemas como la DMAE, el glaucoma, la retinopatía diabética, la miopía o el ojo seco.
Para contrarrestar estos procesos, el organismo cuenta con antioxidantes naturales que protegen las estructuras celulares: vitamina C, ferritina, glutatión, ácido úrico, proteasas, fosfolipasas, vitamina E, carotenoides, coenzima Q, bilirrubina... De ahí la importancia de aportar estos compuestos de forma regular a través de la dieta.

Qué alimentos ayudan a cuidar los ojos
El especialista recomienda una alimentación basada en la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales y pescado. Comer pescado al menos dos veces por semana, especialmente azul, aporta ácidos grasos omega-3 y zinc, nutrientes que favorecen la función visual.
También destacan los moluscos y crustáceos por su contenido en minerales y vitaminas, así como los compuestos fitoquímicos presentes en frutas y verduras. Luteína, zeaxantina, carotenos o resveratrol son esenciales para la salud ocular y abundan en alimentos como zanahorias, espinacas, brócoli, tomates, pimientos, naranjas o uvas.
Estos pigmentos, presentes de forma natural en la mácula de la retina, actúan como filtro frente a la luz ultravioleta, uno de los agentes más dañinos para la visión con el paso de los años.
Los aceites de oliva y de girasol son una fuente destacada de vitamina E, uno de los antioxidantes más potentes. A ellos se suman los frutos secos, el pan integral, los cítricos, los huevos y los lácteos, que aportan vitamina C, selenio y fibra vegetal.

¿Y los suplementos?
Aunque el doctor asegura que los antioxidantes se absorben mejor a través de la dieta, reconoce que en determinados casos clínicos puede ser necesario recurrir a suplementos, especialmente en patologías como la DMAE.
Suelen recomendarse fórmulas ricas en omega-3 y antioxidantes específicos, pero siempre bajo prescripción médica. "Hay que tener mucho cuidado", advierte Aguilar, que insiste en que la suplementación debe estar indicada y supervisada por un profesional sanitario.



